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La comedia negra y el drama triunfan en un FICX “más volcado en la calidad”

El filme polaco “Marygoround” y la española “9 Fugas” se imponen en una Sección Oficial con tres categorías y en una edición que encumbra a Celia Viada, con siete premios

Alejandra Barbé y Graciela Oliveira, en el acto de lectura del palmarés. | |  JUAN PLAZA

Alejandra Barbé y Graciela Oliveira, en el acto de lectura del palmarés. | | JUAN PLAZA

Ha sido la edición más compleja del Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX), y también la que ha querido reconocer de forma expresa a más trabajos de primer nivel en la sección oficial. Ayer se bajó la persiana con la lectura del palmarés de este año, en el que la Sección Oficial se ha dividido en tres competiciones: “Retueyos”, “Albar” y “Tierres en Trance”, como una forma más de reconocer el esfuerzo de organizar un festival on-line, y con un buen surtido de trabajos rodados en medio de una pandemia.

El mejor largometraje en la sección “Retueyos” ha ido a parar “ex aequo” a “Marygoround” de Daria Woszek (Polonia, 2020) y “9 fugas” de Fon Cortizo (España, 2020). De este modo se premia a una comedia negra, “de estilizado look ochentero y repleta de color, para hablar de la menopausia, la virginidad asumida y el cínico y deformado reflejo que fabrica el patriarcado” en la cinta de Woszek y el drama de Cortizo en el que salen a la luz tres viejas historias olvidadas. Grayna Misiorowska ha sido premiada en este apartado como mejor actriz por “Marygoround”, mientras que Conrad Mericoffer se lleva el galardón al mejor actor por el filme rumano “Poppy Field”. El premio a la distribución ha sido para “Stray” de Elizabeth Lo.

En el apartado “Albar” el premio al mejor largo ha sido para “First Cow” de Kelly Reichardt (Estados Unidos, 2019), un relato sobre la amistad entre un puñado de pioneros del siglo XIX en el lejano oeste americano. Tizza Covi y Rainer Frimmel se han llevado el premio especial del jurado a la dirección por la austriaca “Notes from the Underworld”, e “Isabella” de Matías Piñeiro (Argentina, Francia, 2020) ha sido merecedora del premio a la distribución.

El patio de butacas del Jovellanos, ayer, vacío durante la retransmisión online de los premios. | Juan Plaza

La Sección Oficial se ha cerrado con el apartado “Tierres en Trance” y el premio a “Chaco” de Diego Mondaca (Bolivia, Argentina, 2020) como mejor largometraje con una historia sobre la guerra que enfrentó a Bolivia y Paraguay en los años 30, y en la que participó el abuelo del director.

El premio en este apartado a la mejor dirección ha sido para Celia Viada Caso por “La calle del agua” (España, 2020), sobre la vida de la fotógrafa Benjamina Miyar. Con este trabajo la joven cineasta se ha llevado siete premios en el FICX: mejor guión de película española premio DCP Deluxe, premio al mejor largo asturiano y los tres premios del público en juego.

En la sección de Cortometrajes se ha distinguido a “To Grow under a Wild Cherry Tree” de Agata Olteanu (Rumanía, 2020), y el jurado joven ha premiado a “Como el cielo después de llover” de Mercedes Gaviria Jaramillo (Colombia, Argentina, 2020).

Fran Gayo, responsable de programación, durante la lectura de los premios. | Juan Plaza

El palmarés se completa con una larga nómina de premios en otras categorías, y los organizadores no pueden estar más orgullosos de un resultado que “aunque ha hecho que las salas de cine se quedaran vacías para convertir los salones de casa en patio de butacas, ha abierto una ventana al mundo”, recalcaba la alcaldesa de Gijón, Ana González, en la clausura.

Tanto ella como el edil de Cultura, Alberto Ferrao, insistieron en que el FICX se trata de una cita “indispensable”, y apostaron por que “el año que viene volverá el público, seguro”, bajo las enseñanzas de este año: “no sólo se puede evaluar por los números; nos interesa más la calidad y la coherencia del proyecto”, recalcó la alcaldesa.

El certamen, que amplió el visionado online de varias de las películas galardonadas durante la tarde de ayer, fue el escenario además del estreno de una pieza musical del gijonés Esteban Girón. Un homenaje a la ciudad en pandemia con imágenes de Manu Brabo y con el deseo de que esta sea la última edición sin el calor humano del público.

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