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Carmen Posadas | Escritora, presenta hoy por vía digital su novela “La leyenda de la Peregrina”

“Pretender renunciar al castellano como lengua vehicular es un enorme disparate”

“Una situación como la que estamos viviendo saca lo peor del ser humano, pero también lo mejor”

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Carmen Posadas, (Montevideo, 1953), presenta hoy a las seis y media en el Club Prensa Asturiana Digital, “La leyenda de la Peregrina”, (Espasa), su última novela, en la que recorre 500 años de historia a través de la perla más famosa de todos los tiempos. La pieza de nácar fue

Su momento culminante llegó cuando, en el siglo XX, el actor Richard Burton se la regaló a Elizabeth Taylor.

Posadas, que tiene antepasados asturianos, es autora de doce novelas, más de quince libros infantiles, dos biografías y varios ensayos, relatos y guiones de cine y televisión. En 1998 ganó el Premio Planeta con “Pequeñas infamias”. Para presenciar el acto es preciso inscribirse a través de lne.es.

–Viaja por 500 años de historia a través del periplo de una perla que llega a España desde Panamá en el siglo XVI. La historia no siempre la protagonizan las personas. ¿Está de acuerdo?

–Sí, totalmente de acuerdo. Si los objetos hablasen, seguro que contarían capítulos nunca imaginables de la historia, no me cabe la menor duda.

–¿Qué puede descubrir el lector en este libro?

–El libro cuenta la historia de la joya, encontrada en 1579 en Panamá, en cuyas pesquerías los esclavos eran obligados a continuas inmersiones en las que morían como chinches mientras pescaban perlas. Si lograban una pieza excepcional podían recuperar su libertad.

–La perla fue llamada Peregrina por su rara forma de lágrima. Es una de las acepciones de la palabra, que casi se ha perdido en España. ¿Estamos en un buen momento para reivindicar la vigencia y el estudio en profundidad del castellano?

–Sin duda. Uno de los mayores disparates que estamos viviendo actualmente es el de pretender renunciar al castellano como lengua vehicular. Nadie se imagina que en Francia, Inglaterra o cualquier otro lugar, el gobierno propugne que no se estudie la lengua de ese país. No tiene sentido.

–Habrá quien le diga que cómo se le ocurre escribir sobre una joya con todo lo que está pasando. O, por el contrario, ¿el mundo necesita más que nunca relatos que ayuden a digerir esta realidad?

–Hablar de la perla es solo una excusa para contar 500 años de historia.

–¿Qué conclusiones extrae de todo lo que está ocurriendo en relación con la pandemia y sus consecuencias para las personas?

–Somos tan afortunados de no haber vivido hasta ahora un problema mundial de estas características que no nos hemos dado cuenta hasta ahora. Una situación como la que atravesamos saca lo peor del ser humano, pero también lo mejor.

–¿Dónde está la Peregrina?

–De momento solo se sabe que se vendió por 11,8 millones de euros en 2011 a un comprador anónimo y de los países árabes, en la subasta de las joyas de Elizabeth Taylor celebrada en Nueva York.

–Decía Carlos García Calvo que las perlas nunca en verano ni por la noche. ¿Está de acuerdo?

–Yo adoraba a Carlos García Calvo, pero esa afirmación es un poco antigua. Tal vez no sea correcto usar perlas en verano, pero por la noche, desde Coco Chanel, quedan sensacionales.

–De todos los personajes que han poseído esta perla, ¿quién la aprecio más y la lució mejor?

–Son tantos sus dueños que no sé con cuál quedarme. Al final elijo a María Luisa de Orleans. Sufrió bastante siendo la esposa de Carlos “El Hechizado”, Le encantaba la Peregrina, la usaba como un talismán.

–¿A usted le gustan las perlas especialmente?

–¡Me encantan las perlas!

–¿Está contenta con la buena acogida de su libro?

–Estoy asombrada. La acogida está siendo espectacular. Y eso que solo lleva una semana a la venta.

–Se le ocurrió escribir sobre la Peregrina leyendo “El escarabajo” de Mújica Lainez...

–Hace dos veranos cayó en mis manos una vieja novela de Manuel Mujica Láinez cuyo protagonista no es un hombre ni una mujer ni ningún otro ser viviente, sino un objeto. Un escarabajo de lapislázuli, propiedad de Nefertiti, que, al morir su dueña pasa a formar parte de su ajuar funerario. El libro me hizo formularme muchas preguntas sobre otras joyas y sus dueñas.

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