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“Nabucco”, valor seguro para abrir la temporada de ópera en Oviedo

El teatro Campoamor levanta hoy el telón con un clásico verdiano

“Nabucco”, valor seguro para abrir

“Nabucco”, valor seguro para abrir

Verdi alcanzó fama internacional con el estreno de “Nabucco”, la obra que hoy, en ·“función Premierè” inaugura a las 19.30 horas la LXXIV Temporada de Ópera de Oviedo–. “Nabucco” se vió por primera vez en la Scala de Milán, tras el fracaso de “Un giorno di regno” y de que Verdi se prometiera a sí mismo que dejaría la composición. La buena acogida de su tercera ópera en 1842 contrasta con uno de los momentos personales más amargos para el compositor de Le Roncole, que en un breve periodo de tiempo había perdido a su esposa y sus hijos. El éxito de “Nabucco” fue casi inmediato, tanto en los márgenes de una Italia en pleno proceso de reunificación como en otras capitales europeas, como fue el caso de la Ópera de Viena.

Para la obra que hoy se estrena, el director asturiano Emilio Sagi creó una propuesta, fiel a su estética, que combina modernidad y belleza sin comprometer la trama original de Verdi y Solera. Una producción realizada por la propia Ópera de Oviedo que se programó en el Teatro Campoamor en 2015 y que vuelve ahora.

“Nabucco” marca una importante diferencia con respecto a la tradición del melodrama romántico italiano. En primer lugar, por su trasfondo bíblico que tanto atrajo a Verdi a la hora de escribir su partitura, pero también por la trascendencia que adquiere el papel del barítono, que marca un punto de inflexión en la configuración del mítico barítono verdiano y también por el personaje de Abigaille, interpretado en el estreno por la Strepponi, una heroína malvada y sedienta de poder que apenas tiene referentes previos en la ópera italiana de la primera mitad del XIX.

Ficha técnica

Dirección musical: Gianluca Marcianò

Dirección de escena: Emilio Sagi

Diseño de escenografía: Luis Antonio Suárez

Diseño de vestuario: Pepa Ojanguren

Diseño de iluminación: Eduardo Bravo 

Dirección del coro: Pablo Moras

Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias

Coro titular de la Ópera de Oviedo (coro intermezzo)

Cuentan las biografías que cuando Verdi recibió el texto para escribir la música de “Nabucco” sus ojos se posaron sobre las palabras “Va pensiero, sull’ali dorate”, se obsesionó con ellas y le servirían de inspiración hasta tal punto que consiguió escribir uno de los números musicales más conocidos de toda la historia de la ópera. Desde el estreno de “Nabucco”, Verdi, con la ayuda de Merelli, el empresario del teatro de la Scala de Milán y de la editorial Ricordi comenzaba así una nueva etapa de intenso trabajo y composición operística sin descanso.

Los protagonistas

Nabucco. Ángel Ódena

Este barítono tarraconense es muy aclamado por el público ovetense por sus múltiples participaciones en los festivales líricos ovetenses. Estudió piano y amplió estudios en L’accademia Lírica de Mantua con Katia Ricciarelli y Eduard Giménez.

Ismaele. Antonio Gandía 

Uno de los mejores cantantes jóvenes de su generación. En 1998 ingresó en la escuela superior Reina Sofía de Madrid, donde asistió a clases magistrales con Renata Scotto, Alfredo Kraus, Ileana Cotrubas y Elena Obratzsova.

Zaccaria. Simón Orfila 

Uno de los asiduos de la temporada operística de Oviedo. Fue discípulo del tenor Alfredo Hraus y, en España, actúa con frecuencia en el Teatro Real y el Liceu, pero en el extranjero también colabora con la Bayerische Staatsoper.

Abigaille. Silvia Dalla Benetta

Reconocida por su amplia extensión vocal y por su canto emotivo, la soprano italiana ha centrado su atención en interpretar papeles de las heroínas mozartianas, rossinianas y del primer periodo de Verdi.


Parte I: Jerusalén 

Nabucco llega al templo de Jerusalén junto a su hija Fenena. Ella ama a Ismaele que le urge que se escape. Cuando llega Zaccaria con la intención de matar a Fenena, Nabucco destruye el templo.

Parte II: El impío

En el palacio de Babilonia Abigaille ha descubierto que ella no es la verdadera hija de Nabucco. Ella, gracias al apoyo del sumo sacerdote de Baal se declara con las facultades de asumir el poder.

Parte III: La profecía

El Sumo sacerdote extiende el decreto de muerte contra los judíos. Nabucco reclama su trono y pide salvar a su hija Fenena. Es entonces cuando Nabucco le dice a Abigaille que ella no es su verdadera hija.

Parte IV: EL ídolo caído 

En el palacio de Babilonia, Nabucco se despierta y ve que llevan a Fenena a la muerte. Es entonces cuando pide perdón al Dios de los judíos y promete reconstruir el Templo de Jerusalem. 

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