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'Nature Communications'

El refuerzo con una vacuna de Pfizer da más protección a quienes recibieron la vacuna china

Un estudio certifica la baja protección de una segunda dosis de CoronaVac (Sinovac) y orienta las estrategias de refuerzo en países con ingresos medios y bajos, pues fueron pinchados con este fármaco

Los tailandeses se vacunan con CoronaVac, de Sinovac, en Bangkok, el 4 de mayo de 2021. EFE

Una dosis de refuerzo con una vacuna de ARN mensajero (como Pfizer o Moderna) a una persona que haya sido inmunizada con CoronaVac (de Sinovac, la vacuna china) ofrece una protección considerablemente superior contra el covid-19 en comparación con el refuerzo con la misma vacuna. De hecho, dos dosis de CoronaVac ofrecen una protección casi nula. Un estudio observacional realizado en Brasil y codirigido por Fiocruz y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación "la Caixa", hace el seguimiento de los inmunizados con vacunas con virus inactivado (muerto), como es el caso de CoronaVac.

Hasta ahora, la mayoría de los estudios sobre eficacia vacunal se han centrado en las vacunas adenovirales y de ARN mensajero, a pesar de la amplia utilización de vacunas con virus inactivado, sobre todo en países de ingresos bajos y medios. De hecho, la mitad de las dosis administradas globalmente hasta enero del 2022 corresponden a vacunas de virus inactivado (CoronaVac y Sinopharm). Muchos expertos ya expresaron sus dudas en su momento de la eficacia de CoronaVac, que era mucho menor que la de las vacunas comercializadas en Europa. La investigación de ISGlobal, publicada en la revista 'Nature Communications', tiene importantes implicaciones para orientar las estrategias de refuerzo en países donde la mayoría de la población recibió vacunas a base de virus inactivados.

"Conocer la eficacia de la dosis de refuerzo en poblaciones vacunadas con virus inactivado es fundamental para orientar las futuras estrategias de vacunación en estos países", afirma Otavio Ranzani, investigador de ISGlobal y primer autor del estudio. Ranzani explica a este diario que "CoronaVac se utiliza en más de 50 países, incluidas las regiones de Asia, América del Sur, América Central y Europa del Este". Es, per se, la vacuna "más utilizada". La vacunación contra el covid-19 ha demostrado ser muy eficaz para proteger contra la enfermedad grave y la muerte. Sin embargo, la eficacia de la vacunación primaria (es decir, las dos dosis iniciales) se vio disminuida con la llegada de nuevas variantes, especialmente la ómicron, lo cual justificó la necesidad de administrar una dosis de refuerzo.

1,4 millones de casos

En este estudio, Ranzani y sus colegas evaluaron la eficacia del refuerzo con una vacuna de CoronaVac o con una vacuna de Pfizer en adultos brasileños que recibieron inicialmente dos dosis de CoronaVac. El análisis, que incluyó casi 1,4 millones de casos (con su respectivo control), se realizó entre diciembre de 2021 y abril de 2022, una época en la que predominaba ómicron BA.1, y se comparó con un periodo en el que dominaba delta. Brasil ha utilizado las vacunas CoronaVac, Astrazeneca, Pfizer y Janssen. El estudio describe los primeros ocho meses de la campaña en este país.

"La fuerza de nuestro estudio observacional es el gran tamaño de la muestra y la cobertura geográfica, que abarca cada uno de los 5.570 municipios brasileños", dice Julio Croda, investigador de Fiocruz y de la Escuela de Salud Pública de Yale, y coautor principal del estudio.

Los resultados muestran que la vacunación primaria con dos dosis de CoronaVac ofreció una protección casi nula contra la enfermedad sintomática por ómicron y entre un 40% y 50% de protección contra la enfermedad grave. Una dosis de refuerzo con CoronaVac no aportó protección adicional contra la enfermedad sintomática, y solo una protección moderada contra la enfermedad grave (un 74% y entre un 40% y 50% en mayores de 75 años). Además, esta protección parece disminuir tras cuatro meses. En cambio, el refuerzo con ARN mensajero aportó mayor protección contra la enfermedad sintomática y grave (un 56,8% y un 86%, respectivamente) que parece durar más de cuatro meses.

"Nuestros resultados tienen implicaciones inmediatas para las estrategias de administración de refuerzos en el contexto de la variante ómicron", afirma Ranzani. Demuestran que, en individuos que inicialmente recibieron vacunas inactivadas, el refuerzo con una vacuna de ARN mensajero ofrece un aumento considerable de la protección, incluso en personas de edad avanzada.

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