El Museo de Covadonga redescubre su arte tras una profunda rehabilitación

El nuevo plan museológico, dirigido por los doctores Vidal de la Madrid y Yayoi Kawamura, incluye la mejora del acondicionamiento del espacio

Vista del interior del Museo de Covadonga rehabilitado.

Vista del interior del Museo de Covadonga rehabilitado. / CULTURA KIKE LLAMAS-FUNDACIÓN MARÍA CRISTINA MASAVEU

J. Quince

Un profundamente renovado Museo de Covadonga reabrió sus puertas este viernes, tras la puesta a punto de sus diferentes salas que han sido rehabilitadas a través de un proyecto de mecenazgo de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson. Esta remodelación dio inicio en 2017, con la catalogación de las Colecciones del Real Sitio de Covadonga que hoy ya se exponen con un nuevo criterio museítico realizado bajo la dirección científica de los doctores Yayoi Kawamura y Vidal de la Madrid, presentes en la reinauguración.

El museo se instala hoy donde se encontraba el antiguo centro, en la planta baja del edificio de la Escolanía, pero sometido a una profunda transformación. Y es que el espacio se plantea ahora con la idea del proyecto del arquitecto Román Villasana, con el que se genera una "caja oscura" en su interior. De esta manera, se mantienen los valores del edificio histórico pero permite un mayor control de la luz y de los recursos de conservación y climatización de las obras que alberga, generando una exposición "más íntima y personal", tal y como explican los comisarios de la misma.

"Sirve de fundamento para ese plan museológico y esa nueva colocación de las piezas dirigido a una mejor comprensión e interpretación de la historia del Santuario", explicó Vidal de la Madrid. Un Real Sitio que se define en este marco como un lugar natural de gran belleza, con carácter religioso y cargado de historia.

Arriba, por la izquierda, Adolfo Mariño, Jesús Sanz Montes, Vanessa Gutiérrez, Fernando Masaveu y Carolina Compostizo. Abajo, Vidal de la Madrid y Yayoi Kawamura, junto a algunas de las piezas del museo. | Julia Quince

Por la izquierda, Adolfo Mariño, Jesús Sanz Montes, Vanessa Gutiérrez, Fernando Masaveu y Carolina Compostizo. / Julia Quince

Todo este proceso parte de una importante y extensa labor previa, como es la creación del Catálogo de las Colecciones del Museo de Covadonga, que sirve de base científica para el desarrollo del discurso expositivo: "Un museo va naciendo a base de donaciones, a lo largo del siglo hay un proceso de acumulación y en un momento dado se necesita poner orden a base de estudios académicos, eso es lo que hemos hecho", señalaba Yayoi Kawamura, coautora junto a De la Madrid, Javier Barón, Javier González, Alfonso Palacio y Juan José Tuñón, y con la participación de la Fundación para su edición en 2018.

Las colecciones se extienden así en dos plantas y un total de siete salas siguiendo un recorrido histórico partiendo de una serie de retratos de los Reyes de Asturias que se exponen en orden cronológico. El museo cuenta con materiales que proceden de donaciones de fieles, así como obras de gran valor. Desde vestiduras litúrgicas, hasta estandartes, esculturas barrocas, cuadros y pinturas, cálices de plata, o joyas. Entre algunos objetos curiosos y tesoros, destacan las coronas para las imágenes de la Virgen de Covadonga y el Niño Jesús compuestas en oro, diamantes y otras piedras preciosas, una campana de bronce de 1766, o el rosario que donó el Papa Juan Pablo II en 1989. Un total de 133 piezas que forman parte del fondo museístico y que ha dejado espacio temporalmente a la obra de Augusto Ferrer-Dalmau, "La Primera Victoria".

El Museo de Covadonga redescubre su arte tras una profunda rehabilitación

Vidal de la Madrid y Yayoi Kawamura, junto a algunas de las piezas del museo. / J. Quince

Al acto de inauguración acudieron la viceconsejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, Fernando Masaveu, presidente de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y Carolina Compostizo, vicepresidenta y directora de la misma. Además, estuvo presente el Abad de Covadonga, Adolfo Mariño y el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, quien celebró la reapertura del Museo como un aliciente para que asturianos y visitantes conozcan en profundidad la historia del Real Sitio de Covadonga a través del arte: "Es un día importante porque es un museo que no viene de las musas. Un museo que reabrimos en donde se expresa la belleza del entorno, la historia de un pueblo y la expresión de la fe de una religiosidad popular", compartió.