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La editora asturiana de Eduardo Matos

María Nieves Noriega Blanco Vigil, con raíces en Infiesto y directora de la revista «Arqueología Mexicana», acompaña al arqueólogo en su viaje a Asturias

Eduardo Matos Moctezuma y María Nieves Noriega Blanco, este viernes, en el hotel de la Reconquista. | LNE

Eduardo Matos Moctezuma, el arqueólogo galardonado con el premio «Princesa de Asturias» de Ciencias Sociales, y su esposa, la neuropsicóloga Gabriela Galindo, no viajaron solos a Asturias. Les acompañó un grupo de amigos entre los que está la historiadora María Teresa Uriarte y la editora María Nieves Noriega Blanco Vigil. Los apellidos de esta última alertan de su origen: sus abuelos maternos procedían, los dos, de Infiesto, y su padre era cántabro.

«Mi abuelo materno nació ya en México, aunque sus padres eran de Infiesto, y mi abuela nació en Valle. Nunca nos desarraigamos de la zona: veníamos continuamente con nuestros abuelos y nuestros padres, y mantenemos varias amistades en Asturias», relata Noriega Blanco Vigil. De hecho, mantiene incluso una propiedad en Liébana, de donde era natural su padre (emigrado a México a los 12 años), y donde culminaron ayer, con Matos y el resto de amigos, este viaje a Asturias.

María Nieves Noriega Blanco Vigil estudió Historia en la Universidad Iberoamericana, regida por la Compañía de Jesús, y se especializó en la época de la conquista española de México, en ese momento de contacto entre dos culturas. Pronto volcó su vocación en la divulgación, y acabó fundando una revista que está próxima ya a cumplir 30 años en los quioscos: «Arqueología Mexicana», dedicada al estudio del México prehispánico y en la que firma el propio Eduardo Matos.

«En casa nos enseñaron a agradecer al país que nos había abierto los brazos, a valorar al país donde nacimos y donde crecimos. Creo que eso me llevó a interesarme por el pasado mexicano y también a querer darlo a conocer», reflexiona Noriega Blanco Vigil. «Cuando nos iniciamos –explica– teníamos lazos familiares con una de las distribuidoras más importantes. ‘Arqueología Mexicana’ nació como una coedición con el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. Era bueno para ambos, porque al Estado le resulta muy difícil hacer la comercialización de una publicación. Nos regimos por un comité científico, del que forman parte los doctores Matos y Uriarte. La mitad de los miembros del comité los nombra el Instituto, y la otra mitad la editorial. Así, vigilamos que el contenido esté adecuado al gran público, y el Instituto puede sacar a la luz la gran cantidad de investigaciones que hacemos en México».

«Arqueología Mexicana» entra por los ojos, con un diseño atractivo y un gran apartado gráfico. En materia de contenidos todo está medido y testado para que cumplan las exigencias de rigor del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. El éxito de la alianza fue tal que dio lugar a una segunda publicación: «Relatos e Historias de México», que recorre toda la historia del país.

Esta prolongada colaboración con Eduardo Matos Moctezuma ha hecho que María Nieves Noriega Blanco Vigil y el premio «Princesa de Asturias» de Ciencias Sociales hayan desarrollado una sólida amistad. «El doctor Matos ha sido y es uno de los historiadores más serios y más profundos que tenemos en el país. Lleva más de 40 años trabajando en las excavaciones del Templo Mayor de México, desarrollando un museo fantástico. Es además un gran divulgador, generoso, muy dado a sus alumnos, a compartir su conocimiento. Es un ejemplo de una profesión que, aunque toca el pasado, tiene mucho que ver con el presente».

Ahora, María Nieves Noriega Blanco Vigil le hace de cicerone por la tierra de su familia. «Creo que la mayoría de los mexicanos tenemos esa historia compartida con España», reflexiona. «Mi familia –concluye– emigró desde el norte de España por hambre, antes de la Guerra Civil, pero gracias a toda la emigración que llegó después se hicieron algunas de las grandes instituciones mexicanas: desde el Colegio de Médicos hasta la propia Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). México se fortaleció con los migrantes españoles».

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