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Sporting 1 - 1 Rayo Vallecano

El Sporting aguanta en la locura

Los rojiblancos ceden un empate al final tras marcar con diez, expulsado Carmona, y ver el Rayo cómo le anulaban dos goles y un penalti rectificado por el VAR

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Saúl García besa la cabeza de Aitor, mientras el resto de la plantilla celebra el gol al Rayo. Juan Plaza

Este Sporting tiene casta, hambre y valentía. Se vio ante el Rayo. Los rojiblancos rescataron ayer un punto y estuvieron cerca de sumar los tres donde otros hubieran agachado el pico. Con diez jugadores durante la última media hora por una rigurosa roja a Carmona a instancias del VAR, una galopada de Aitor García puso por delante a los gijoneses. Ais Reig, muy protestado por los dos equipos, compartió entonces protagonismo anulando a los vallecanos dos goles a continuación. El equipo de Gallego aguantó hasta que Andrés Martín, a cuatro del final, hizo un empate que todavía vivió un nuevo capítulo arbitral en el descuento. El colegiado valenciano pitó penalti y mostró la roja a Javi Fuego por manos en el área que, a petición del VAR, rectificó al dar el balón en la espalda del poleso. De haber sido expulsado el equipo hubiera caído en alineación indebida. El punto, sin duda, fue de locura.

El empate mantiene al Sporting tercero, a dos puntos del ascenso directo, y reivindica la imagen de solidez de un equipo que defendió con uñas y dientes su condición de invicto en El Molinón. El día que faltaba su estrella, Manu García, concentrado con la sub-21, los gijoneses, con todas las adversidades de por medio, tampoco fallaron.

Pedro Díaz tomó el testigo de Manu García. David Gallego solucionó la baja del internacional sub-21 adelantando a Pedro y apostando por dos novedades: Javi Fuego acompañó a Gragera en el medio y el esperado Nacho Méndez se empleó en la derecha, en lugar de Gaspar. Esquema idéntico, protagonistas diferentes. El escenario de la primera parte mostró mucha intensidad y pocas ocasiones. El Rayo, con Trejo y Mario en la sala de máquinas y los escurridizos Álvaro e Isi en las bandas, apenas dio trabajo a un Diego Mariño que sólo tuvo que blocar balones en centros perdidos desde los laterales.

Una galopada de Aitor a pase de Javi Fuego adelantó a los rojiblancos

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El Sporting tampoco apretó a Dimitrievski, liberado por la selección de Macedonia para poder estar en El Molinón, antes del descanso. Aitor García dejó dos cañonazos desviados y Guille Rosas puso la profundidad que demandaba el equipo en medio de la gran bronca de Mariño y Gallego al gijonés. “Es la última vez que te aviso”, la espetó el entrenador tras la segunda acción consecutiva en la que el miembro de la quinta de La Asunción buscó el regate antes que el centro y acabó perdiéndola. Las acciones a balón parado acaparaban los momentos de mayor tensión en las áreas, con los rayistas avisando en un balón peinado de Catena que Velázquez cabeceó demasiado abajo sin darle buena dirección. Todo quedó para la segunda parte. Y de qué manera.

La reanudación trajo a un Sporting superior a su rival. En el primer minuto Djuka ya había conseguido disparar entre palos y permitido así dejar ver a Dimitrievski. Despeje de puños. El siguiente fue Aitor, quien con una pseudo ruleta superó a Mario Hernández y enganchó un centro abajo que fue el ensayo de lo que terminaría siendo el primer gol. Carmona entró entonces para relevar a Nacho Méndez, lesionado y con pinta de perderse algo más que el siguiente partido. Duró nueve minutos en el campo.

Carmona duró nueve minutos en el campo tras sustituir al lesionado Nacho Méndez

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Una acción entre el balear y Fran García, con pisotón final en el gemelo al rayista, acabó de una falta y cartulina amarilla, a roja directa tras consulta del VAR. El partido se ponía cuesta arriba pero el Sporting siguió sin renunciar al ataque, encontrando el gol en un gran pase de Javi Fuego a la carrera de Aitor cuyo centro, esta vez, lo metió Fran García en su propia portería. El Rayo reaccionó con carrusel de cambios ofensivos, un gol de Catena claramente con la mano y una discutida falta de Comesaña a Babin previa al tanto en propia puerta que hubiera dado la igualada. Acabó consiguiéndolo el cuadro de Iraola en un impecable zurdazo de Andrés. El partido se fue al 96 y hubo tiempo para un penalti en el 97 que dio recorrido a la actuación de Ais Reig y el VAR, salvador en este caso del error del colegiado valenciano y de un Sporting que debe saborear el punto como una victoria que demuestra que hay poso en los 23 puntos actuales.

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