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Prisión preventiva

Un millonario italiano, acusado formalmente de violar a una joven en Ibiza

La denunciante es una joven modelo italiana de 23 años

En el centro, Alberto Genovese, en el aeropuerto de Ibiza.

En el centro, Alberto Genovese, en el aeropuerto de Ibiza.

El caso de Alberto Genovese llena diariamente páginas de diarios y horas de radio y televisión en Italia. El empresario, de 43 años, permanece en prisión preventiva desde el pasado 6 de noviembre tras la denuncia de una joven de 18 años de haber sido presuntamente agredida sexualmente por el arrestado en su vivienda de Milán.

Tras salir esta denuncia a la luz, otra joven modelo italiana de 23 años hizo público que Genovese también la había violado en el transcurso de una fiesta en julio de 2020 en una villa alquilada en Ibiza, en Sant Josep, 'Casa Lolita'. Recientemente, la fiscalía italiana decidió imputar al empresario también de la violación que presuntamente tuvo lugar en la isla.

En este segundo auto se le acusa de haber abusado, junto con su novia, de la joven de 23 años en 'Casa Lolita', su residencia de vacaciones en Ibiza, tras haberle suministrado dosis masivas de cocaína y ketamina. El acusado ha afirmado que la denunciante había consentido la relación sexual y que los moratones que tenía en el cuerpo se debían a que la chica estaba tan "colocada" que su novia y él tuvieron que sujetarla porque forcejeaba, pero no para abusar de ella.

Ayer, el acusado negó los hechos ante el juez de Instrucción (al igual que lo hizo con la acusación de la otra joven de 18 años) afirmando que la modelo, al igual que las otras chicas que asistían a sus fiestas con drogas y acudían a su habitación, lo hacían sabiendo lo que iba a ocurrir. Y explicaba en su comparecencia, de la que se hacen eco todos los medios de comunicación italianos, ese "sistema" en el que ponía "todo" a disposición de las chicas, incluida gran parte de la cocaína que, sin embargo, "solían traer los hombres".

Precisamente estas nuevas acusaciones de violencia sexual y suministro de drogas fueron el centro del interrogatorio de ayer por parte del juez de Milán Tommaso Perna, en presencia también de la fiscal Rosaria Stagnaro, que tuvo lugar por videoconferencia, es decir, con Genovese conectado desde la prisión de San Vittore y los magistrados en las oficinas del Palacio de Justicia de Milán.

Sus famosas fiestas en Ibiza

Los que elegían ir a sus fiestas, según su versión, eran muy conscientes de lo que se iban a encontrar en ellas (en referencia a las drogas y el sexo). También aseguró al magistrado que "se siente mal" en la cárcel y, de hecho, recientemente la defensa solicitó el arresto domiciliario en una clínica para desintoxicarse. Sin embargo, esta petición fue rechazada. La defensa estudiará ahora si recurre o no a la junta de revisión contra la segunda orden (la violación en Ibiza). De los otros cargos, para los que los fiscales han solicitado la detención pero el juez la ha denegado, Genovese, a pregunta expresa, no quiso hablar porque consideraba satisfactorias las valoraciones del juez.

Según publica la prensa italiana, para acudir a las fiestas en 'Casa Lolita' había ciertos requisitos: nada de hombres guapos, parejas o futbolistas; sólo chicas guapas, hombres solteros poco atractivos u homosexuales.

Según afirmó Genovese en el juicio de ayer, en sus fiestas se formaban dos grupos separados que estaban controlados por guardaespaldas: los que consumían drogas y los que no lo hacía, queriendo justificar que las chicas que se unían al grupo de consumidores lo hacían voluntariamente, que no las drogaba sin su consentimiento.

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