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Caso Abierto - La Nueva España

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"No, yo no la empujé ni nada", declara el investigado por la muerte de su madre tras una caída en Grado

El hijo de la fallecida ha quedado en libertad y sin medidas cautelares ante la falta de evidencias que le impliquen, aunque a la espera de un nuevo informe forense y del cierre total de las diligencias

El hijo de la fallecida abandona las dependencias judiciales con su abogado.

La magistrada titular del Juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Grado dejó ayer en libertad al detenido por el fallecimiento de su madre tras una caída en el domicilio familiar al no hallar evidencia de que tuviese implicación directa con el suceso. Si bien la investigación sigue abierta a la espera de recibir los resultados del análisis forense que se realizará al corazón de la fallecida, que, según el primer avance de la autopsia, sufrió un golpe a consecuencia de una caída. Tenía un estado de salud delicado, por lo que la prueba al citado órgano será determinante para saber si la mujer sufrió algún tipo de problema que motivase la caída, ya fuese un accidente cardiovascular u otro episodio similar o si, por el contrario, puedo deberse a la acción de otra persona. Ese informe forense, junto con la investigación de la Guardia Civil, será clave para resolver el caso.

“El chaval estaba muy nervioso. Cuando la jueza le preguntó, le dijo: ‘No, si yo no la empujé ni nada’. Creo que, ante la duda, el médico se quitó de en medio”, detalló ayer el abogado del investigado, Celso García, refiriéndose a la declaración de su defendido y la actuación del facultativo que certificó la muerte de su madre en el domicilio, quien se negó a declararla por causas naturales. El letrado también señaló que su defendido se encuentra muy afectado por la pérdida de su madre, Alicia Rodríguez Blanco, de 70 años, y lo acontecido después. “Se te muere tu madre delante y, encima, te llevan detenido”, agregó.

El suceso tuvo lugar el pasado lunes por la noche en el piso de la familia en Grado, donde el hombre vive con sus padres. Los servicios sanitarios que acudieron al domicilio consideraron no certificar la muerte natural de la mujer al hallar indicios de que podría tratarse de una muerte violenta, lo que motivó la llegada de la Guardia Civil, del médico forense y del juez de guardia a la vivienda para iniciar la investigación.

Tras la inspección y la toma de declaración –en la que el hombre reconoció a los agentes que estaba manteniendo una discusión con su madre–, fue detenido por un posible homicidio imprudente y enviado al cuartel del Rubín, en Oviedo, hasta que ayer, a primera hora de la mañana, pasó a disposición judicial en la villa moscona, donde se esperaba la decisión de la jueza con expectación y mucha prudencia.

De las diligencias practicadas hasta el momento, la magistrada no halla carga indiciaria suficiente para imponerle medidas cautelares al investigado. No obstante, las pesquisas continúan abiertas con el fin de determinar definitivamente la causa de la muerte y descartar del todo si tuvo implicación. De esta manera, el hombre salió en libertad a la espera de que concluya una investigación que depende del resultado del análisis del corazón de la fallecida junto con otras pruebas que pueda obtener la Benemérita. Por otro lado, su letrado también indicó que su defendido “se ha comido dos días en el calabozo”, por lo que, en caso de resultar archivada la causa, podría solicitar indemnización.

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