15 de diciembre de 2007
15.12.2007

Garci y Landa, historia de un «crack»

La negativa del director a entregar al actor el «Goya» de honor y las discrepancias sobre la promoción de «Luz de domingo» rompen la relación

15.12.2007 | 01:00
Alfredo Landa y José Luis Garci, durante el estreno de «Luz de domingo», en Oviedo.

Oviedo, Tino PERTIERRA


Oviedo vivía la fiesta mateína cuando José Luis Garci y Alfredo Landa llegaron para presentar en primicia «Luz de domingo». A las flores del director («hay un plano de Alfredo con una de las mejores miradas de un actor español en toda la historia») respondía el actor con augurios lisonjeros («este señor va a ganar su segundo "Oscar", segurísimo»). Tan seguro como su retirada definitiva, que dio por innegociable. Escuchando y viendo a Garci y Landa abrazados nadie podía imaginar que poco después su larga y fecunda relación se iría a pique.


«Antes loco que recibir el Goya de manos de Garci», dijo el actor anteayer por tres veces en unas declaraciones que sorprendieron a propios y extraños. Enfrascado en el complejo rodaje de «El dos de mayo» («antes monja que trabajar en ella», atizó Landa), Garci no da sus razones de la crisis, así que no queda más remedio que rastrear entre líneas enemigas dejadas por Landa después de treinta años de colaboraciones y siete películas juntos. El detonante tiene nombre de «Goya»: el director, que mantiene serias y conocidas discrepancias con la Academia de Cine, y que no es precisamente un habitual de los «saraos» de alfombra roja, no será quien entregue en enero el premio de honor al actor.

A la pregunta de si hay «mal rollo» entre ellos, el actor se hace el Bergman: «Eso quiere decir lo que quiere decir: antes loco. ¿A vosotros os sorprende que no sea él quien me entregue el "Goya" de honor? El primer sorprendido soy yo». Para que quede claro: «De Garci no quiero decir nada, ni oírlo». Duras palabras sobre alguien que, allá por los lejanos ochenta, apostó por Landa contra todos para un cambio de imagen radical en «El crack». Al desencuentro se le suma el mal resultado de público de «Luz de domingo»: «No ha ido bien en taquillas, y yo sé de quién es la culpa ¿Vosotros os habéis enterado de que se ha estrenado la película?», preguntó el siempre vehemente Landa a los periodistas, «se suprimió el pase previo, lo que se llama "première", no ha habido nada. A mí me dijeron que un viernes se estrenaba, y entonces llevé a mi familia al cine. A la salida, unos dijeron: ¡qué bien!; otros: ¡no está mal!, o ¡el concepto...!, pero es uno de mis mejores trabajos». «Aunque», remachó el actor sin aclarar si era una queja o una chanza, «algunos amigos míos se sorprendieron: ¿Tienes manos en la película? Es que no se te ven».

No es ésta la primera «riña» entre el veterano actor y el director. Garci quería que Landa y José Sacristán protagonizaran «Sesión continua», pero las discrepancias entre los actores sobre quién aparecía primero en los créditos dio al traste con el reparto y con la amistad entre los tres. La película la acabaron haciendo Adolfo Marsillach y Jesús Puente, y Garci y Landa sellaron las paces para mandar a dormir los viejos reproches con «Canción de cuna» y «Volver a empezar».

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