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Bellezas a toda costa (14)

Las playas más bonitas de Asturias: Xagó, cosecha segura de olas

El arenal gozoniego, de unos dos kilómetros y enmarcada en el paisaje protegido del Cabo Peñas, es destino de surfistas, pescadores, parapentistas y amantes del mar en general

Un surfista, en la playa de Xagó. Ana Paz Paredes

«Es la única playa de Asturias donde siempre hay olas. Aquí decimos que, si no hay olas en Xagó, no las hay en el resto de las playas», afirma con pasión y convencimiento, en la misma medida, Pablo Álex Fernández, más conocido por todos como «Pipa» y con muchos años a su espalda como practicante y profesor de surf en su escuela Surfastur, en la playa de Xagó. Este año volvió a quedar Campeón de Asturias de este deporte. «Empecé a surfear con seis años. Siendo niño también practiqué judo e incluso kung-fu, pero continué siempre con el surf hasta que en 2014 empecé a competir con resultados bastante buenos», señala este gran conocedor de una playa en la que enseña a gente de todas las edades. «La señora de más edad tenía 78 años y en dos horas estaba surfeando», explica.

Fran Muñiz, en la zona de Fusillinos, con una vista de la playa. | A. P. Paredes

Xagó, un paraíso natural con dos kilómetros de extensión y que cuenta además con un espacio dunar de 350.000 metros cuadrados, está incluido en el paisaje protegido del Cabo Peñas. Se distribuye entre las parroquias gozoniegas de Laviana (en su mayoría) y Podes, y es un arenal considerado peligroso para el baño pues está muy expuesto a los vientos del Nordeste. Aunque suele estar muy concurrido, sobre todo llegado el buen tiempo, dada su extensión resulta difícil que la gente no encuentre su espacio amplio para disfrutar de este hermoso lugar.

Enol Valles y Sofía Lacheta, a la entrada de su local, Xagó Surf Co, con su perro. | A. P. Paredes

El resto del año también es habitual ver a quienes gustan de dar largo paseos por esta playa, que no deja de sorprender por su belleza y su extensión. En cuanto a la peligrosidad en cuanto al baño, Pipa afirma que «aquí lo primero es la seguridad, luego la diversión y luego aprender. Como todas las playas tiene sus peligros. Lo bonito de Xagó es que tiene los fondos planos, por lo que las corrientes van de izquierda a derecha, no son circulares como por ejemplo en Salinas o en Verdicio».

En el mismo sentido se pronuncia Francisco José Muñiz Pérez, a quien todo el mundo llama Fran, y que es vicepresidente de la Asociación de Vecinos Enlaze, en la parroquia de Laviana. Allí también existe otra asociación vecinal, La Atalaya de Xagó. Señala este hombre –que, entre otros trabajos, ejerció como socorrista en esta playa durante ocho años– que «es una ensenada a mar abierto. La zona más peligrosa es el centro de la playa, donde más corrientes hay». Y añade: «La verdad es que yo, durante el tiempo que estuve, sí es cierto que tuve que atender a gente porque no podía salir, pero no hubo ningún fallecido. Por lo general la gente es bastante prudente y hace caso a los socorristas. Aunque siempre hay alguno que rompe la regla», explica este hombre que es un auténtico fan de este arenal, que es parte de su vida.

«Para mí es una playa encantadora, estoy enamorado de Xagó. En Asturias tenemos playas preciosas, pero esta es una pasada. Tiene también zona de bosque con áreas recreativas donde la gente hace una vida más familiar. Además, tenemos cuatro bares y chiringuitos: El Marimar, El Waikiki, el Xagó Surf Co y el Quevedo».

Entre las preocupaciones de este vecino de Xagó está la limpieza de la zona. «Los troncos grandes los quitaron, pero no retiraron la madera pequeña que abunda por todos lados del arenal y, además, tiene muchas piedras. También están desprotegidas, en algunas zonas, las dunas», advierte. Quienes también aman con la misma intensidad esta playa son Enol Valles Díaz y Sofía Lacheta, quienes hace dos años, abrieron con gran éxito su bar Xagó Surf Co.

Pipa, con una tabla en su escuela Surfastur. | A. P. Paredes

«Esto llevaba abierto 30 años, pero le dimos una vuelta, lo rejuvenecimos un poco por nuestra manera de ser y también por lo que demandaba la zona, que tiene un ambiente un poco más surfero», explica Valles, luanquín que lleva surfeando desde los 18 años y cuya otra pasión es el snowboard, lo que le ha permitido viajar por medio mundo.

Este año, en julio, ha puesto en marcha su escuela de surf. «Estamos arrancando con el proyecto, esperemos que esté funcionando años», señala él. Y un consejo: dice que no hay nada mejor que tomar una cerveza artesana Bajamar, que elaboran para ellos, y unas arepas de La Chama Foodtruck.

¿Cómo llegar?

Saliendo de Avilés hay que coger la AS-238 y, en la segunda rotonda, coger la carretera que recorre la margen derecha de la ría AS-328/AS-329 y, unos cinco kilómetros de haber pasado Zeluán, está un corto desvío a la playa a la que se llega por la G0-15.

No perderse

Tras disfrutar de unas horas en la playa, acercarse hasta el Cabo Peñas, lugar emblemático de Asturias que concita, por su belleza, a viajeros de todo el mundo. Se debe visitar el Centro de Interpretación Marino que está allí. Visitar también, en Luanco, el Museo Marítimo.

Qué dicen

Los amantes del deporte en la Naturaleza son unos habituales de esta playa y es que, junto con los surfistas, cuando los vientos son favorables y el tiempo acompaña, es habitual ver allí en el cielo a quienes, en parapente o ala delta, se lanzan en la zona de Fusillinos.

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