La unión vecinal que hoy en día estimula a todo Poreñu es, en verdad, una prolongación del sacrificio de sus antepasados. José Manuel Cardín, alcalde de barrio y ganadero, no olvida, en medio de la celebración por el "Pueblo ejemplar", "a los que pusieron la primera piedra". "En estos momentos pienso en todas esas personas que por desgracia ya no nos acompañan y que siempre apostaron por el cooperativismo", expresa. A través de ese trabajo comunitario, los vecinos abrieron, con picos y azadas ya en los años cincuenta, la caja de la actual carretera, y dotaron de agua corriente las casas en 1972. Durante décadas, arreglaron caminos y realizaron mejoras en el campo de fútbol, la capilla, la bolera, las escuelas... Y todavía hoy continúan realizando sextaferias.

Por todo ello, dicen los vecinos, el reconocimiento de la Fundación Princesa de Asturias es "muy merecido". "Esta gente lleva años trabajando; y no para el premio, sino para el pueblo", destaca Etelvino González, presidente de la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa, "Cubera", "Pueblo ejemplar" de 1991. "Somos una aldea rural sin grandes cosas, pero tenemos lo principal: la ilusión de trabajar conjuntamente para hacer de Poreñu un pueblo mejor", comenta Modesto Novoa, secretario de la Comunidad de Usuarios de Agua.

Este colectivo, que mejoró fuentes, llevó el agua a las casas y construyó depósitos, constituye, junto a la Asociación de Vecinos "La Capilla" y la Comisión de Fiestas, el alma de Poreñu. Integrantes de las tres asociaciones brindaron ayer por el segundo "Pueblo ejemplar" de Villaviciosa ante la sede del centro social, que hace también de centro de la aldea. Dentro del local -antes escuelas- funciona el único bar del pueblo. Un chigre que sólo abre sábados y domingos y que gestionan "quince o veinte familias de forma altruista", que se van alternando en la barra, según explica el vecino Luis Berros. Pese a ser lunes, ayer fue un día "especial" para abrir por todo lo alto el bar y servir culinos de sidra y empanada. "Aquí mucha convivencia intergeneracional", apuntan el cura Agustín Hevia y el profesor de Historia Álvaro Solano.

Poreñu ya vibra con la visita de los Reyes el mes que viene. "Si nuestros antepasados levantasen la cabeza no lo creerían. Felipe y Letizia en un pueblo como este", expresan Carlos Cardín y Chelo Lanzón. Queda por delante un mes de "duro trabajo", aunque los vecinos no dan pistas de los preparativos. "No lo pensamos todavía; antes tenemos que aterrizar", confiesa la presidenta de la asociación vecinal Loli Riva.