Blog 
Mirando pasar la vida
RSS - Blog de Edu Arding

El autor

Blog Mirando pasar la vida - Edu Arding

Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


Archivo

  • 02
    Septiembre
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD Oviedo

    Las terceras, el tercero...

    Las bases del PSOE, azuzadas más o menos sotto voce por sus viejas guardias, dicen lo que dice casi todo quisque en este sin dios de país llamado España: que se arreglen, que ya les vale, que no se puede llegar a las terceras... Pero los cargazos y carguitos del aparato obrero dicen que hostias, que no y que no, y que no hay tu tía.
    Este cronista ocasional, desatento y aburrido confeso de este entremés sin gracia ni picante, no ha oído ni visto todavía a ningún prócer explicar claramente porqué sienten mentar la bicha cuando les nombran ese tercer ordinal en femenino y plural. Puesto a reflexionar sobre qué demonios pasaría en esas dichosas terceras, tan maldecidas por todos, creo haber encontrado la explicación a tanta inquina a repetir comicios...
    Pues pasaría seguramente que las terceras no serían más que el preámbulo de las cuartas, y éstas de las siguientes, y así sucesivamente hasta que venga Dios y lo vea y pare el giro de la enorme rueca y nos predique a todos un sermón de la montaña que entiendan los del llano, porque si no, aquí no nos pondremos de acuerdo nunca. Sucede, y bueno será asumirlo, que aquí hay mazo de gente que a los suyos se lo perdona todo y que siempre votarán lo mismo, caiga quien caiga y salga el sol por donde salga. Ni corrupción, ni paro, ni recortes, ni leches. Entre ellos o nosotros, nosotros. Siempre.

    Todos los grandes países se han forjado a lo largo de la historia en uniones de territorios, de credos, de etnias, de clases sociales. Ello comportó grandes tensiones y costó sangre, sudor y lágrimas. Mucha sangre, demasiadas lágrimas... Si de alguna manera mereció la pena tanto sacrificio, tantas generaciones pasadas al cuchillo de la necesidad y la opresión, fue porque al fin una parte de la humanidad, en un rincón del mundo, alcanzó un bienestar inimaginable tan solo unas cuantas generaciones atrás... Nosotros estamos en ese rincón afortunado, y a este humilde cronista le tiembla el pulso en el teclado cuando piensa que esos dos mazos de gentes enrocadas tras unas siglas, mirando sin querer ver, puedan tener la tentación de golpear ya que no pueden convencer... Tal vez el equilibrio que resistió las tensiones entre dos no aguante a un tercero en discordia... Otra vez el ordinal maldito...

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook