Blog 
Mirar y ver
RSS - Blog de Manuel Cores Espiñeira

Archivo

  • Érase que se era.

    Érase que se era, mejor dicho érase que  se es, un Presidente de una Comunidad Autónoma, digamos de Murcia, que, por tres veces, tres, como San Pedro en ocasión bien distinta, manifestó que sí era imputado dimitiría. Las, al menos, tres veces que hizo esta aseveración fueron unas declaraciones públicas, un pacto con Ciudadanos y una norma legal realizada a impulso suyo. Pero hete aquí que cuando llegó el momento donde dije digo, digo diego. No hay constancia de que al cantar el gallo llorara amargamente. De lo que hay constancia es de que, al igual que el Sr. Trillo, el Sr. Fernández Villa y otros ilustres próceres, derivó toda la responsabilidad de las presuntas irregularidades hacia sus subordinados, dando muestras de la gallardía, caballerosidad, bonhomía y demás virtudes que, evidentemente, no le adornan. En fin, un líder de los de fíate y no corras que, para desgracia de este país, abundan más de lo que sería deseable.

    Desde el punto de vista de la ética pública tiene muy poco interés el recorrido judicial de la imputación. Sí pasa a mayores dimitirá, y sí pasa a menores no lo hará, pero siempre quedará como alguien sin credibilidad y sin palabra, y eso hace algún tiempo tenía importancia, pero ahora, y los ejemplos son múltiples, tiene menos y además la tendencia es decreciente. Las promesas electorales, esas que según decía el profesor Tierno Galván están hechas para no cumplirse, no tienen el mismo grado de vinculación moral que los compromisos personales, los contratos firmados y las normas promulgadas. Son promesas, compromisos o deseos bien intencionados, o no, que revelan un horizonte deseable para muchos, pero con unos componentes de utopía e imprevisibilidad que no tiene la pura y descarnada mentira, que no pretende más que eludir las responsabilidades de la palabra dada.

    Y claro está el partenaire, es decir Ciudadanos, se siente entre traicionado y chuleado, y se ve forzado a hacer algo, ya que la mera protesta se queda corta, habida cuenta de que el pacto a nivel nacional tampoco atraviesa por el mejor momento posible. Buscar un espacio político propio no es fácil, y menos cuando se está en una posición que solamente puede crecer a costa de la abstención o de arañar votos a los dos grandes, pero sin confundirse con ellos. Sí por los votos se pierde la dignidad, ya se sabe que se pierden la dignidad y los votos, y como va de aforismos también se sabe que entre el original y la copia el votante prefiere el original. Con todo esto Ciudadanos no puede limitarse a jugar el papel de esperar y ver. Con esa actitud se está perdido cuando se tiene enfrente a un partido político con unos electores del sí o sí, que determinan un suelo electoral, al menos de momento, imbatible.

    El papel de la oposición es crucial para muchas cosas, entre ellas poner de manifiesto los desafueros del Gobierno de turno y enseñar el camino de salida si puede, como en este caso, a quien miente con tanta desenvoltura. Sí las elecciones que, en su caso, se convoquen validan al Gobierno regional actual, pues mucha paciencia, y a continuar adelante. Lo de D. Casto Méndez Núñez y aquello de preferir la honra sin barcos a los barcos sin honra, no es un camino fácil, pero por lo inusual hasta puede dar resultado. Lo que sería peor es quedarse sin honra y sin barcos, situación que no es descartable sí no se está fino.

    En todo caso el todo vale, para alcanzar o mantener el poder, debería de tener los días contados, pero la experiencia, tanto nacional como internacional, no va por ahí y los sociólogos, politólogos, demógrafos y demás estudiosos electorales patinan al realizar sus previsiones. Tal vez porque votan muchos que no votaban, porque no votan muchos que votaban y porque no siempre el voto coincide con los intereses, o con lo que se sobreentiende que corresponde votar por la etnia, la situación socioeconómica o cualquier otra condición de partida. Nada es, demoscópicamente, lo que era, ni tampoco lo es, en lo personal, la palabra empeñada públicamente.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook