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Eduardo Lagar

Soy periodista de LA NUEVA ESPAÑA. Si quieres ponerte en contacto conmigo: llagar@epi.es

Sobre este blog de Asturias

Historias encontradas entre la avalancha de la actualidad


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  • 10
    Septiembre
    2015

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    Oviedo asturias

    El Tigre en el crepúsculo

    (El 7 de octubre de 2014, una noticia conmocionó Asturias: la Fiscalía Antocorrupción investigaba al exlíder minero José Angel Fernández Villa por haber ocultado a Hacienda una fortuna de 1,4 millones de euros. Nadie en el socialismo asturiano quería creerse que el Tigre, como lo conocían en el sindicato minero SOMA, el "hombre fuerte" del socialismo asturiano, el maquinista de Tuilla que durante décadas manejó los hilos del poder en Asturias, había caido en la cesta de los corruptos.

    El 26 de enero de 2015 comenzó una comisión de investigación en la Junta General del Principado cuyo objetivo, descabellado, era tratar de desvelar el origen de la fortuna de Villa y depurar las correspondientes responsabilidades políticas. La comisión se convirtió en un sainete. Así terminaban, con una mueca forzada por lo que allí se vio, décadas de imbatible poder minero en Asturias.

    Lo que sigue son las crónicas que publiqué en LA NUEVA ESPAÑA entre el 27 de enero y el 1 de febrero de aquellas sesiones, sonrojantes para muchos. El caso sigue investigándose en la Fiscalia Anticorrupción. José Ángel Fernández Villa, que no acudió a la comisión alegando problemas médicos, apenas ha salido de casa en todos estos meses).

     

     

     

     

     

    I.Cuando tus mayores amigos son todos gais

    (Aires de sainete en el arranque de la comisión sobre quien fue el hombre más importante de la Asturias democrática)

     

     

    Gracias a la primera sesión de la comisión de investigación de la Junta sobre la fortuna oculta de José Ángel Fernández Villa, los asturianos alcanzaron ayer algunas verdades relevantísimas e incontrovertibles. En concreto, estas diez:

    1. Que a la esposa de Fernández Villa, María Jesús Iglesias, nunca le habían hecho tantas fotografías en su vida. De hecho, la mayoría de asturianos no sabían ni que existía. Lo de la fotos era lo que le estaba comentando a uno de los conserjes de la Junta después de comparecer en la comisión y no decir ni mu del dinero oculto de su antaño todopoderoso marido.

    2. Que el hijo de José Ángel Fernández Villa, Rolando Fernández, lleva el jersey rojo (marca: Purificación García) un poco remetido por la trasera del pantalón (marca: El Ganso) para que se vea que en la cintura y en los bolsillos la prenda tiene unas franjas de colores que conjuntan estupendamente en rojo y en verde con el jersey y con los ojales bermellón del abrigo estrecho azul marino (marca: El Ganso), en cuyo cuello anuda una bufanda (marca cara Scalpers) con cuidado de que se vea bien el logotipo (calavera con dos tibias cruzadas).

    3. Que la hija de Villa va de negro de arriba a abajo. Sin marcas.

    4. Que los tres fueron a tomar algo al Rialto –esa deliciosa cafetería detenida en un incierto día de 1950 en Oviedo- sin dar explicación alguna del dinero.

    5. Que José Antonio Postigo, exlugarteniente de Villa en el Sindicato Minero, citado por la tarde, está que lo lleva Dios porque han llamado a declarar a su hija Patricia. También a ella por acogerse a la amnistía fiscal.

    6. Que Postigo dice que tiene datos, cosas, nombres, contratos que en su día (ayer no) revelará. Que deja miguitas, como Pulgarcito...O para Pulgarcito.

    7. Que de todo lo anterior sugerido nada reveló Postigo cuando le tocó declarar en la Junta sobre el dinero blanqueado y sobre las obras en el macrogeriátrico de Felechosa, de donde dicen sin prueba alguna que manó la pasta oscura.

    El último amigo que le queda a Villa, un hombre armario con chupa de cuero, un toro mecánico-minero, no respondió a ninguna pregunta, pero al final agradeció a todos los diputados el “talante” que habían tenido hacia él porque, como después diría, fuera ya del Parlamento regional y ante periodistas que le seguían, él, Postigo, acudió a la sede del legislativo a “defender la democracia” que siempre había defendido y el “derecho a hablar con libertad”.

    8. Supimos también que Postigo no puede ver a algunos periodistas. Y como esos malditos le preguntaron si ayer había visitado a Villa, Postigo les respondió así, en plena la calle Fruela y para sorpresa de los muchos viandantes: “¿Tú crees que yo vengo aquí para decir si vi a Villa? Es igual que si yo te pregunto si echaste un polvo antes de llegar aquí. Te pregunto: ¿lo echaste? ¿Pero tú eres homosexual? Te cambio la pregunta: ¿lo eres o no lo eres?”. Y como el periodista aludido, y el resto de los circundantes, no entendía bien el símil, Postigo lo aclaró: “No lo puedes entender porque no entiendes el lenguaje minero, ese lenguaje de arranque... No lo puedes entender. Pero los que conocen la minería claro que lo van a entender”. Y sin respirar casi, continuó examinando sus adentros, bastante shakespeariano: “¿Soy gay? Pues claro que no pasa nada. Para mí es un respeto porque los mayores amigos míos son gais. Pero si soy gay no tengo por qué no decir si eché un polvo. ¡Sin ningún problema, coño! Ahora, que no lo soy y lo eché...; y lo eché con una señora, con todos los respetos para la señora, pues tampoco. Ésa es la contestación a una pregunta absurda que haces hoy aquí”, explicó.

    9. Vimos que la última en comparecer fue la compañera de Postigo, la bellísima rumana Dorina Bicher, a la que él llama Dori. El presidente de la comisión, Ignacio Prendes, limpísimo diputado de UPyD, le dedicó atenciones y cortesías tantas como pelusilla hubo entre las tres diputadas del órgano inquisitorial, pues sus señorías no entendían a qué tanto miramiento con la nena, aunque reconocían que la moza era joven y salada. Y sus “señoríos” no podían menos que admitir que Dorina está entre muy curiosa y nivel pibón. Joder con Postigo.

    10. De todas las verdades relevantísimas e incontrovertibles que ayer pudieron conocer los asturianos, la más clara es ésta: la comisión que investiga al político asturiano más importante desde la Transición arrancó como un vergonzoso sainete.

    Él, José Ángel Fernández Villa, dijo un día que antes de cerrar un pozu había que pasar por enriba del su cadáver. Los pozos cerraron y ayer pasaron por enriba del su cadáver políticu.

     

     

     

    II. Glayando,Glayando

    (Nadie sabe nada del origen de la fortuna de Villa, pero nadie ahorra conjeturas de chigre ni puñaladas)

     

    Oye, pues sí que se pasa bomba en la “comisión Villa”. Mejor que en el chigre. Del dinero negro, de dónde vino y qué tendrá que ver con los fondos mineros, nadie sabe nada. Pero, como en el chigre, glayamos todos por si acaso. Resulta que ayer compareció el exsindicalista Antón Saavedra, y llegó en plan ciclogénesis porque el hombre, que se excita la de Dios y habla muy alto, fue líder de la federación estatal minera de UGT pero luego enfadose con el mundo y ahora tiene una causa general bajo la boina, y dice que hay una trama carbonera de la de su madre, y que ya le contó a la Fiscalía todo eso y lo de la mina de La Camocha y lo de los cursos de formación y lo de la chequera y lo de les fartures después de los consejos de Hunosa; que se lo contó a estos fiscales de ahora y al anterior que hubo; y que tiene un dossier “muy amplio, original, donde hay información de la Interpol” que pone a disposición de los señores diputados; y si no quieren el dossier, pues tengan unas revistas donde consta un destilado del amagüestu cósmico, y que un día, ahora atención, cuando Juan Tesoro presidía Hunosa, se le presentó el padre del actual Presidente del Principado, Javier Fernández, a pedirle que intercediese por el guaje, que se había quedado sin un puestín en la hullera porque se lo habían dado a un tal Argüelles. Y que le dijo el padre de JF: “Esti hp ha machacado el futuro de mi hijo”. Y que lo de “hp” iba por Villa. Dijo “hp” porque se ve que Saavedra, aunque ye de La Joécara (Langreo), no habla el lenguaje mineru “de arranque” que maneja Postigo y que exige llamar a la gente hijodeputa con todas las letras.

     

    Y ahora las pruebas

    Cuando los diputados preguntan a Saavedra si tiene pruebas de esas mordidas que denuncia, él aplaca bastante:

    –No sé de ninguna mordida concreta.

    Y cuando la diputada de Foro Teresa Alonso apunta que él habló de cobros en sobres, Saavedra dice:

    –No tengo conocimiento de sobres, yo hablé de distintos sobrecogedores, pero de sobres concretos...

    Pero cuando el diputado socialista Fernando Lastra le exige que deje ya de lanzar insidias –y,

    de paso, reprocha al presidente de la comisión, Ignacio Prendes, que cómo se le ocurre citar y “dar pábulo a este personaje”– va Saavedra, se mosquea del copón y rebufa y se hace todo brazos y manonas, y lo llama grosero, grosero, grosero, grosero, y luego proclama:

    –¡Me garro al derecho!

    Lo que significa que se acoge a su derecho a no declarar.

    Y, cuando pregunta Goñi (PP), a continuación, exclama:

    –¡Toi garráu al derecho!

    Todos piensan que ya no va a decir ni mu, de garráu que está al derecho. Pero, no. Vuelve a hilar: chequeras, inspectores de minas, picaresca, Areces, el “caso Mall”, Cajastur, corrupción absoluta, corrupción total, un país plagado de pruebas documentales sobre la corrupción, ¡pero si tan ahíííí!, lo que pasó en Teverga con Victorino Alonso, corrruuupcióóón, un pistoleru que hubo, burocracia sindical, y también cuando tuvo que andar escoltáu por lo que denunció... Y como colofón, rataplán:

    –¡Yo no me presto a ningún circo!

     

    Toi malu, Campelín

    Luego cambia el compareciente, el volumen desciende al susurro y entra, siseante y solemne, Laudelino Campelo, antiguo“número dos” de Villa. Dice que lleva 16 años, 2 meses y 8 días lejos del SOMA y de su entonces líder. Pide a los diputados que enfoquen bien, que el matu que buscan anda por Felechosa, en lo del Montepío. Luego ya va sacando un largo cuchillo del estuche de un violín como otros sacan una Thompson. No hay prisa. Habla de “la farsa” de Villa, de la “huelga de desgaste” a la que llevó a los mineros en 2012, de cómo ha perdido “la mínima dignidad” personal y política, de que eso del “síndrome confusional” no se lo cree... Porque su exjefe, insiste, “era propenso a exagerar y a interpretar el papel de víctima”; “siempre dije que se parecía físicamente a Alfredo Landa, pero era mejor actor que él”, añade.

    Villa, según destripa Campelo, es “introvertido y tímido” y esa timidez“ la resolvía con un grado de agresividad con sus interlocutores”. Villa, dice, lo eligió porque él es más conciliador, “pero cuando alguien le hablaba bien de mí, igual estaba tres o cuatro días sin dirigirme la palabra”. Dice que Villa lo amenazó con “rajarlo” de arriba a abajo por ganarle un congreso en Langreo. Ya se despide con una maldición gitana:“Al señor Villa le deseo que tenga mucha salud, mucha memoria y que viva muchos años para que pueda ver cada día la enorme decepción que su comportamiento ocasionó entre tanta gente y el desprecio de los mineros, de los ciudadanos de las Cuencas y de Asturias”.

    También le deja una de propina a Postigo: “Todo lo que tenía de grande lo tenía de corto, pero luego debió de aprender mucho”.

    Llevoles Villa con Campelo y siguió llevándoles cuando entró Belarmino García Noval, exdiputado socialista. Otro “ex” del Tigre de Tuilla. Ya aquello empezaba a rebosar de puñales: “Ta la carretera de Sama a Oviedo llena en les dos cunetes de cadáveres de su partido”, “Era un caprichosu”,“¿Cómo nos la pudo armar así?, “Que miles de compañeros honestos tengan que pagar por culpa de un personaje...”, “Yo sufrí mucho políticamente, con él no podíes ni respirar, ni hablar”...

    Terminó la mañana y en el calendario eran los Idus de Marzo, y allí estaba el cuerpo de César, cosido por los filos de quienes un día le fueron tan gratos.

     

    Candor

    Y luego llegó la tarde y, oye, pues sí que se seguía pasando muy como en el chigre en la “comisión Villa”, aunque del dinero negro nadie siguiera teniendo ni idea de dónde salió ni qué relación había con los fondos mineros. Pero allí todos hablaban y todos tenían algo que decir. Y hasta hubo momentos francamente candorosos. Prendes, presidente de la comisión en el papel de Perry Mason, le preguntó al empresario minero Victorino Alonso si alguna vez Fernández Villa, durante las negociaciones de los planes del carbón, hizo alguna “petición de compensación” para firmar el acuerdo. Alonso dijo que no.

    Prendes repreguntó:

    –¿Y usted tampoco las daba? (las compensaciones).

    –No, hombre, por Dios.

    Menos mal. Si llega a decir que sí hay que llamar a la Guardia Civil sobre la marcha y suspender esta comisión donde, oye, se pasa francamente bien.

     

     

     

    III. El misterio de las siete cajas de sidra

    (La investigación sin fondo sobre los fondos mineros recala en el accidente que sufrió Villa en 1985, hoy casi una leyenda urbana para algunos comparecientes)

     

    Antes de ponerse a investigar, igual alguien tendría que haber investigado cómo se investiga. Porque en la Junta General del Principado anduvieron buscando al exconsejero Víctor Zapico para la "comisión Villa" y no lo encontraban ni bien ni mal. Felizmente, Zapico se notificó a sí mismo y acudió el jueves a darse por encontrado. Vive a cien metros del Parlamento asturiano y pudo haberlo notificado medio Oviedo, pero se ve que la maldita ciudadanía está contra las instituciones y muy con Podemos. También anduvieron los de la comisión a la caza de Antonio Hevia, exlíder de la minería de CC OO, pero el prófugo lleva treinta años durmiendo en la misma casa y atendiendo al mismo número de teléfono y estaba bastante fugáu. Ayer también se supo que al expresidente de Hunosa Juan Ramón Secades fueron a notificarlo hasta un pueblo de Granada –Alquife, 738 habitantes–. Como alarde, impresiona; pero con darle un toque en su casa de La Fresneda (Siero), a once kilómetro de Oviedo, hubiera bastado.

    Pero, al cabo, eso son menudencias. Centrémonos en los grandes avances de la comisión que detallará el origen de la fortuna oculta de Villa y su relación con los fondos mineros, aunque no encuentre a tres perfectos desconocidos en Asturias como Hevia, Secades y Zapico. Al lío: ayer declararon dos expresidentes de Hunosa y la actual dirigente de la hullera, Teresa Mallada. Soltaron a los sabuesos y esto fue lo que salió:

     

    Ambulancia hubo

    Un sindicalista de USO, Luis Vía, aseguró el día anterior (sin prueba alguna) que el SOMA ingresaba 400.000 euros anuales de Hunosa para la fiesta de Rodiezmo. Así que le preguntaron a Luis Tejuca (expresidente de la hullera nombrado por Aznar) si sabía algo. Pues, no. A Tejuca le sonaba que una ambulancia sí que prestaba la empresa para Rodiezmo, pero que él mandó quitarla. Igual les habían prestado también un cuadro metálico para el concurso de entibadores. Ahora, más, no. Estaba bastante cómodo y jovial Tejuca, en esa tierra sin tiempo de los jubilados con audiencia y chispa. Contó que vive entre Gijón, Madrid y Cangas de Onís y que tenía un montón de amigos en el gobierno de cuando Aznar y que vive entre Gijón, Madrid y Cangas de Onís. ¿Y contó que vive entre Gijón, Madrid y Cangas de Onís?

    Siguieron preguntándole. Saavedra dijo el jueves que Villa consiguió una pagona de jubilación gracias a un accidente laboral con una caja de sidra en Rodiezmo. ¿Y de esto, qué? Pues eso, dijo Tejuca, lo había leído en los periódicos. Pero de su época no debió ser. "Un accidente dentro de la empresa, no lo tuvo. Otra cosa es que lo tuviera en coche o en bicicleta. En coche no, que no sabía conducir...", precisó. Hablaron un rato sobre Villa y las dietas que cobraba y quedó claro que el de Tuilla "será lo que sea, pero es muy listo" y además es un "animal político". Y para que uno sea un animal político en Asturias tiene que ser del 43, cuando nacieron Villa, Tini Areces y Gabino de Lorenzo. Eso reveló Tejuca, dando pie clarísimamente a la apertura de una nueva comisión de investigación para determinar qué carajo nos ocurrió en 1943.

     

    La gran pregunta

    Luego llegó la hora de preguntarle la pregunta a Tejuca.

    –¿Sabe usted de dónde vino la fortuna del señor Villa?

    –Si yo fuera inspector de Hacienda, igual se lo podría decir, ellos serán los que lo digan, pero me parece que de los fondos mineros, no.

    –¿Y de dónde le pega que vino?

    –Ah, ni idea. Yo le puedo hablar de carbón, o de la potasa.

    Total, que nada, que vive entre Cangas de Onís, Gijón y Madrid, donde le dicen sus amigos empresarios que esta comisión está eclipsando al "caso Pujol", dejando muy malamente la imagen de Asturias y que todo esto le duele mucho. Prendes (UPyD), presidente de la indagación sin fondo, tomó la palabra al punto y se condolió con Tejuca.

    (Breve interludio. Ustedes, mientras vamos contando, imagínense a Fernando Lastra, portavoz del PSOE, a la izquierda de Prendes y llevándoselo los demonios porque no ve más que gente que llega y suelta cuanto se le pasa por la cabeza, "insidias sin un documento", clama. Y a la derecha de Prendes emerge Esther Landa, de Foro, hierática, guapa a lo Nefertiti y a veces chupando un boli ensimismada. Seguimos).

    Ahora habla el que fueron a buscar a Granada: Secades. De nuevo se abren de par en par todas las hipótesis: las dietas de Villa, los 400.000 del SOMA para Rodiezmo y la mítica caja de sidra, de la que Secades, dice, oyó "bromas". Y entonces se ve que el asunto toma forma de leyenda urbana, aunque sí ocurrió: el 1 de septiembre de 1985, y fueron exactamente siete cajas de sidra las que cayeron sobre al Tigre, a las siete y media de la tarde, en Rodiezmo, dejándolo inconsciente y muy malu de la espalda para los restos.

    De todo, de todo preguntan a Secades. ¿Y qué hay de las empresas de Sadim para la reindustrialización? Y él responde como puede, no sin advertir a Prendes que no sabe qué tiene que ver la pregunta con el objeto de la comisión. Lo mismo que Granada con La Fresneda, se supone.

     

    Porque tú lo vales

    Cuando, acto seguido, comparece la presidenta de Hunosa, Teresa Mallada, algo cambia radicalmente en la sala: hay una nueva melena que rivaliza con la del letrado Ignacio Arias. Y lo fundamental: que Mallada viene a lo que viene. Trae las cuentas sobre las dietas de Villa, las expone con decimales –es ingeniera–, valora muy brevemente que el escándalo de la fortuna negra "perjudica al sector minero, a Hunosa y en general a todos los asturianos" y cuando inquieren de dónde vino la pasta es la única que no tiene nada que decir y punto. ¿Y la caja de sidra, qué, ho? Le preguntan, detalla que Villa se jubiló en 1997 por accidente laboral, pero desconoce "qué tipos de riesgos se corren por asistir a Rodiezmo".

    Termina la mañana con José Luis Marrón Jaquete, exdirector financiero de Hunosa, hoy jubilado. Lo llamaron –se entera allí– por un artículo sobre los fondos mineros que escribió en LA NUEVA ESPAÑA. Comparte con Prendes un agradable rato comentándolo muy académicamente. De la fortuna de Villa, afirma Marrón que lo siente, pero que no puede aportar nada a la comisión. Y como es economista admite que se siente "deslocalizado".

     

     

     

    IV. Pues ni flores

    (Cuarto y último acto y primera y única gran conclusión de la comisión de investigación: nadie sabe nada de nada sobre la fortuna de Villa)

     

     

    Esto va a ser por un problema de densidad.

    El multimillonario holandés John de Moll descubrió en 1997 que si encierras a un grupo de personas en un lugar reducido (una casa) y colocas cámaras en todos los rincones y luego lo retransmites, esa extraordinaria concentración humana en tan poco espacio –esa densidad–acaba en fricción y estallido, lo que segrega tensión narrativa y, en definitiva, genera un espacio televisivo de “prime time”. Así nació “Gran Hermano”. Luego, el mismo holandés descubrió que el morbo del espectador puede excitarse más haciendo que cada concursante –cada partícula– tenga a su vez doble o triple masa en igual volumen, con lo que los choques y reacciones son mucho más potentes. ¿Y dónde están esos concursantes doblemente “densos”? Coño, tráete a unos cuantos tipos famosos. Cuanto más frikis, mejor. Tú reúne a Los Chunguitos, a Belén Esteban, a Kiko Pantoja, a Olvido Hormigos y a Sandro Rey y tendrás la “bomba H” televisiva. Así nació “Gran Hermano VIP”.

    Por ir al grano y zanjar ya esta teoría de mal aprendiz de Juan Cueto: esta semana vimos en el parlamento asturiano, gracias a la “comisión Villa”, la versión minera de “Gran Hermano VIP”. Comparecieron algunos de los concursantes más conocidos –y alguno de los más frikis– que llevan orbitando en torno a los pozos y a la vida política asturiana en estos últimos 30 años. Cada uno llegó con su cuento, su cuenta y su ajuste de cuentas, con sus glorias y miserias; unos dignísimos y otros totalmente dislocados. Pero todos juntos, encerrados en una sala, empezaron a interactuar.

    Y entonces actuó la maldita densidad y resultó que el gran cantar de gesta de la minería asturiana (“En la Planta 14, en el pozomineroooooo...”) termina convertido en un desternillante guión de Maxi Rodríguez, el mejor cronista de este chigre llamado Asturias.

     

    La Junta nos confunde

    Lo primero que aprendimos, ya el mismo lunes, fue que el antiguo “hombre fuerte” del socialismo asturiano es ahora el hombre más débil. A su edad, sufre un “síndrome confusional” y no puede ir a la Junta a explicar de dónde salieron los 1,4 millones de euros en dinero negro que afloró en 2012, justo mientras lideraba la última movilización minera de su vida. De su vida y muy probablemente de la minería asturiana en general.

    Tampoco lo explicaron sus parientes. La exfamilia real de Tuilla se acogió a su derecho a no declarar y la mañana terminó como habíamos empezado y como íbamos a seguir hasta el final de la investigación: aquí nadie sabe ni de dónde vino el dinero ni qué relación tiene con los fondos mineros. Eso sí, el presidente de la comisión, el diputado de UPyD Ignacio Prendes, no deja de preguntar por todo y con mucho interés. Con tanto empeño y gravedad que si los diputados llevasen cascos (con perdón) y hubiera traductores simultáneos tras una vitrina aquello parecería el juicio de Nüremberg.

    Traductor sí que hubiera necesitado José Antonio Postigo, que fue secretario de acción sindical del SOMA, “número tres” del sindicato y “número dos” en este escándalo. Fue él quien compartió asesor fiscal con Villa a la hora de aflorar el dinero oculto a Hacienda. En su caso, 360.000euros. Por lo que fuera –hubo alguno que notó un hablar raro a Postigo– no se le entendió casi nada de lo que quiso decir cuando, ya fuera de la Junta, un periodista le preguntó si había visto a Villa ese día y él le devolvió otra pregunta: “¿Pero tú eres homosexual?”.Por ser exactos, fueron dos preguntas. Postigo también quería saber si el mismo periodista había echado un polvo. Se ve que no conoce los rigores de la profesión. Bueno, nadie entendió nada y Postigo explicó que eso era porque no hablábamos “ese lenguaje minero, de arranque”.

    Dentro de la comisión no hizo falta traductor porque allí Postigo no abrió la boca. También compareció su hija Patricia y no dijo nada. Del dinero, ni flores. También compareció su compañera Dorina Bicher y no dijo nada. Del dinero, ni flores. Pero no importaba, porque el jueves iba a llegar Antón Saavedra y decirlo todo. Aunque, bien mirado, si decía lo mismo que lleva diciendo los últimos veinte años...

     

    Los presidentes

    Pero antes de hablar de Saavedra, toca contar lo que pasó el martes y el miércoles. El martes llegó el expresidente Rodríguez-Vigil y dijo que “um” y que gracias, pero que del dinero ni flores. Luego pasó Areces y explicó cómo fueron los fondos mineros tal y como él lo explica todo, con detalle y decimales y desde el comienzo mismo del Big Bang. Pero del dinero de Villa, ni flores. Tampoco tenía ni flores el actual presidente regional, el muy leído Javier Fernández, que contestó en frío y no recalentó nada nada para ser de Mieres como es. Porque cuando recalienta...

    Le preguntaron ese día también al consejero de Industria, Graciano Torre, y ni flores. Y lo mismo a los exconsejeros del ramo Jesús Urrutia, del PSOE, y José Manuel Rivero (Foro), que lo mismo, agua. Este último sí añadió algo que rompió la monotonía: preguntó que dónde estaba Cascos (con perdón), pues él sí sabía de fondos mineros. La verdad es que, vistos los comparecientes que vendrían, se le echó mucho a faltar. No hubiera desentonado nada. Y además, como la comisión se celebra en la sala Jovellanos del edificio de la Junta, eso le hubiera dado para hacer una intervención con tres o cuatro citas del prócer, como acostumbra. Su partido, Foro, explicó que las otras formaciones no habían querido llamar a Cascos (con perdón) declarar por “miedo” a lo que dijera.

    Vaya misterio, tú. Va a ser que acabamos la comisión y el único que tenía algo interesante que contar se nos quedó en casa.

    El miércoles, dos responsables del Instituto del Carbón dijeron que había varias “deficiencias” en la gestión de la obra del geriátrico de Felechosa y que el Montepío de la Minería igual tenía que devolverlos 28 millones de fondos mineros que recibió. De lo que tenga que ver esto con la fortuna oculta de Villa, nada quedó claro.

     

    El Armagedón

    Y ahora el jueves y Saavedra. Hizo una exposición previa que parecía tomada del Apocalipsis. Duró unos veinte minutos pero cabe en la mitad de un tuit: que hay una corrupción corrupta de la Virgen. De pruebas, nada. Y del origen del dinero de Villa, ni flores.

    (Venga, ya no lo repetimos,más. Nadie tiene ni idea de eso, así que en adelante contaremos de otras cosas que se hablaron y que se preguntaron. Algunas francamente interesantes)

    Una de esas cosas interesantes es que Villa tenía envidia de su lugarteniente Campelo (lo dijo él mismo cuando compareció tras Saavedra) porque era más tratable que él y no enfocicaba tan fácilmente como el Tigre. Otra es que Campelo nun cree que Villa esté malín. Otra que el exsindicalista Belarmo García Noval, que habló después, cree que la ministra Báñez tiene que quitarle a Villa la medalla del mérito al Trabajo. También ocurrió que el empresario minero Victorino Alonso, que habló por la tarde, parecía que pasaba por allí y entró un rato a ver. Dijo que de corrupción nada de nada en ningún sitio y que el Gobierno del PP hundió la minería. Es que dicen que Victorino se lleva fatal de la muerte con Soraya...

    Y al final de ese día supimos que elexalcalde alleranu, Gabriel Pérez Villalta, cree que Villa es un “tacaño” y que “no se estira ni para dormir” y que un sindicalista de USO, Luis Vía, sabe (sin pruebas) que el SOMA cobraba 400.000 euros al año de Hunosa para la fiesta de Rodiezmo. Esto último dio para preguntar mucho, ya el viernes, a los expresidentes de Hunosa Tejuca y Secades, y a la actual (María Mallada). ¿ Y saben, qué dijeron? Eso: ni flores. Como tampoco del origen de la fortuna de Villa. Como les preguntaron por miles de cosas más, al final de la semana se veía claro que íbamos a lavar de una tirada todo el carbón que se picó desde 1967, año de la fundación de Hunosa. Luego se verá qué conclusiones políticas sacamos. Pero vamos avanzando. De momento, y no sin mucho esfuerzo, ya hemos llegado a una certeza total y absoluta: parece ser que Fernández Villa tenía 1,4millones en casa y no los declaró a Hacienda.

     

     

     

     

     

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