14 de agosto de 2017
14.08.2017

Infiesto, cantera cestera

El niño Alejandro Tuero, estrella del mercáu tradicional de Piloña por su empeño en aprender el arte de su abuelo

14.08.2017 | 03:15
José Manuel y Alejandro Tuero, elaborando un cesto ayer en el mercáu tradicional de Infiesto.

El gijonés Alejandro Tuero tenía cinco años cuando se murió su abuelo, José Luis, cestero desde hacía cuatro décadas y un habitual de los mercados de La Avellana y el Ganao, ambos en Infiesto. Dos años después, con siete, decidió que quería aprender a hacer cestos con "fleje de embalaje" y fue su padre, José Manuel Tuero, quien le enseñó. Ayer ambos estuvieron en el Mercáu Tradicional de la capital piloñesa, una plaza en la que rememoraron al abuelo y una tradición duradera en la familia.

"Fue él quien quiso aprender", remarca el padre, contento por otra parte porque, "si no, se pierden las tradiciones". Para el joven Alejandro "no es difícil hacer cestos", una vez que se ha aprendido, como es su caso. El de mayor tamaño es el que más le cuesta y ayer dio un poco de esperanza a quienes lloran la muerte de oficios tradicionales como este.

Suele hacerlos "en casa o en casa de la abuela", sobre todo cuando se aburre. Sentado en una silla y bajo la atenta mirada y las orientaciones de su padre, terminó uno de pequeño tamaño entre los visitantes del mercáu.

Campeonato de bolos

Entre los puestos de productos artesanos, vecinos y visitantes pudieron escoger entre decoración, ropa, bisutería, productos para el descanso y, como no podía ser de otra forma, también comida. Puestos de dulces y salados convivieron con la degustación gratuita de bollos preñaos de la plaza Mayor. Hubo, además, deporte con el tercer y cuarto puesto y la gran final del IV Campeonato de bolos en la calle, que generó una gran expectación alrededor de la bolera portátil que ha estado toda la semana instalada en la plaza del Ayuntamiento.

Concluyó con una exhibición de las categorías Infantil y Juvenil "Peña Infiesto Bolos", tras la que disputaron una partida a diez juegos entre los dos mejores clasificados. Organizada por la "Peña de Bolos de Belonciu" con la colaboración de los comerciantes de Piloña, se repartieron casi 1.000 euros en premios entre el primer y el cuarto clasificados, mientras que del quinto al octavo se llevaron trofeo y los jugadores infantiles y juveniles tuvieron una medalla. Durante la mañana, muy animada por la bandina "Los Gascones" y por el espléndido sol que lucía, también hubo muestras de telares ofrecidas por la Asociación Lizo. El mercáu y la feria de artesanía estuvieron acompañados de la exposición "Tejiendo Memoria" en la Casa de Cultura Marqués de Vistalegre, que concluye hoy.

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