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Altuzarra, del zapato al bolso

La marca Altuzarra es célebre por los zapatos que tanto gustan a celebridades como Olivia Palermo y ahora también aspira a ser conocida por un bolso que ya tiene su versión "low cost" en una conocida tienda española. Una de las características que llaman la atención es el cierre. Consiste en una tira de piel repleta de nudos que aporta ese aire hippy chic tan de moda. La imitación no es igual, pero se aproxima algo.

Viajar en avión, hacer la compra, salir a pasear al perro, ir de tiendas, llevar a los niños al colegio. La gabardina se impone como una especie de prenda comodín, que va con todo: desde unos tejanos a un vestido corto... o largo. A Carlota Casiraghi, una de sus rendidas admiradoras, le encantan las gabardinas negras y suele llevarlas anudadas a la cintura. Otras prefieren esas prendas largas que quedan genial con deportivas y que también resultan ideales para ponerse con faldas largas o a media pierna.

Las colecciones crucero, uno de los escasos reductos de lujo que quedan en las pasarelas mundiales, irrumpen este año con propuestas que se adelantan a las que triunfarán el próximo verano. Los vestidos de corte baby-doll, los pantalones de gasa, detalles de cuero y sandalias reducidas a la mínima expresión constituyen algunas de las claves de modelos que nacieron para una élite que aprovechaba los inviernos para viajar a zonas más cálidas para huir del frío y de la lluvia de ciudades como Nueva York o Boston, y que desde hace unos años están de plena actualidad.

Y el cambio climático es uno de los factores que favorecen el éxito de estas colecciones, menos gruesas que las de invierno y menos ligeras que las de verano. A ello se une ese sentido de la inmediatez que impera en la moda. Ya no vale seguirla, hay que adelantarse a lo que se lleva.

En ésas están firmas como Louis Vuitton, con un desfile celebrado en la antigua casa de Bob Hope, en Palm Springs, con prendas de aire muy setentero, a juego con la mansión modernista construida en 1973 por el arquitecto John Lautner, sin duda el marco ideal para lucir complementos como los pequeños bolsos cajita diseñados por Nicolas Ghesquière.

Su colega Raf Simons presenta para Dior una colección crucero 2016, puesta de largo en el Palais Bulles (Bubble Palace, el Palacio de las Burbujas) diseñado por el arquitecto Antii Lovag, propiedad de Pierre Cardin, quien fue diseñador de Dior a finales de los años 40. La colección oscila entre suaves y largos vestidos para mujeres calzadas con zapatillas deportivas, y las chaquetas de cuero en color jengibre y verde musgo. El toque dulce lo ponen las cadenas de flores azules que acompañan a vestidos blancos, y margaritas bordadas en zapatos negros de aspecto tosco y divertido.

El color que llenará la primavera. Rosa cuarzo, azul cielo (también llamado ahora snorkel blue, por su relación con el mar profundo), tono melocotón, amarillo mantequilla (buttercup), verde aguado, ese gris que tira a lila, rojo coral y café helado son algunas de las tonalidades que invadirán los escaparates a partir de la primavera. Merece la pena tener muy presente esta paleta. Será casi como una especie de Biblia, para comprar este invierno con la vista puesta en el futuro inmediato. Las próximas rebajas de invierno suelen ser un buen momento para completar el armario con esas prendas a las que aún se les podrá sacar un gran partido.

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