Me quedo en el pueblo

El futuro, en la punta de los dedos

Laura Valles triunfa con su creación de uñas artesanales y su taller online, que imparte desde su casa en Santa Rosa

Laura Valles García muestra algunas uñas de su creación, en el taller de su casa, en Santa Rosa. | Ana Paz Paredes

Laura Valles García muestra algunas uñas de su creación, en el taller de su casa, en Santa Rosa. | Ana Paz Paredes / Ana Paz Paredes

El futuro, pero también el presente, está en sus manos. El pasado comenzó en 2020, cuando empezó a dedicarse a la creación de uñas artesanales, conocidas en el mundo profesional como "press on nails", que ella misma diseña. Son unas uñas postizas elaboradas con materiales de calidad, reutilizables y duraderas a decir de esta joven creativa asturiana que, nacida en Murias y criada en Santa Rosa (Mieres), vivió ocho años en Gijón hasta que, con 18, decidió regresar al pueblo de su familia. "Siempre me gustó la tranquillidad. Soy de pueblo, muy de pueblo. Me encanta salir de casa y escuchar a los vecinos. Sigo emocionándome al ver en algún amanecer cómo la niebla se queda ahí colgada, a media montaña, como un mar de nubes. Estoy encantada en un lugar así", explica esta emprendedora.

Valles empezó muy joven a trabajar en el sector hostelero y ya entonces diseñaba uñas. "Pero eran para mí. En ese momento, ni se me habría pasado por la cabeza dedicarme a esto. Sin embargo, mi abuela me animó a seguir estudiando e hice un módulo de grado superior de Estética, que siempre me había gustado", cuenta. "Con las uñas, empecé de forma autodidacta y luego haciendo cursos, tanto en Gijón como en La Felguera. Entonces, me hacía las uñas por afición pero no podía llevarlas como me gustaban en Estética, con las que ideé las mías propias que me ponía el viernes y me quitaba el domingo por la noche para ir a trabajar", destaca.

No fue fácil encontrar un buen material para su trabajo. "Me puse en contacto con una chica americana y otra italiana que ya trabajaban press on nails. Esta última me ayudó mucho para empezar a dar el paso a profesionalizarme. Al principio, las hacía yo de gel, para mí, pero era un trabajo supercostoso", relata. "Al final supe de una empresa que las exportaba a España sin decorar pero resultaba muy caro porque había que hacer un pedido muy grande. En 2020, tras la pandemia, fue cuando pensé en dedicarme de forma profesional a hacer estas uñas", indica. "Me apoyo mucho la profesora, Paz F. Devera y me animó a presentar mi proyecto en Valnalón donde lo desarrolle y fui finalista en sus premios anuales", remata esta diseñadora que, pronto y tras realizar un curso sobre redes sociales, empezó a ser conocida con su firma, "Lulu Lemoni", a través de su página web y, sobre todo, en instagram, donde cuenta hoy con algo mas de 36.000 seguidores de toda España y también de Latinoamérica. "Hice el curso de redes sociales porque era muy tímida al principio pero hoy me desenvuelvo con mucha naturalidad y me encanta", concluye.

Además de diseñar uñas, también imparte cursos de decoración y todo tipo de trabajo de manicura relacionada con su especialidad. "Las alumnas compran mis cursos en mi página y también doy cursos presenciales intensivos los fines de semana en el centro Ana Casado, en Mieres. Otro de mis proyectos, en el futuro, es abrir mi propia academia, un salón escuela donde la gente venga a hacerse las uñas a un precio más asequible y que se las hagan las alumnas que tengamos", remata. Para ella, vivir en el pueblo no es un problema porque con una buena conexión "llegas al mundo entero". "Desde aquí se pueden hacer muchas cosas. Yo trabajo y vivo muy a gusto en Santa Rosa" afirma Laura a quien, para Navidad, ya se le van acumulando los encargos", finaliza.