Un asturiano construye su propio molino y elabora más de 3.000 kilos de harina de castaña: "En el Suroccidente no solo se vive del ganado"

José Francisco Pérez elabora el producto de forma artesanal y lo vende en toda España a través de internet

José Francisco Pérez, junto a su molino, en un antiguo taller familiar.

José Francisco Pérez, junto a su molino, en un antiguo taller familiar. / Ana Paz Paredes

José Francisco Pérez Peláez tenía sus dudas y sus miedos cuando, allá por 2010, decidió dedicarse profesionalmente a la producción de castañas. "Me dedicaba a la elaboración de estructuras de madera y toda la vida trabajé con el castaño. A raíz de una concentración parcelaria, le dimos una vuelta al destino de las parcelas y decidí plantar castaños. Planté 1.300 árboles, de los que 900 son de castaña Valduna, de un calidad enorme, y el resto otras autóctonas", afirma este productor, que para eliminar conservaciones y cámaras, decidió secar el fruto y transformarlo en harina. "Había que esperar al menos cinco años a ver el fruto de los árboles plantados y, mientras, fui probando con las castañas que pañaba en otros castaños que ya teníamos de siempre", explica.

Bizcocho de harina de castañas. | Ana Paz Paredes

Las castañas, listas para moler. / Ana Paz Paredes

La harina era su idea inicial. Sin embargo, hoy, también tiene demanda de castañas. "Cuando me puse a ello, pronto tuve una demanda de la harina para la que no tenía capacidad de producción. Fue a partir de 2017 cuando la producción empezó a ser importante", dice este emprendedor que desde siempre vende su producto, harina y castañas, a través de la pagina web de su empresa: Bosqfrut. La harina, que tiene bastante demanda fuera de Asturias, no pesa tanto a nivel regional. Este año habrá elaborado algo más de 3.000 kilos de una harina de castaña que no puede ser más artesanal y auténtica, algo que aún tiene más valor si se tiene en cuenta de que, para hacerla realidad, José Francisco Pérez se construyó su propio molino en donde antaño había un taller.

Arriba, las castañas, listas para moler. Debajo, José Francisco Pérez Peláez, en una zona del secadero. | Ana Paz Paredes

José Francisco Pérez Peláez, en una zona del secadero. / Ana Paz Paredes

"Me siento orgulloso de dedicarme de forma profesional a producir castaña en el Suroccidente, donde parece que solo se puede vivir del ganado de leche o de carne"

"Al principio, molía en un molín tradicional para saber cómo lograr esa textura. Luego, en casa, a base de prueba–error, fui modificando ciertas cosas para que esa castaña fuese molible", explica Pérez, que ha recreado el molino tradicional construyendo uno con muelas de otro antiguo, que tuvo que picar y modificar. "Ademas, tuve que reproducir de forma exacta el rodezno, que se hizo con acero inoxidable. Y, luego, crear un circuito cerrado por donde pasa el agua con el empuje de una bomba hidráulica. Llevará unos 200 litros de agua. El molino arranca muy despacio y muele de forma totalmente artesanal", destaca. Y añade: "Hice un pequeño vivero con plantaciones autóctonas de castañas y resulta que hay demanda de la planta que, de momento, vendo a pequeña escala. Ha sido una agradable sorpresa".

Ingenio para la molienda

Bizcocho de harina de castañas. / Ana Paz Paredes

Llegar hasta hoy no ha sido fácil para José Francisco Pérez. Pero él sostiene que ha mercedido la pena. Su nivel de producción, en paralelo a la demanda de la harina y la castaña, ha aumentado de tal forma que espera modernizar todo el sistema de trabajo. "Seguir pañando todo esto a mano, ya resulta imposible", asegura el emprendedor.

Y prosigue: "Me siento satisfecho por dedicarme profesionalmente a la producción de castaña y de harina y de hacerlo además en el Suroccidente, donde parece que sólo se puede vivir de ganado de leche o de carne". "Decir que en ese mismo terreno donde hace 25 años había vacas pintas dando leche, existe ahora una plantación de castaños con una producción que se está transformando es para mí un orgullo", concluye este productor de harina sin gluten llena de un listado interminable de propiedades.