09 de julio de 2018
09.07.2018
 

Rosa Menéndez: "Hay que impulsar a las jóvenes hacia las carreras científicas"

La presidenta del CSIC, natural de Corollos, recibe la más alta distinción de Amigos de Cudillero con el Centro Asturiano de México y el doctor Baladrón, director del curso MIR

09.07.2018 | 01:22
Rosa Menéndez: "Hay que impulsar a las jóvenes hacia las carreras científicas"

Cudillero entregó ayer su máxima distinción, la "Amuravela de Oro", un premio que este año celebra su trigésima novena edición y que además "se ha quedado en casa". Y que se quede en casa es un orgullo para los pixuetos, así lo aseguró en su discurso Juan Luis Álvarez del Busto, presidente de Amigos de Cudillero, en referencia a que una de las galardonadas de esta edición es Rosa Menéndez, la primera directora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), natural de Corollos, en Cudillero. Además, durante el acto celebrado ayer, el alcalde de Cudillero anunció que Rosa Menéndez será nombrada hija adoptiva del concejo. Menéndez, muy emocionada, y que fue presentada por su amigo el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, explicó que para ella esta distinción representa dos valores: "El cariño de mis paisanos, mi familia y mi gente, a los cuales hace mucho que no veo, y el valor a mi trayectoria profesional, donde aún hay que trabajar mucho para impulsar a las nuevas generaciones de mujeres para que se vean atraídas por las carreras científicas". Eso sí, ella asegura que jamás se ha sentido discriminada por ser mujer y que cree que el CSIC "es un ejemplo a la hora de tener en cuenta a las científicas".

También recibió la máxima insignia del concejo el Centro Asturiano de México, que el pasado mes de febrero cumplió cien años. La Asociación Amigos de Cudillero lleva entregadas 71 "Amuravela de Oro", un premio que ha traspasado fronteras y que se entrega a personas o colectivos que trabajan o impulsan los valores culturales, turísticos o empresariales de Asturias y de Cudillero.

Aurelio González, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, tomó la palabra para explicar en un discurso emotivo qué supone para los asturianos emigrados al país azteca contar con un Centro Asturiano, en el que se reúnen y se llevan a cabo todo tipo de actividades deportivas, lúdicas y culturales. "Nuestra sociedad agradece el premio de corazón y le hace refrendar su compromiso por seguir cumpliendo con nuestros objetivos", concretó González. "Ser una institución centenaria que tiene una trascendencia y significación amplia, en el caso del Centro Asturiano de México, nos lleva a recordar, por un lado, a las numerosas instituciones que llenan la geografía americana, nacidas al impulso del viento melancólico de la nostalgia por la tierra que un día se dejó atrás y, por otro, a Asturias como una tierra de emigración", señaló. La "Amuravela de Oro" la recogió el presidente de este colectivo, el tevergano Manuel Arias Díaz, que reconoce que volver a Asturias "siempre es motivo de ilusión, aunque uno lleva ya tantos años en México que le parece que ya no echa de menos nada, pero luego cuando regresa lo disfruta todo".

Arias Díaz agradeció que Amigos de Cudillero haya contado con ellos para su distinción y que el jurado les haya otorgado este premio, con el que, reconoce, no contaba. "Cuando uno recibe un premio de esta envergadura siempre le cae a uno bien. Nuestro Centro tiene tres sedes y cuenta con treinta y tres mil socios, pero lo más importante es que el noventa por ciento de ellos tiene la solvencia económica para regresar a Asturias siempre que quiera", esgrimió.

El tercero de los galardonados ayer fue el doctor Jaime Baladrón Romero, que aunque vasco de nacimiento siente como suya Asturias, adonde se vino a vivir con tan sólo 13 años y donde cursó la carrera de Medicina en la Universidad de Oviedo. Baladrón fue el impulsor del curso MIR en Oviedo, una formación por la que ya han pasado 37.000 alumnos desde que se creara, hace ahora 30 años. El oftalmólogo Tomás Villacampa fue el encargado de presentar a su colega y amigo, del que dijo que "impulsó en 1988 el curso MIR en Asturias con la intención de ayudar a los médicos recién licenciados, que se encontraban en un vacío desde que acababan la carrera hasta comenzar su especialidad". Lo que comenzó como un curso experimental acabó por consolidarse como una "filosofía en la búsqueda de excelencia y donde los alumnos cuentan con un apoyo psicológico que les sirve en una etapa en la que están sometidos a muchísimo estrés". Además, explicó Villacampa que lo más importante de Baladrón "es que para él siempre han contado primero las personas". Dedicado ahora sólo a la formación, el doctor en Medicina y Cirugía que obtuvo sobresaliente cum laude se mostró tremendamente agradecido con esta distinción . "Es un enrome orgullo para mí trabajar con los MIR, muchas veces te das cuenta de que trabajas con gente que es mucho mejor que yo, como es el caso de Tomás, y eso es una satisfacción", aseguró Baladrón, que ha conseguido que Oviedo se haya convertido en una ciudad de referencia a nivel europeo para la preparación del MIR de todos los alumnos que optan por la medicina.

Más mujeres

El Rector, que fue el encargado de presentar a Rosa Menéndez, también aprovechó para alabar el trabajo de Baladrón al frente de la formación de los MIR, y respecto a la incorporación de las mujeres en la carrera científica aseguró García Granda que la presidenta del CSIC es una "extraordinaria embajadora de la ciencia y de la asturianía".

Y es que Rosa Menéndez siempre presume de sus orígenes allá donde va y cuando le dicen que tiene acento asturiano les responde que muy bien, "no quiero perderlo".

La presidenta del CSIC tuvo un emotivo recuerdo para sus familiares, que se congregaron en el acto, y especialmente para sus hijos, que, según dijo, han sido su mejor proyecto. Unas mesas más atrás, su madre, Orfelina López, se secaba las lágrimas al ver a su hija recibir la mayor distinción que se puede entregar en el concejo de Cudillero, donde ella crió a su hija "rodeada de cariño y amor".

Del Busto señaló que la "Amuravela" supone para Cudillero una distinción que ha viajado más allá de las fronteras del concejo y de Asturias, y reconoció que "ya me siento cansado", por eso aprovechó la ocasión para animar a los jóvenes del concejo a tomar el testigo. Además, también hubo un recuerdo al fallecido José María Íñigo, autor de los "Cuadernos Literarios" y uno de los grandes admiradores de Cudillero. Finalmente sonó el "Asturias, Patria Querida" y el salón se emocionó.

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