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LINO CAMPRUBÍ BUENO | Doctor en Historia e investigador

"Las decisiones técnicas del régimen las tomaban los ingenieros, no Franco"

"Es verdad que hubo represión y hay que criticarlo, pero también hay que contar que en esos 40 años España vivió otros muchos cambios"

Lino Camprubí. MIKI LÓPEZ

El historiador Lino Camprubí Bueno considera que la represión del régimen franquista ha acabado por nublar en parte la versión actual de la historia. Aunque insiste en que es importante condenar la falta de libertad que asoló al país durante 40 años, el experto también ve necesario hablar, con los datos en la mano, sobre la evolución científica e industrial de la época. Los años del franquismo, imaginados como una época de retroceso en todos los sentidos, fueron en realidad testigos de al menos un avance: el de la ingeniería. El joven investigó este apartado de la historia en su libro "Los ingenieros de Franco", que lleva como subtítulo "Ciencia, catolicismo y guerra fría en el estado franquista" y que ha sido publicado por Editorial Crítica. Hoy dará una charla al respecto en la Escuela de Ingeniería de Minas de Oviedo, a las 19.30 horas.

- ¿Cuál fue el papel de la investigación científica durante el régimen franquista?

-La tesis fuerte de mi libro dice que la historia política del franquismo no puede entenderse sin su parte técnica. Fueron 40 años de régimen y tuvo muchas cosas malas, pero el resultado simplemente no hubiese sido el mismo sin el papel de la ingeniería y sin la acción política de los cuerpos técnicos.

- Y eso no se sabe.

-No mucho. Parece que se piensa que en esa época los técnicos cumplían órdenes de los políticos o que se limitaban a trabajar para cobrar, pero no siempre fue así. Durante la primera fase del franquismo los que dirigían las decisiones a esa idea de autarquía no eran ni los economistas ni los políticos; eran los ingenieros.

- Los famosos pantanos.

-Claro, eso ni lo hacía Franco ni era idea suya ni nada. Era parte de la investigación ingeniera y no es algo que se pueda atribuir al régimen porque esas ideas técnicas venían ya de antes, de la República.

- En el libro también habla de la religión y la ciencia.

-Sí, y la tesis es la misma. La realidad no es que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas lo creara el Opus ni que la ciencia durante el franquismo era católica. Yo en el libro le doy la vuelta y digo que el Opus, al principio del franquismo, no era nada. Creció de la mano del CSIC.

- Tal vez no se habla de esa parte de la historia para que no se interprete como un reconocimiento a Franco.

-Ya. Al final del régimen se sigue hablando mucho, pero se dice siempre lo mismo. Y eso está muy bien, porque es verdad que hubo represión y claro que hay que criticarlo, pero también habría que contar que en esos 40 años España vivió otros muchos cambios.

- Su charla versará sobre los ingenieros de minas.

-Sí, y tiene gracia porque se va a hacer en el aula "Pintado Fe", que es uno de los protagonistas del libro. Era un químico que ayudó a montar toda la industria del carbón asturiano, en concreto, la planta experimental del Instituto Nacional de Industria. La lucha por ese carbón, que muchas veces se asocia a la izquierda, porque es verdad, también estuvo abanderada por Juan Antonio Suanzes, ministro de Industria de Franco.

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