16 de diciembre de 2019
16.12.2019

Al banquillo un año después de violar y amenazar con una navaja a su hermana en Lugones

La Fiscalía solicita 7 años de prisión y 4.500 euros de indemnización para la víctima

16.12.2019 | 13:48

Siete años de cárcel, una indemnización de 4.500 euros y una multa de 2.880 euros es la condena que solicita la Fiscalía para José Antonio M. H., el vecino de Lugones (Siero) encarcelado desde hace un año como presunto autor de la violación de su hermana, a la que habría asaltado sexualmente tras amenazarla con una navaja. La Fiscalía solicita además que se le imponga una medida de libertad vigilada por espacio de cinco años y que no pueda acercarse a la víctima y a la familia de ésta por espacio de nueve años. El juicio está señalado para mañana en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo.

Según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, José Antonio M. H. llamó a su cuñado por teléfono para que él y su hermana fueran a Lugones porque un hombre les iba a dar mucha chatarra y varios aparatos de radio. La pareja se desplazó hasta la casa del hijo del procesado, que también fue a ese domicilio. Una vez allí, él insistió en que su cuñado se quedara en casa y que él y su hermana iban a buscar el material, lo que hicieron ambos y el hijo de él.

Al cabo de un rato de camino, el procesado, "en ejecución de su plan", comenzó a intimidar a su hermana con frases como "me tienes que hacer caso" y "si no me haces caso va a ser peor". En un momento dado, la agarró por la muñeca y le dijo: "Aquí llevo un cuchillo, si no me obedeces será peor", haciendo ademán de mostrarle un objeto que llevaba dentro de la chaqueta, y conminándole para que la obedeciese y no escapase diciéndole: "Si me tengo que pegar con alguien de por aquí que lo vea, voy a € y mato a tu marido€", siempre según la Fiscalía.

El hijo del procesado recriminó a su padre, que le respondió diciéndole que se fuera, lo que aquel hizo pero para buscar ayuda.

La mujer "presa de los nervios", siguió a su hermano. Posteriormente, el procesado volvió a decirle: "Si te portas bien, no pasará nada", a la vez que sacaba del bolso exterior de su chaqueta una navaja, con la cual cortó un palo diciéndole: "Mira qué bien corta, pórtate bien". Así, ambos llegaron entre las nueve y las diez de la noche al domicilio del procesado en Lugones, Una vez dentro, cerró la puerta con llave y fue a la cocina, donde estuvo comiendo y bebiendo.

Posteriormente, el acusado se dirigió a su hermana, la agarró del brazo y le dijo: "Pasa pa aquí", metiéndola en una habitación de la vivienda y diciéndole: "Quítate la chaqueta, el jersey y la blusa y siéntate aquí", señalando la cama. Seguidamente, el procesado se sentó en la cama junto a ella, se quitó el pantalón y comenzó a tocarle los pechos y a darle besos en la cara, pidiéndole que le tocara el pene, todo ello a pesar de la negativa expresa de su hermana, quien le pedía y reiteraba que la dejara marchar.

En esos momentos, aproximadamente a las once de la noche, picaron a la puerta su cuñado, su hijo y una patrulla de Policía Nacional, diciéndole el procesado a su hermana: "Cállate, no digas nada, que es la Policía", por lo que ella permaneció sin moverse. La patrulla se marchó al no oír nada. Sin embargo, más tarde, su cuñado y su hijo volvieron a picar a la puerta y, escuchando la víctima que eran ellos, trató de escapar aunque se cayó en el pasillo. El procesado se acercó a ella y le dijo: "Tranquila, que te vas". Seguidamente, el procesado abrió la puerta y la dejó marchar.

Sobre las dos de la madrugada, la mujer acudió al Hospital San Agustín de Avilés con su marido y, al día siguiente, ambos acudieron a presentar denuncia, al igual que el hijo del procesado. Todos solicitaron medidas de alejamiento.

El ahora acusado fue detenido al día siguiente, y en uno de sus bolsillos de la chaqueta llevaba la navaja, de 7,6 cm, y todo ello a pesar de que tenía en vigor una pena de privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante cuatro años, que le fue impuesta por el Juzgado de lo Penal nº 4 de Oviedo.

La víctima fue atendida en urgencias por intento de agresión sexual, presentando miedo y nerviosismo aunque no lesiones físicas. No requirió tratamiento médico.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de amenazas en concurso con un delito de detención ilegal y esta a su vez en relación de concurso medial con un delito de agresión sexual, además de un delito de quebrantamiento de condena. También concurre la agravante mixta de parentesco respecto del delito de detención ilegal.

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