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Los expertos alertan del peligro de un rebrote por relajar las normas en Navidad

“El riesgo de contagio es veinte veces mayor en los locales que en el exterior”, advierte el profesor de Salud Pública Pedro Arcos

Varias personas caminan con mascarillas.

Varias personas caminan con mascarillas.

Los expertos en salud pública y epidemiología dan por hecho el riesgo de rebrote con la relajación de las normas durante el paréntesis de las celebraciones navideñas. Y señalan como situación más crítica la hostelería en el interior de los locales. “El peligro de contagio es 20 veces más grande en interior que en exterior”, apunta Pedro Arcos, profesor de Salud Pública en la Universidad de Oviedo, quien da por hecho que esta flexibilización navideña provocará un repunte en el número de casos a partir de enero, un riesgo del que también advierte Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), y médico del centro de salud del Cristo (Oviedo).

Tranche alerta de la probabilidad de que se produzca “una tercera oleada de la pandemia a finales de enero o principios de febrero” si confluyen dos elementos “peligrosos”. Por una parte, “una relajación de las medidas de prevención en las celebraciones de la Navidad”. Por otra, “un exceso de confianza en que la vacuna ya está próxima”, tras los reiterados anuncios de que puede empezar a aplicarse a principios de año, cuando la ejecución de una campaña de inmunización a gran escala “entraña unas dificultades que va a ser difícil resolver a corto plazo”.

Arcos considera que las normas adelantadas en el borrador del Ministerio de Sanidad para su negociación con las autonomías “son adecuadas y razonables” aunque advirtió del riesgo que entrañan las reuniones familiares y sociales “para un repunte en la incidencia y en la transmisión” del coronavirus.

“Si el tamaño de ese repunte es pequeño, la apertura habrá compensado”, indicó el profesor universitario de Salud Pública, que recomendó aprender de la experiencia reciente, en esta segunda ola, “de la transmisibilidad tan alta” registrada en Asturias. Llamó la atención, en particular, sobre “el riesgo evidente que supone la hostelería en interior. No hay problema en abrir al exterior pero dentro de los locales me parece un punto crítico”. La recomendación de quitar solo la mascarilla cuando se va a comer o a beber en el interior de un establecimiento de hostelería “es muy fácil de decir, pero muy difícil de aplicar y llevar a cabo”.

“Algunas medidas solo pueden ser recomendaciones porque afectan a derechos fundamentales”

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En el repaso al resto de medidas incluidas en el borrador del Ministerio de Sanidad, Pedro Arcos afirmó que la apertura de los centros comerciales “siempre y cuando haya aforos y control en los accesos, no plantea problemas en general porque se trata de instalaciones que cuentan con mejor ventilación”. También valoró positivamente que el mayor que reingresa en una residencia o centro sociosanitario deba tener una prueba de diagnóstico de infección, “algo que aquí en Asturias ya se venía haciendo desde la pasada primavera”, cuando estalló el primer brote de la pandemia. También reparó Arcos en que buena parte de las medidas contenidas en el borrador de Sanidad son consejos o recomendaciones como, por ejemplos, las relativas al numero máximo de integrantes de un grupo, limitado a seis personas. “No tiene ningún sentido obligar a cumplir medidas que no puedes controlar porque supone el desprestigio de la norma y del que la dicta”, explicó el profesor de Salud Pública en la facultad de Medicina de Oviedo.

Mayor compromiso

Arcos añadió que el consejo “tiende a reforzar el grado de compromiso de la gente, es lo que en Salud Pública se conoce como adherencia a la recomendación. Consiste en que la gente se adapta con mayor facilidad a una medida preventiva, es un elemento clave. Fue una estrategia que en la primera fase se ignoró y en la segunda fase tampoco se insistió en ella”. En su opinión, es un proceder casi obligado por parte de las Administraciones porque estas normas “están en el límite, son fronterizas con la colisión en derechos fundamentales como el de reunión o la libre circulación”.

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