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Aviso de aludes para salvar vidas

Los profesionales de la montaña piden que se hagan boletines de peligro de avalancha diarios en toda la Cordillera

Alberto Mediavilla, realizando catas de nieve, en una imagen de  archivo.

Alberto Mediavilla, realizando catas de nieve, en una imagen de archivo.

Un Boletín de Peligro de Aludes (BPA) “no salva por si solo, pero sí ayuda a gestionar y tomar decisiones” que evitan sustos, accidentes y muertes. En Asturias sólo se hace un boletín, está acotado a los Picos de Europa y es insuficiente. Porque tampoco se hace de forma diaria, únicamente se observan y redactan las previsiones para los fines de semana, “porque es en ese momento cuando más gente se prevé en la montaña”.

Lo dice el delegado en Cantabria de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), José Luis Arteche, que asume que por semana “también hay cada vez más gente que accede a los Picos”, con lo que no estaría de más contar con una previsión de lunes a domingo.

Por su parte, los profesionales de la montaña advierten de la necesidad de que ese boletín se extienda no sólo al día a día, que también, sino a toda la Cordillera: “No es mágico, pero es una información esencial para la seguridad de los vecinos, los trabajadores de carreteras y los montañeros”.

En Sotres, los vecinos están advirtiendo estos días del riesgo de aludes, de la inseguridad de circular por su única carretera de acceso (cerrada) y de la necesidad de poner medidas de control, como son las viseras inacabadas o una previsión del estado de la nieve. Porque el último suceso acontecido en San Isidro no es el primero, en la localidad cabraliega ya se han lamentado muertes por el mismo problema: la falta de avisos.

El BPA es un documento “pensado para la práctica del montañismo y el esquí”, defiende Arteche. Su eficacia “se consigue haciendo primero observaciones sobre el terreno, sondeos de nieve, test de estabilidad… Y no deben hacerse muy lejanos al momento en el que se emite la predicción. Nosotros salimos el jueves para lanzar el boletín el viernes. Y esto requiere muchos recursos y mucho tiempo”, indica el delegado cántabro. El trabajo depende de la agencia, “pero disponemos de empresas de guías de montaña que nos ayudan a hacerlo, sin ellos no podríamos porque no tenemos medios”, explica. “Acceder a los Picos de Europa es mucho más complejo que hacerlo a Pirineos”, asegura, donde sí hay boletines. “En Asturias hay dos, cuatro personas” que se dedican a observar y certificar el estado de la nieve para predecir su comportamiento.

Por el momento, sostiene Arteche, “no hay ningún plan de extender el BPA al resto de la cordillera, y estaría bien contar con ellos por semana, son cosas que habrá que plantearse, pero ahora sólo lo tenemos los fines de semana”, lamenta.

Para lograr esos planes, defienden los montañeros profesionales, “sólo se necesita voluntad política y algo de presupuesto”. El problema que plantea el sector de la montaña “es que los gestores políticos creen que la información que sale de un boletín afecta solo a los que salimos al monte a hacer deporte, y eso no es verdad, un boletín sirve para los vecinos de un pueblo de alta montaña, a autobuses escolares o para los conductores que, trabajando, tienen que desplazarse por puertos con riesgo de aludes”, especifican.

“Pero no es una actividad rentable, claro que no, porque hace falta contar con un equipo al que hay que pagar aunque no haya aludes, sólo por predecir si hay un peligro real o no. Hacía mucho que no nevaba tanto como ahora y durante los inviernos en donde no hay tanta nieve parece olvidarse este tema. Llevamos diez años intentando hacerlo y no lo hemos conseguido”, censuran. Pero es algo vital seguir peleando. “Un boletín que dé riesgo alto supondría cortar una carretera, se establecen niveles y al llegar a un concreto la administración puede gestionar ese riesgo. Cuando la cota de nieve se sitúa a 1.500 metros el problema es de los montañeros, pero cuando baja, el problema es de todos. No hay más que ver el estado en el que se encuentra la región y el peligro que supone circular y caminar por ella”, zanjan.

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