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Cinco empresas regionales logran casi 3 millones en ayudas para proyectos de I+D

Las firmas integran alianzas nacionales para investigar sobre salud y energía | El programa asturiano moviliza 19 consorcios público-privados

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Cinco empresas asturianas han logrado una ayuda de casi tres millones de euros del Ministerio de Ciencia e Innovación para desarrollar proyectos de I+D relacionados con la salud y la energía. Se tratan de Izertis, Industrial Química del Nalón, Nanoker, Neoalgae e Icube, que se presentaron al programa “Misiones Ciencia e Innovación”, consistente en dar soluciones a cinco grandes retos nacionales. Las compañías seleccionadas tendrán hasta 2023 para realizar sus proyectos en colaboración con otras firmas del país, ya que cada línea de investigación está formada por una alianza de varias empresas. Hay otra entidad que tiene presencia en Gijón, Refractarios Alfrán, y que ha conseguido una subvención total de 1,58 millones.

La versión regional de este programa solo existe en Asturias y ha movilizado a 19 consorcios público-privados, que integran un total de 140 entidades. Las “misiones científicas” del Principado son el envejecimiento activo y la reducción de la polución. La Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad financiará algunas de las iniciativas para que puedan hacerse pruebas pilotos. El presupuesto para esta fase inicial es de 800.000 euros. De la veintena de consorcios aspirantes, el departamento de Borja Sánchez seleccionará todos los que pueda –pero no todos– e intentará que haya un equilibrio entre las dos líneas estratégicas regionales. Con estos proyectos, el Gobierno autonómico aspira a captar el mayor número de fondos europeos posible.

Por ahora, Asturias juega con ventaja, pues solo Valencia está iniciando, todavía ahora, su propio programa de misiones. La consejería de Ciencia del Gobierno del Principado activó esta estrategia en 2019, con la participación de más de 70 expertos para definir primero las áreas en las que la región sobresale y puede competir a nivel internacional. Son la longevidad y el envejecimiento activo, y la disminución de emisiones y gases de efecto invernadero.

El reto de la primera misión es “aumentar el porcentaje de personas que vive de forma autónoma durante más años y con mayor calidad de vida”. Para ello se han presentado nueve consorcios formados por 54 entidades, de las que 23 son empresas. La segunda línea, por su parte, “persigue desarrollar las tecnologías necesarias para obtener y almacenar energía renovable a la vez que se reducen las emisiones industriales y el efecto invernadero”. En este ámbito se han presentado diez consorcios integrados por 86 entidades. Destaca la alta participación empresarial, con 23 grandes compañías y 29 pymes. El resto de entidades son la Universidad de Oviedo, el CSIC, el Serida, Cetemas, colegios profesionales, asociaciones empresariales, entre otras. La pecualiaridad del programa asturiano es que los consorcios son público-privados.

Detalles de los proyectos

El Ministerio de Ciencia ya resolvió la primera convocatoria nacional del plan “Misiones”, con 105 millones de euros. Y entre todos los proyectos presentados, el equipo de Pedro Duque eligió 26, que desarrollarán 26 agrupaciones de empresas. En cinco de ellas hay representación asturiana a través de Izertis, Industrial Química del Nalón, Nanoker e Icube. La tecnológica Izertis está de hecho en dos proyectos y uno de ellos lo lidera. Tienen que ver con” el desarrollo de una industria 4.0 resiliente a ataques complejos mediante la investigación en sistemas inmunitarios artificiales” –el proyecto ha recibido una subvención de 4,03 millones e Izertis se ha llevado 804.885 euros–; y con “el diseño de tecnologías para el tratamiento personalizado de patologías osteoarticulares de rodilla a través de inteligencia artificial e implantes celularizados generados mediante bioimpresión 3D” –3,8 millones, de los cuales 610.794 son para Izertis–.

Industrial Química del Nalón y Nanoker están en el mismo proyecto sobre “materiales estratégicos para baterías de ión-litio de alta densidad energética”, con una subvención 4,1 millones. Química del Nalón logró 491.246 euros y Nanoker, 441.152. Por su parte, Neoalgae estará en una investigación de los “cárnicos del futuro destinados a la prevención de cáncer de colón y dislipemias” (337.117 euros para la firma asturiana) y Icube participará con una ayuda de 194.749 euros en el desarrollo de “un sistema reconfigurable y flexible de almacenamiento de energía renovable a partir de residuos”.

A todo ello se suma Refrectarios Alfrán, que tiene varias sedes por España, una de ellas en Gijón, que investigará sobre “el almacenamiento termo-eléctrico por reflectaria aumentada” (con 563.731 euros) y sobre “residuos industriales con base mineral como materias primas secundarias para nuevos productos ecológicos” (con 1,02 millones).

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