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La incesante lluvia se lleva por delante las plantaciones de faba en toda Asturias

“Las previsiones son pésimas, es demasiado lo que ha caído”, señala el presidente de la IGP, Sergio Suárez, ante la inundación de los cultivos

Fabas recién plantadas en Arbón (Navia).

Fabas recién plantadas en Arbón (Navia).

“Nunca llovió que no parara”, recoge el sabio refranero popular. Pero para los productores de faba de Asturias, aunque pare, ya es tarde en la mayoría de los casos. “Es demasiado ya lo que ha caído”, resume el presidente de la Identificación Geográfica Protegida (IGP), el coañés Sergio Suárez.

Y es que en el Principado se cuenta ya más de una semana sin que haya dejado de llover, algo que ha pillado a los productores con las tierras recién plantadas o en plena faena. Así las cosas, numerosas huertas y vegas –las de Los Cabos, en Pravia, por ejemplo– lucen estos días prácticamente encharcadas. Es el caso del propio presidente de la IGP, que no sabe bien qué pasará o qué hará con su plantación en Coaña, de más de 30 hectáreas.

Cultivo inundado en Coaña. Mariola RIERA

“Hay parcelas prácticamente inundadas por toda Asturias, tanto de verdina como de faba de granja. Primero hizo mal tiempo, frío, ahora el agua. Así que no puedo decir otra cosa que las previsiones de lo que pueda pasar son pésimas”, lamenta Sergio Suárez, quien en los próximos días, una vez que estabilice el tiempo, tiene previsto pasar revista del estado de las plantaciones adscritas a la IGP para hacer una evaluación.

Bajo el sello de calidad hay registrados en el Principado cerca de 150 productores, con unas 440 parcelas, la mayoría de faba de granja (180 hectáreas) y el resto de verdina (unas 40 hectáreas). Todos los productores en general están bastante agobiados, en palabras de Sergio Suárez, debido a la situación.

Las intensas lluvias de la recta final de primavera les ha pillado con el pie cambiado, en muchos casos en plena plantación. “Si parara ya, estaría bien, aunque me temo que en muchos casos sería tarde”, sostiene el presidente de la IGP.

Miriam Fernández se dedicó en el último mes a la planta de fabas en San Tirso (Candamo). “Hacía falta que lloviese, sí, pero esto es mucho, demasiado... Además, todo seguido”. En su caso es optimista, y confía que sus plantas aguanten la lluvia, aunque claro, “está pro ver, depende en el punto que estén de crecimiento. Fabas o lo que sea, tanta agua no es buena para ningún cultivo”.

Esta agricultora cruza los dedos para que la mayoría del cultivo sobreviva a la lluvia, más que nada porque advierte de que “será tarde para replantar” con el verano ya avanzado. Sergio Suárez es de la misma opinión. “Es que no se puede ni entrar en algunas tierras, uno se entierra hasta 20 centímetros. Julio se daría ya por perdido mientras secan y se ve el estado. Y en agosto ya no se puede pensar en ponerse a plantar faba en Asturias”, resume.

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