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Somiedo teita su Ecomuseo

El concejo mejora las cabañas de Veigas, construirá un centro de recepción de visitantes y señalizará más rutas en el entorno

La directora del Ecomuseo de Somiedo, Marité Lana, muestra una de las escobas. | S. Arias

Si el tiempo lo permite, este próximo invierno finalizará el teitado de dos de las tres cabañas con techumbre vegetal que muestra el Ecomuseo de Somiedo en la localidad de Veigas. Se trata de una gran intervención en dos símbolos etnográficos del concejo, donde se enseña la casa y el modo de vida de los antiguos somedanos a los miles de turistas que visitan el Parque Natural, uno de los destinos más populares en Asturias. Es una apuesta por el patrimonio que no sería posible sin el Plan de Sostenibilidad Turística, un proyecto para consolidar y modernizar el sector del municipio, dotado con 1,8 millones de euros por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, tras conseguir la mayor puntuación en la convocatoria.

“Estamos muy contentos porque nos permite profesionalizar y diversificar la oferta turística, desestacionalizarla y un objetivo muy importante: nos va a permitir gestionar la afluencia de gente, porque queremos que Somiedo sea un ejemplo de turismo sostenible ligado a un espacio de naturaleza emblemático y protegido”, señala el alcalde, Belarmino Fernández. Para ello, se señalizarán más rutas de montaña, se crearán miradores de fauna, paisaje y geología, y también se mejorarán elementos culturales y etnográficos como son las cabañas de Veigas, entre otros.

En concreto, se está actuando en la casa conocida como “Diontina”, que estuvo habitada hasta 1985 y que desde hace más de veinte años forma parte de la red museística local. “Desde que la preparamos cuando formó parte del Ecomuseo se había mantenido todos los años pero hacía mucha falta teitar, sobre todo en la parte de arriba, y también tenía necesidad de cambiar la madera de dentro, los cabrios”, explica Marité Lana, directora del Ecomuseo de Somiedo.

Gavrila Chindris teitando la cabaña.

Se necesitaron veinte carrocetas para retirar la antigua techumbre y ya llevan seis llenas de escoba nueva. “Son muy buenas, crecidas y fuertes”, detalla Lana. Las cortaron en luna menguante, como manda la tradición, ya entrado el otoño, cuando la planta pierde el fruto que da y siempre antes de que termine el invierno, antes de que florezca en primavera. “Es muy importante también el tiempo, porque no se puede cortar escoba ni teitar si llueve, así que si el tiempo lo permite estará lista en dos semanas. Luego, seguiremos con la otra, que es Casa Rosa”.

Mientras recogían la escoba se cambiaron los cabrios del techo, que lucen nuevos y robustos. Ahora, están poniendo la escoba dejando el tejado completamente aislado y cerrado para evitar la entrada de lluvia o nieve. Sigue teniendo la misma efectividad de siempre, ni una gotera. Lo que sí ha cambiado es el modo de teitar. Aunque siguen la tradición, que en cada valle del concejo tiene sus propias peculiaridades, los operarios encargados de las labores no suben al tejado con una escalera, lo hacen con arnés de seguridad. “Sigue siendo igual de duro porque están arrodillados sobre la escoba y eso añade dificultad para los movimientos”, explica Lana.

Una vez que finalicen con el teitado de las cabañas, se cambiará la instalación eléctrica en aras de mejorar el consumo energético y, también, se construirá una cabaña de recepción a los turistas que llegan a la sede de Veigas del Ecomuseo. Una actuación que recibe alrededor de 40.000 euros del presupuesto del plan de turismo sostenible, que está siendo ejecutado por las empresas Tragsa y la local Soren.

La estructura de cabrios recién instalada.

“El plan es muy importante para el Ecomuseo, porque aunque mantenemos los teitos todos los años no podíamos hacer una obra a lo grande”, comenta Lana, quien estima que el trabajo conjunto de todos los sectores sociales y empresariales del concejo ha servido para crear un gran proyecto y, con él, una dotación económica que mejorará el municipio. Como las cabañas, que estarán recién teitadas para la próxima temporada de primavera y verano.

Lana proyecta teitar la cuadra que enseñan en El Coto y labores de mantenimiento en el hórreo de Urría. Además, en la sede de Caunedo, dedicada a la escuela y los oficios, ampliarán la exposición con una muestra de la casa de los maestros. Habrá apartados nuevos de folclore, otro dedicado a la lana y un último para recordar al sacerdote José Manuel Feito. Una renovación a todos los elementos patrimoniales del Ecomuseo, que quiere seguir siendo uno de los emplazamientos más visitados por los turistas en Somiedo.

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