Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los ingresos aumentan y Salud ya negocia nuevas restricciones con los sectores afectados

La incidencia del covid se dispara en el Caudal, y el Hospital de Mieres tiene más hospitalizados que el de Cabueñes | “Estamos muy preocupados”, admite el consejero de Salud

Unos jóvenes muestran el pasaporte covid de vacunación Europa Press

Lo que nadie se esperaba en Asturias hace dos semanas está sucediendo: la sexta ola del coronavirus está progresando a una velocidad elevada y, de seguir a este ritmo, podría alcanzar antes de que finalice esta semana los niveles de hospitalización que abocarían al Principado a nuevas restricciones. Otra cosa será ver qué limitaciones de movimientos se aprueban, a quién afectan y cuándo entran en vigor, con el puente de la Constitución y de la Inmaculada por el medio.

Ya hay reuniones. El consejero de Salud, Pablo Fernández Muñiz, anunció ayer que los técnicos de Salud Pública “están trabajando con diferentes sectores para valorar medidas que puedan suponer un beneficio para nuestra población”. Y apostilló: “Qué duda cabe de que estamos muy preocupados”.

La ola se dispara en el Caudal. La pandemia está escalando con inusitada intensidad en el área sanitaria del Caudal. Ayer, en el Hospital Álvarez-Buylla, de Mieres, había ingresados más enfermos de covid que en el Hospital de Cabueñes, de Gijón. Este dato contrasta fuertemente con las cifras de habitantes de ambos territorios. Con todo, Cabueñes abrió ayer de nuevo espacio en su unidad de cuidados intensivos (UCI) para infectados por coronavirus.

Padres que contagian a sus hijos. Tan alto es el volumen de contagios en el valle del Caudal que los médicos tienen la impresión de que hay personas mayores que están contagiando a sus hijos pequeños, lo que indica una dinámica opuesta a la habitual en las olas anteriores.

Sin grandes brotes. Otro elemento característico de la ola en curso es la ausencia –al menos, en Asturias– de grandes brotes de casos. Lo que predomina son focos de pequeño tamaño muy vinculados a reuniones y celebraciones familiares y sociales que han proliferado mucho en este otoño y que, en teoría, están llamadas a proliferar aún más en el mes de diciembre que hoy comienza.

Segundo día con más casos. Los datos son preocupantes. Anteayer, lunes, se contabilizaron en la región 224 casos nuevos de coronavirus. Es la segunda cifra más elevada de esta sexta ola. La curva asciende en el Principado más deprisa que en el conjunto de España. Ayer, estaban hospitalizadas por covid-19 en Asturias un total de 113 personas: 96 en planta y 17 en cuidados intensivos (UCI). Este dato es el resultado de un aumento de 14 enfermos ingresados en un solo día: anteayer, lunes, eran 83 y 16, respectivamente. Si se comparan los números de ayer con los de una semana antes (55 en planta y 8 en UCI) se observa un incremento de 50 enfermos ingresados.

Estancias más cortas. En los días pasados, los médicos habían constatado que los contagiados de covid que ingresan en esta onda pandémica se recuperan y reciben el alta con mayor celeridad que los de las olas precedentes. Habrá que ver cómo evoluciona este epígrafe. En todo caso, ni siquiera este factor, derivado presuntamente de la protección que otorga la vacuna, está logrando frenar la curva de hospitalizados por covid.

Los umbrales de las restricciones. La semana pasada, la Consejería de Salud anunció que “si llegamos a niveles de 150-160 personas ingresadas, es posible que tengamos que vernos en la tesitura de tener que recomendar nuevas restricciones”. ¿Por qué Salud habla de 150 o 160 hospitalizados para empezar a “valorar” nuevas restricciones? Porque significaría pasar al nivel 2 (riesgo medio) de ocupación hospitalaria. Ayer había en Asturias –como se ha indicado– 113 ingresados.

No parar los planes de choque. El consejero de Salud destacó ayer el “efecto indirecto” del covid sobre las personas que padecen otras enfermedades y que están a la espera de ser atendidos gracias a los planes de choque que están en marcha: “En los centros sanitarios tenemos que ser capaces de seguir atendiendo al resto de enfermos. Esto supone una gran dificultad y todos vamos a tener que seguir arrimando el hombro”, destacó Pablo Fernández Muñiz.

Compartir el artículo

stats