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El Gobierno de Barbón esquiva las enmiendas de la derecha al Presupuesto gracias a Cs, IU y Podemos

Podemos e IU recelan de la "geometría variable" del PSOE por fiarse de Cs, que exige "más cambios" para la aprobación del dictamen definitivo de las cuentas de 2022

Adrián Barbón en una imagen de arcchivo

El Gobierno de Adrián Barbón da el primer paso para la aprobación de unas nuevas cuentas autonómicas a partir del 1 de enero, que ascenderán a 5.354 millones, al sortear las enmiendas de totalidad y devolución presentadas por la derecha gracias al apoyo de "geometría variable", confirmado por Ciudadanos, Podemos e IU. Ahora, el Ejecutivo autonómico tiene por delante una semana para que esos apoyos se mantengan de cara a la votación del dictamen final, que tendrá lugar en la víspera de Nochevieja.

La consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, ha defendido el proyecto del Presupuesto autonómico como “lanzadera” para aprovechar los fondos europeos de recuperación y como la mejor herramienta para combatir los efectos de la pandemia. “Son los Presupuestos que necesita Asturias porque tienen más recursos para el Estado de Bienestar, más inversión productiva, más incentivos fiscales para la zona rural y más ayudas a la natalidad y contra la despoblación”.

En el repaso de los principales novedades de las cuentas del próximo año, la responsable de las finanzas autonómicas ha destacado el incremento de 30 millones para la Atención Primaria ,de 50 millones más para la educación mientras que la partida de dependencia permitirá atender a 2.400 personas más. Ana Cárcaba ha destacado la relevancia del próximo Presupuesto autonómico, “la vía para empezar a materializarse las ayudas europeas”, que supondrán ya una inyección de 123 millones de los fondos de resiliencia en 2022, aunque entre el año que ahora finaliza y el próximo están confirmados ya 376 millones procedentes de Bruselas para afrontar la recuperación económica frente a la pandemia. La consejera de Hacienda hizo hincapié en la incorporación de la ayuda de 1.000 euros para estimular la natalidad y la apuesta por deducciones fiscales para la zona rural. “Estamos ante un buen Presupuesto, merece la pena apoyarlo”, concluyó la consejera en su defensa de las cuentas autonómicas para el próximo ejercicio.

PP, Foro y Vox confirmaron con sus enmiendas de totalidad no compartir el discurso de la consejera de Hacienda ni en el fondo, ni en las formas. “Hacen todo tarde y mal”, ha replicado Teresa Mallada, que volvía al hemiciclo tras haber estado de baja por covid en las semanas precedentes. La presidenta de los populares asturianos llamó la atención sobre el empeoramiento en los indicadores económicos y demográficos en el decenio de 2010-2020 para concluir que Asturias “es un ejemplo claro de región muy poco dinámica y en declive”, una situación que ha atribuido “a la ineficacia de las políticas socialistas desde hace 40 años”. Mallada entiende que, ante esta esta situación, “solo queda esperar a que pase pronto el año y medio que queda para las próximas elecciones”.

La dirigente popular ha calificado de “totalmente improductivo” el proyecto presupuestario, cuyas partidas son, en su opinión, paradigma de “un modelo agotado y exhausto que solo sobrevive por lo excepcional de un Fondo de Recuperación que los han dopado para suponer su última inercia”. Mallada, además, aprovechó su tercer debate presupuestario para anunciar sus compromisos fiscales si llega al Gobierno del Principado. “Eliminaremos el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, como ya hemos hecho en Andalucía, suprimiremos el impuesto de patrimonio con su bonificación total y reestructuraremos a la baja el de sucesiones y donaciones”, aseguró la presidenta de los populares asturianos.

Adrián Pumares justificó la enmienda de totalidad de su grupo a las cuentas de 2022, tras haber aprobado las del ejercicio que ahora toca a su fin que no dudó en calificar de  “decepcionante”. Pumares, al igual que los portavoces del PP y Vox, se quejó de la tardanza del Gobierno socialista en presentar el proyecto de Presupuestos, pero puso la mayor parte de la carga crítica en “un grado de ejecución muy bajo” del presupuesto “más alto de la historia, con el que ni se acercan a atender las necesidades de la sociedad asturiana”. Pumares recordó la conclusión del informe Arope que sitúa a 282.000 asturianos en riesgo de pobreza, reprochó que “Asturias cada vez se aleja más del resto de España en crecimiento económico” y acusó al Ejecutivo socialista de pretender “un cheque en blanco”, con la petición de apoyo a unas cuentas para luego cometer “despropósitos como el que ha reconocido el consejero de Salud con la ampliación del hospital de Cabueñes”. Pumares definió como “pasos escasos aunque en la buena dirección” tanto la nueva ayuda a la natalidad como la fiscalidad diferencia para la zona rural, pero exigió la necesidad de “un giro de 180 grados mientras ustedes se muestran orgullosos de sus políticas continuistas y rechazan reformas estructurales”.

“Son los presupuestos de la rendición”, ha valorado el portavoz de Vox, Ignacio Blanco. “Han decidido no cambiar nada, prefieren la seguridad de la persistente decadencia”, esgrimió el parlamentario del partido que lidera Santiago Abascal, que calificó de “peculiar tripartito” los apoyos que el Gobierno socialista recibirá de Ciudadano e IU y se mostró especialmente crítico con el de la formación naranja: “Quizá sea su último destello ante el ocaso en las próximas elecciones”. Blanco apuntó que “ahora hay menos gente trabajando en Asturias que en 1977” y cuestionó que el empleo público haya crecido en un 32 por ciento mientras el privado ha menguado. “Asturias tiene la deuda pública que más crece de todas las comunidades autónomas”, ha cuestionado el portavoz de Vox, que argumentó sus reproches “en la encomiable incapacidad para ejecutar la inversión, que este año no llegará ni al 25 por ciento” y preguntó si alguien en el Gobierno autonómico “asumirá responsabilidades” por tener aún pendientes de entregar más de 40 millones del fondo autonómico Covid y 80 millones del estatal, “también de su responsabilidad”. 

Ciudadanos aprovechó el pleno de totalidad para advertir al Gobierno socialista que no lo tiene todavía todo hecho para la aprobación del dictamen definitivo del Presupuesto, algo que recalcó "solo está en sus manos, porque nuestro voto no será favorable si no cambian algunas cosas y no incorporan otras", según ha matizado su portavoz, Susana Fernández. El partido naranja también defiende la bondad de las rebajas fiscales para incentivar la inversión y el desarrollo del emprendimiento en Asturias pero ha justificado su negativa a apoyar las enmiendas de totalidad porque "en el borrador de estas cuentas no hay subidas de impuestos ni nuevas tasas verdes ni azules", en alusión a la ecotasa que había planteado IU, finalmente descartada por el Ejecutivo. "Estamos satisfechos de nuestra contribución a este proyecto, que hubiera sido peor si ella", ha defendido Susana Fernández, quien ha destacado que "no hay ni un euro a la cooficialidad". La portavoz naranja valoró positivamente el resultado de la Oficina para la gestión de inversiones en su primer año, que había pactado en las cuentas de 2021, así como del bono para la conciliación familiar, "del que ya se benefician dos mil familias y que si salen adelante estas cuentas podría elevarse a 1,1 millones en 2022". La portavoz naranja ha concluido que "hay muchas cosas en este proyecto de Presupuesto que no nos gustan, pero hay otras que sí, aunque no las hayamos propuesto nosotros, como el refuerzo de la Atención Primaria".

Podemos e IU dejaron patente su disconformidad con la “geometría variable” a la que el Gobierno de Adrián Barbón ha recurrido para, de momento, sortear las enmiendas de totalidad de PP, Foro y Vox. Abrió el fuego el coordinador de IU de Asturias, Ovidio Zapico, quien argumentó el “sí distante” de la coalición por el recelo que despierta “el acercamiento del Gobierno en los últimos meses a Ciudadanos, un partido que responde cada vez más a intereses particulares que generales”. Zapico animó al Ejecutivo regional a seguir el ejemplo del ayuntamiento de Gijón donde, recalcó, “IU ha sido la fuerza muñidora del acuerdo de la izquierda”. Un mensaje al que su sumó acto seguido, sin fisuras, el portavoz de Podemos, Daniel Ripa: “Necesitamos la unidad estratégica de las fuerzas transformadoras, como en Gijón”, admitió Ripa quien recalcó que “los acuerdos hay que cumplirlos”. La intervención del portavoz podemista sirvió para confirmar que no apoyarán las enmiendas de totalidad, tal y como ya había avanzado la nueva secretaria general autonómica del partido, Sofía Castañón, porque discrepan de la estrategia de rebajas fiscales en la que coincide la derecha del hemiciclo asturiano. “Necesitamos más Estado y más recursos fiscales para las políticas públicas”, resumió Ripa.

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