La empresa asturiana TSK está cerca de cumplir cuarenta años. Se trata de uno de los mayores grupos de desarrollo tecnológico de soluciones sostenibles en España, y también es una compañía líder en sectores como la energía, el manejo de materiales o las infraestructuras eléctricas donde ejecuta soluciones tecnológicas como plantas termosolares, plantas híbridas, plantas flexibles de gas o infraestructuras eléctricas digitalizadas.

Las cifras hablan por sí solas. La compañía cerró 2021 con una contratación de 965 millones de euros, cuenta con más de 1.000 empleados, y ha ejecutado más de 1.000 proyectos en más de 50 países a lo largo de su historia.

TSK apuesta por aquellas tecnologías que acercan a un futuro 100% renovable

La empresa asturiana se posiciona hoy día como líder en la aplicación de estas tecnologías, tras ser pionera en el desarrollo de plantas híbridas, como la planta de Kuraymat en Egipto o San Fermín en Puerto Rico, referencias hace más de 10 años, o más recientemente la planta de Midelt en Marruecos.

En lo que se refiere a almacenamiento TSK desarrolla sistemas de acumulación de energía de larga duración y gran escala, utilizando tecnología de almacenamiento criogénico o a través de sales fundidas. A través de Highview Power, TSK, desarrolla proyectos en Europa, Norteamérica, Oriente Medio y Asia, permitiendo el almacenamiento de energía de larga duración cuando, donde y como más se necesita. A diferencia de otras soluciones, esta tecnología elimina el problema de las limitaciones geográficas del almacenamiento a gran escala, al almacenar energía fácilmente en forma de aire líquido y superenfriado. Con unos costes más bajos que las baterías, el sistema LAES (Liquid Air Energy Storage) se presenta como una alternativa competitiva, pudiéndose usar en solitario o en conjunción con plantas de generación de energía renovable no gestionable, como la fotovoltaica o la eólica.

En cuanto a las plantas híbridas, la tecnología desarrollada por TSK permite combinar la energía solar fotovoltaica y la energía termosolar, aprovechando las ventajas de cada una de ellas: por un lado, la principal ventaja de la tecnología termosolar que permite generar electricidad en cualquier momento del día de una manera gestionable, y por otro, la principal ventaja de la tecnología fotovoltaica, que es la competitividad en lo que se refiere a coste de inversión y mantenimiento. Con todo ello se consigue que una planta pueda generar electricidad a partir del sol durante las 24 horas del día a un coste que le permite competir con las energías convencionales a partir de combustibles fósiles.

De este modo, TSK se ha posiciona hoy por hoy a la vanguardia de las energías del futuro, apostando por las nuevas formas de almacenamiento a gran escala, y por el hidrógeno verde como vector energético 100% limpio, involucrándose en el desarrollo de proyectos desde la escala I+D hasta el gigawatio.

Transformación digital

Recientemente, y para dar respuesta a las nuevas demandas del sector, el área de digitalización se ha convertido en una de las prioridades estratégicas de la compañía, ofreciendo servicios para la supervisión de centrales eléctricas remotas, plantas industriales o subestaciones eléctricas, ciberseguridad de instalaciones críticas o inteligencia artificial. En este sentido, destacan el proyecto de Automatización del terreno de juego del Santiago Bernabéu para el Real Madrid, o el acuerdo de colaboración firmado con fibratel en los últimos días para la construcción de proyectos sostenibles en el sector de los centros de datos.

Proyectos actuales

Actualmente TSK se encuentra en máximos históricos con una cartera de más de 2.500 millones de euros a ejecutar en los próximos tres años. Se trata de diferentes tipos de proyectos, y repartidos por toda la geografía mundial, como centrales de ciclo combinado en Mozambique, Costa de Marfil, Togo y México, que superan en su conjunto los 5.000 MW y que desarrollan en alianza con empresas de la talla de Siemens, Mitsubishi o Técnicas Reunidas. En lo que se refiere a plantas industriales, la compañía asturiana participa en una fundición de cobre en Indonesia, una refinería de azúcar en Tanzania o una terminal portuaria en Emiratos Árabes. En renovables, continúan muy activos, con parques eólicos en Colombia, plantas solares en República Dominicana, Mozambique y también en España, donde han firmado un acuerdo marco con Endesa-Enel Green Power para acompañarlos, hasta 2024, en la ejecución de su cartera fotovoltaica de más de 5.000 MW.

El grupo asturiano TSK en lo que va de 2022 ha alcanzado más de 800 millones de euros en nuevos contratos, lo que supone el 85% de sus objetivos para el presente año. Tras dos años llenos de incertidumbre debidos a la pandemia, TSK confía en que en este ejercicio se alcancen unas ventas similares a las anteriores a la pandemia.