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Otro efecto de la crisis demográfica: la soledad se dispara en Asturias, que suma ya 141.400 hogares unipersonales

La baja natalidad y el envejecimiento provocan que residan solos en la región 60.100 hombres y 81.300 mujeres, el 14% de la población

La baja natalidad y el alto índice de envejecimiento están disparando la vida en soledad en Asturias. Son ya 141.400 personas las que viven solas en Asturias (cifras de 2020, las últimas disponibles), lo que supone el 14% de la población. El dato es demoledor: el 31 % de los hogares asturianos son unipersonales. Casi uno de cada tres. Ninguna otra región española alcanza semejante porcentaje. Un porcentaje que, además, seguirá creciendo imparable en los próximos años, hasta situarse en el 36% en 2035, según las últimas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ese 31% de hogares unipersonales registrado en Asturias se sitúa muy por encima de la media española (26,1%). Por detrás del Principado, se sitúan Castilla y León (30,2%), La Rioja (28,9%), Cantabria (28,7%) y País Vasco (28,2%). El número de hogares unipersonales no ha dejado de crecer desde 2013: en 2013 eran 130.900 las personas que vivían solas.

El último informe “Modelos de convivencia y hogares” del Instituto Asturiano de la Mujer (IAM) revela que en la región hay 81.300 mujeres y 60.100 hombres que viven solos. La mayoría de las mujeres que viven solas en Asturias tienen 65 o más años (en concreto, 49.000), mientras que en el mismo grupo de edad los hombres solo son 19.000. Por el contrario, entre los menores de 65 años que viven solos la mayor parte son varones, 41.200, mientras que hay 32.300 mujeres en esa franja de edad, según el IAM. En cuanto al estado civil de las personas que viven solas en Asturias, son 67.500 solteras, 44.000 viudas, 15.400 divorciadas y 5.500 casadas.

La situación es tal que en la clasificación que hace el INE de los diferentes tipos de hogar, los unipersonales son los más frecuentes en Asturias, seguidos por aquellos en los que viven una pareja y su descendencia, y después los hogares compuestos por una pareja sin hijos convivientes. También los hogares monoparentales y los integrados por una pareja sin hijos son más abundantes en Asturias que en el conjunto de España.

La ocupación media de los domicilios asturianos es de solo 2,2 personas, la más baja de toda España

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Esta atomización de los hogares, que ha aumentado durante la pandemia, ha llevado asimismo a que el tamaño promedio de los hogares asturianos sea en la actualidad de 2,2 personas, también el más bajo de España. Por detrás de Asturias se sitúan en este ranking Castilla y León (con una media de 2,29 personas por hogar) Cantabria (2,37), País Vasco (2,37) y La Rioja (2,39). La situación, lejos de mejorar, empeorará en los próximos años: se llegará a solo 2,05 personas de media por hogar en Asturias en el año 2035, según los cálculos del INE.

De hecho, Asturias lidera también ya el ranking nacional de hogares con dos personas. Suponen el 34% del total en la región. Por detrás, Castilla y León (32,4%) y País Vasco (32,2%). Por contra, Asturias es la comunidad autónoma con menor hogares con cinco o más personas (solo el 2,5% del total), seguida de Castilla y León (3,4%) y Extremadura (4,0%). Asturias también es la que menos hogares tiene con 4 miembros (el 11,2% del total), seguida de Castilla y León (14,6%) y Galicia (14,9%).

En números absolutos, el Principado sumaba en el año 2020 un total de 455.500 hogares, un millar más que el año anterior. El número de hogares sigue aumentando en Asturias a pesar de la pérdida de población, debido, precisamente, a que cada vez más personas viven solas. No será por mucho tiempo: las proyecciones del INE muestran que habrá dos comunidades autónomas que verán disminuir el número de hogares para el año 2035. Son Asturias, donde la caída será del 3,2%, hasta situarse el número total de hogares en 440.423; y Castilla y León, con una disminución del 3,4%, hasta quedarse en 985.323 hogares.

En estos resultados tienen mucho que ver la tasa de fecundidad. Asturias es la segunda región europea con menor fecundidad: 0,92 hijos por mujer, solo por detrás de Canarias (0,88). En los ocho primeros puestos de este ranking aparecen otras cuatro comunidades españolas: Galicia (1,02), Cantabria (1,07), Castilla y León (1,10) y Baleares (1,12). Las otras dos regiones son italianas: Cerdeña (0,97) y Molise (1,06).

La incidencia de todos los datos demográficos negativos que afectan a Asturias se reflejan también en la edad media de la población. Según los últimos datos del INE, correspondientes al padrón continuo del 1 de enero de este año, Asturias es la comunidad más envejecida de España, con una edad media de 49,18 años, seguida de Castilla y León (48,26), Galicia (48,04), Cantabria (46,41) y País Vasco (46,05). La media española se sitúa en 44,09 años. El número de mayores de 65 años duplica en la región al de menores de 15, y será en 2033 el cuádruple, una situación nunca vista en la historia.

El envejecimiento irá a más. Tanto así que en 2050 la edad media se situará en 59,1 años, según una proyección poblacional hecha por Eurostat, la agencia estadística europea. De tal manera que la población asturiana no solo será en 2050 la más vieja de España, sino del mundo. La edad media no ha parado de aumentar en el último medio siglo en Asturias. Así, en 1980 era de 35,90 años; en 1990, de 39,34; en 2000, de 43,38; y en 2010, de 45,82. Esto quiere decir que en cuatro décadas, la región ha envejecido casi 14 años.

Rosa de Arquer: “El contacto con otras personas es bueno para la salud mental”


El Teléfono de la Esperanza recibe muchas llamadas en torno a la soledad. Pero no solo de personas que viven solas, también de algunas que tienen compañía pero se sienten solas. Porque las sensaciones, las vivencias y las reacciones ante la soledad son muy personales. “Hay gente que lleva muy bien vivir sola, y quien, aun teniendo compañía, se siente sola”, señala Rosa de Arquer, psicóloga que trabaja en el Teléfono de la Esperanza. Lo importante es, por tanto, no la soledad en sí misma, sino cómo afecta desde el punto de vista psicológico. La soledad es muy distinta si llega “por deseo propio o por sucesos impuestos”, y es verdad que al estar la población asturiana muy envejecida hay un elevado porcentaje de viudas con hijos mayores. Y mucho “síndrome del nido vacío”, que ocurre al abandonar los hijos el domicilio familiar. En esos casos hay quienes “sienten que su vida pierde sentido y quienes creen que es hora de disfrutar de la vida”, señala. En todo caso, “los humanos somos seres sociales, que tarde o temprano necesitamos apoyo, consejo o compañía, aunque solo sea para ventilar nuestras emociones”. De ahí que aconseje “llamar por teléfono a familiares y amigos, salir a la calle, quedar con gente, practicar actividades, socializar... El contacto con otras personas es bueno para nuestra salud mental”, concluye.

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