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Cs explota en la Junta y el diputado expulsado tacha al partido de “empresa familiar”

Armando F. Bartolomé, que anticipa batalla judicial, seguirá en el escaño y Nacho Cuesta le acusa de “deslealtad” por trasladar “problemas ficticios”

De los cinco integrantes del grupo parlamentario de Ciudadanos sólo queda Sergio García. | Luisma Murias

La dirección nacional de Ciudadanos desencadenó una autoexplosión de su grupo parlamentario en la Junta al expulsar de militancia al diputado Armando Fernández Bartolomé. Y las consecuencias de la detonación pueden alterar los equilibrios parlamentarios en el último tramo de la legislatura. Fernández Bartolomé recalcó que no abandonará el escaño, aunque el partido no le expulsará del grupo parlamentario aún, hasta que no pase el plazo de alegaciones a la decisión de la Comisión de Régimen Disciplinario. Y, además, el parlamentario sancionado acudirá a los tribunales ordinarios.

Aunque previsiblemente termine en el grupo mixto, Bartolomé se negó a aceptar el calificativo de “tránsfuga”. “Las acusaciones que se me hacen son falsas y el grupo parlamentario ha actuado de forma antidemocrática; yo no soy un títere al que se le dice un minuto antes del Pleno lo que debe votar sin posibilidad de debate interno”, señaló.

A su juicio, Ciudadanos precipita su capital político “y es ahora una empresa familiar”. La formación naranja es, dijo, “como una estrella muerta; llega su luz, pero desapareció hace años y vive gracias a la sedación del dinero público procedente de los cargos institucionales”.

En una intervención ante los medios Fernández Bartolomé atribuyó su expulsión a una secuencia ya prevista desde el momento en que él y la exportavoz y exdiputada Laura Pérez Macho denunciaron la presunta maniobra capitaneada por Fran Hervías para entregar el partido al PP. “Ya no hay masa crítica en Ciudadanos, desaparecida por el abandono voluntario o la expulsión; desde el punto de vista de su base social, el partido está roto y esa es la realidad aquí y en toda España”, dijo.

Enumeró los errores que a su juicio se han cometido desde que Inés Arrimadas asumió la dirección del partido y reconoció que desde 2019 ha estado en el sector crítico, “pero con lealtad, porque mis opiniones las he expresado en los órganos internos y no me habrán escuchado decirlas en público”. Y reconoció que su salida como militante es una vía intermedia para expulsarle del grupo parlamentario, con la circunstancia añadida de que además ocupa la secretaría segunda de la Mesa de la cámara. “Desde el 30 de noviembre no he sido convocado a ninguna reunión del grupo, cuando son obligatorias al menos dos a la semana”, dijo. Y reveló que, en una reunión en el parlamento, el secretario de Organización nacional, Borja González, ya le auguró que el expediente tenía “mala pinta”.

Entregar el acta

La réplica del partido a Bartolomé la dio Nacho Cuesta, coordinador de Ciudadanos en Asturias. Aseguró que “no tiene razón” en sus valoraciones a la hora de justificar su expulsión. “Prueba de que no tiene razón es la resolución del comité donde se recoge de forma muy fundamentada cuál ha sido el comportamiento y la actitud que ha venido manteniendo este diputado a lo largo de los últimos tiempos”, explicó.

“Ha sido un comportamiento muy desleal con el grupo parlamentario, no solo en el ámbito interno, también en el externo, trasladando problemas ficticios a los medios de comunicación. Ya no hablo solo de romper la disciplina de voto, también por esas manifestaciones públicas vanagloriándose de esa actitud que traslada una imagen que no se corresponde con el funcionamiento del grupo parlamentario”, dijo Cuesta. También destacó que la resolución en la que se recoge la expulsión de este diputado es muy exhaustiva y “recoge todos estos comportamientos”.

Sobre algunas de las declaraciones de Bartolomé atacando directamente a la líder del partido, Inés Arrimadas, a la que acusó de haber dejado a Ciudadanos a la deriva, Cuesta señaló que “es sabido que Armando concurrió a las elecciones al comité ejecutivo y la presidencia en otra lista, la de Francisco Igea, en un proceso muy democrático en el que participaron numerosos afiliados y que se manifestaron de forma rotunda sobre el modelo que querían para el partido”.

Sobre el hecho de que Bartolomé se mantenga en su escaño, indicó que Bartolomé “obtuvo su acta de diputado por haber formado parte de un proyecto político del que ahora reniega, parece que lo razonable y lo democrático es que abandone su acta y se incorpore a cualquier otro proyecto, no que la conserve”. Por último, sobre las amenazas de Bartolomé de llevar el asunto a los tribunales, Cuesta señaló que “está en su legítimo derecho”.

Cuatro de cinco: crisis encadenadas en Ciudadanos

De los cinco integrantes del grupo parlamentario de Ciudadanos tras las elecciones de 2019, en las que los naranjas resultaron la tercera fuerza en Asturias, solo uno permanece sin alteración: Sergio García, secretario de organización del partido en Asturias y quien planteó la denuncia contra Armando F. Bartolomé ante los órganos internos. En la fotografía, junto a García y desde la izquierda, Ana Coto, que dimitió de su escaño tras abstenerse rompiendo la disciplina de voto para permitir la aprobación del Presupuesto regional de 2020; Juan Vázquez, candidato a las autonómicas y que abandonó a las horas de recoger el acta denunciando “la derechización del partido” al frustrarse un acuerdo de gobierno con el PSOE; Laura Pérez Macho, relegada de la portavocía y que dimitió tras denunciar una estrategia de los dirigentes de Cs en Asturias para integrarse en el PP, y Armando F. Bartolomé, expulsado ahora por supuesta deslealtad.

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