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El 25M, que Barbón quería que fuese la fiesta laica de Asturias,  queda en unas charlas y desfiles

El Principado impulsa por segunda vez la conmemoración de la guerra a Francia en 1808 con un perfil académico e histórico

Adrián Barbón conversa con Secundino Pereira, presidente de Recreación Histórico Cultural de Asturias, junto a dos miembros de la misma asociación con uniformes de la Guardia de Honor de la Junta Suprema de Asturias. LUISMA MURIAS

El Gobierno del Principado vuelve a celebrar de manera institucional el 25 de mayo, fecha en la que se conmemora la proclamación de la soberanía de la Junta General y la declaración de guerra a Francia en el año 1808. Pero la conmemoración, que por distintos colectivos de izquierdas se reclama convertir en la fiesta regional en lugar del Día de Covadonga (para despojar la celebración de su vínculo religioso), se queda este segundo año en un acto académico y sencillo, pero con el que se pretende prender la mecha simbólica. El presidente del Principado, Adrián Barbón, incluso animó a que los asturianos cuelguen la bandera regional en sus balcones.

La celebración se ceñirá mañana al entorno del palacio de los Condes de Toreno, en la ovetense plaza de Porlier. Durante todo el día habrá una exhibición de uniformes de época dirigida a estudiantes de secundaria. A las cinco de la tarde el presidente de la Asociación de Amigos del País de Asturias, José María Fernández González; el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo Ignacio Fernández Sarasola, y la profesora titular de Historia del Derecho Marta Friera, participarán en una mesa redonda sobre “la significación histórico-política” de la conmemoración. Clausuran la jornada el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli; el presidente de la Junta General, Marcelino Marcos Líndez, y el presidente del Principado, Adrián Barbón. Cierra una presentación de armas por parte de la Asociación de Recreación Histórico Cultural de Asturias (ARHCA), con uniformes de época.

Será el domingo 28 cuando se organizará un acto más simbólico, con una comitiva de las asociaciones organizadoras (Amigos del País y ARHCA) desde la plaza del Ayuntamiento a la Corrada del Obispo. Entrarán en la catedral y en la sala capitular el catedrático Agustín Coletes Blanco ofrecerá una conferencia: “El estandarte de Pelayo: el 25 de mayo de 1808 y el alzamiento de Riego en la poesía inglesa”. Se colocará una corona de laurel, un grupo de recreacionistas disparará salvas y se depositará otra corona ante las placas conmemorativas de la algarada patriótica del 9 de mayo de 1808, en las calles Rúa y Altamirano de la capital asturiana.

Pero por ahora, aún parece lejos el objetivo de que se convierta en la fiesta oficial de Asturias, un propósito que defienden los partidos de izquierdas. De momento será un “día de la bandera” con más toque académico e historicista que festivo.

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