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Numerosos médicos rechazan pasar consulta por la tarde a 211 euros por cuatro horas

La remuneración de las intervenciones quirúrgicas vespertinas, de 422 euros por módulo de 4 horas, sí consigue interesar a un volumen apreciable de facultativos de la región

Zona de acceso al área de consultas externas del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). | LNE

Las nuevas retribuciones de las horas extra para reducir lista de espera solo satisfacen a medias a los médicos de la sanidad pública asturiana. Los 422 euros brutos por un módulo de cuatro horas por las tardes para realizar intervenciones están logrando convencer a un volumen apreciable de facultativos. Sin embargo, los honorarios previstos para las consultas y los procedimientos no intervencionistas, cuya cuantía es de la mitad –211 horas por cuatro horas de trabajo–, está hallando muchas resistencias entre los médicos de la región.

“La cirugía tiene cierto tirón entre los facultativos; las consultas bastante menos”, explican a este periódico varios jefes de servicio del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA, Oviedo) y del Hospital de Cabueñes (Gijón), los principales centros sanitarios de la región.

De la respuesta que den los especialistas dependerá el mayor o menor éxito del plan de choque contra las demoras sanitarias lanzado por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) el pasado viernes. La Administración regional ha diseñado un programa de refuerzo que durará un año y estará dotado con 1,8 millones de euros. Hasta mayo de 2023, el Sespa prevé realizar por las tardes más de 42.000 consultas, 19.600 pruebas diagnósticas y 6.520 intervenciones quirúrgicas.

Las citadas retribuciones de los denominados “programas especiales” –antaño llamados coloquialmente “peonadas”– son el resultado de un acuerdo del Consejo de Gobierno del Principado publicado el pasado viernes en el Boletín Oficial del Principado (BOPA). La referidas a actividad quirúrgica ya estuvieron vigentes durante seis meses, entre septiembre de 2021 y marzo de 2022. Las que conciernen a consultas ya estaban accesibles con anterioridad para una mayoría de los especialistas, y a lo largo del próximo año lo estarán para todos.

De todo lo dicho se deduce, una vez más, las dificultades con las que se encuentra la Administración autonómica para encajar en sus estructuras salariales determinadas retribuciones del personal médico. La norma publicada en el BOPA el pasado viernes tiene como objetivo hacerlas más apetecibles para los profesionales.

Retribución fija y variable

Hasta la entrada en vigor de esta medida, la retribución de las jornadas vespertinas de quirófano era de 317 euros fijos y otros 105 euros variables y sujetos a que no hubiera demoras superiores a 180 días. En el contexto actual, y máxime con los efectos de la pandemia de covid-19, este último requisito se considera de imposible cumplimiento, motivo por el cual ha quedado suprimido para los próximos seis meses. De esta manera, todos los cirujanos cobrarán ambos tramos. O sea, 422 euros brutos por cuatro horas. En cada módulo de cuatro horas se realizan entre dos y tres intervenciones (la media utilizada para los cálculos es de 2,5 operaciones por tarde).

  1. Plan de choque. El Sespa ha lanzado un programa de refuerzo que durará un año para realizar por las tardes más de 42.000 consultas, 19.600 pruebas y 6.520 intervenciones quirúrgicas.
  2. Remuneración de las horas extra. Para los médicos es de 422 euros brutos por un módulo de cuatro horas en cirugías; y de 211 euros para consultas y procedimientos no intervencionistas.
  3. Respuesta de los médicos. Las horas extra para operar tienen cierto tirón entre los médicos. Sin embargo, la oferta para consultas y pruebas es rechazada por muchos especialistas.

En la situación anterior a septiembre de 2021 –que se reprodujo ahora durante dos meses–, solo un número relativamente bajo de cirujanos se animaba a inscribirse en las jornadas de las tardes porque muchos entendían que la remuneración no compensaba el esfuerzo. Esta situación hunde sus raíces en el año 2012, cuando la Consejería de Salud decidió restringir de manera drástica la oferta de horas extras en la atención especializada. Los responsables sanitarios de entonces entendían que la ampliación de jornada que entonces se implantó en todo el Principado, de 35 a 37,5 horas semanales, era suficiente para mantener a raya las listas de espera.

¿Qué sucedió entonces? Que un volumen notable de especialistas optó por abrir consulta o buscar hueco en un centro de titularidad privada. Siguiendo la ley de la oferta y la demanda, esta tendencia a compatibilizar pública y privada fue particularmente acentuada en las especialidades con más demoras. Es el caso, por ejemplo, de traumatología, oftalmología o urología.

Sanidad pública y privada

Por poner un ejemplo, en el momento actual la mayor parte de los traumatólogos del HUCA compaginan la actividad pública con la privada. En esas circunstancias, resulta menos probable que se sientan inclinados a realizar jornada extra, máxime si las condiciones económicas no les satisfacen. Y, evidentemente, estas especialidades con mayor demanda, en las que más especialistas compaginan los ejercicios público y privado, son las que más necesitan los planes de choque.

Por otra parte, entre los médicos de disciplinas quirúrgicas como las citadas, el pasar consulta suscita un entusiasmo muy inferior al que genera operar. Por eso las jornadas de las tardes para recuperar consultas cosechan todavía menos adhesiones. Además, están menos retribuidas, como se ha indicado.

Por completar el panorama retributivo de los programas especiales de quirófano, cabe reseñar que se contempla que en ellos intervengan también un médico interno residente (MIR), una enfermera y un técnico perfusionista. Los tres están retribuidos solo con una cuantía fija (sin variables). Las cantidades son las siguientes: MIR y enfermera, 190 euros por el módulo de cuatro horas; perfusionista, 158 euros por esa jornada vespertina.

En el caso de las horas extra para consultas externas, además del médico solo se prevé que participen enfermeras, cuya retribución –fija, no hay tramo variable– es de 95 euros por módulo.

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