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Los médicos piden a Salud que investigue el exceso de mortalidad en la región

El sistema oficial MoMo detecta en Asturias 1.100 muertes más de las esperables este año y el Gobierno deberá explicarse en la Junta

Trabajadores en la UCI del HUCA

La mortalidad en Asturias en lo que va de año 2022 está siendo llamativamente alta. La región acumula más defunciones que en 2021 y 2020, años de pandemia de covid-19 más intensa (o, al menos, más ruidosa). Entre julio y septiembre se han registrado, según el MoMo –una fuente de información oficial a nivel nacional–, 1.100 muertes más de las esperables. Los médicos asturianos se muestran preocupados y piden a la Consejería de Salud que estudie los motivos de esta situación huyendo de "intereses políticos". El Gobierno deberá explicarla esta próxima semana en la Junta General del Principado ante una pregunta de Vox.

El covid mata más este año que el pasado.

Lo señalado en el párrafo anterior requiere una primera puntualización: en 2021, el covid originó más alarma que en este año 2022. Las medidas preventivas fueron superiores el año pasado. Sin embargo, en los nueve primeros meses del presente año ya se han contabilizado en Asturias más defunciones por coronavirus que en todo el año 2021, siempre ateniéndonos a los números reconocidos por el Ministerio de Sanidad. Con todo, esta diferencia no explica el aumento global de mortalidad registrado.

Problemática de ámbito nacional.

Un segundo matiz: ese exceso de mortalidad no es exclusivo de Asturias. En el conjunto de España, señala el MoMo, el exceso de mortalidad es hasta la fecha de casi 32.000 personas. En todo 2021 había sido de 24.490; y en todo 2020 se registraron 68.172 fallecidos más de los esperados.

Dos fuentes oficiales de datos.

Existen dos fuentes fundamentales de información sobre mortalidad en Asturias, ambas oficiales. Una de ellas, clásica, es la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI), dependiente del Principado. La otra, el sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo), que tiene en marcha el Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación. Pues bien, sin llegar a ser totalmente exactos, los datos de ambas fuentes coinciden en lo esencial.

Los datos de SADEI.

Según SADEI, entre enero y julio de este año se registraron en Asturias 8.354 muertes. En el mismo periodo de 2021 se habían contabilizado 7.880 (casi 500 menos); y en los siete primeros meses de 2020, periodo de impacto de la primera ola de coronavirus, 8.229 (125 menos que este año). Si el dato del presente año se compara con 2019 –ejercicio anterior a la llegada del covid–, la diferencia es sustancial: 712 muertos más en los siete primeros meses de este año. El sistema MoMo monitoriza casi de día en día. Por eso también ofrece datos de agosto y septiembre, que más tarde deberán ser corroborados. En agosto ha detectado en Asturias 1.134 muertes, una cifra superior a las de los agostos de los tres años anteriores.

Los números del MoMo.

Lo más llamativo de los números de la herramienta MoMo es que este año han fallecido en el Principado unas 1.100 personas más de las esperables en función de los promedios de los ejercicios anteriores. Mientras tanto, en todo el año pasado la sobremortalidad fue de 568 personas; y en 2020, de 1.605 personas. Según esta misma fuente, los meses de julio y agosto de este año han sido muy negativos, con 362 y 154 fallecidos más –respectivamente– de los esperables.

¿Qué está sucediendo?

Sobre el papel, el factor distorsionante de mayor envergadura que puede explicar este aumento de mortalidad es el covid-19. Según los datos de la Consejería de Salud, en Asturias han fallecido por coronavirus hasta la fecha 3.133 personas. Esta cifra se distribuye por años de la siguiente manera: en 2020, 1.381 muertos; en 2021, 831; y en lo que va de 2022, 921 muertos. Es decir, en lo que va de este año (nueve meses), la mortalidad por covid ya es superior a la de todo el año pasado, pese a que la pandemia lleva meses desarrollándose en un clima social de menor sobresalto. Sin embargo, estas cifras de muertos que las autoridades sanitarias atribuyen al coronavirus son inferiores al exceso de mortalidad contabilizado.

La Consejería estudia los motivos.

LA NUEVA ESPAÑA preguntó ayer a la Consejería de Salud si los técnicos del Principado barajan algunas posibles explicaciones. Esta fue la respuesta textual: "El MoMo es una estimación. La Dirección General de Salud Pública está estudiando los fallecimientos registrados en Asturias, analizando caso por caso, para determinar si ha habido exceso de mortalidad y cuáles han sido las causas que lo han propiciado: covid, calor y otras".

Muertos por altas temperaturas.

En el caso del calor, el sistema MoMo establece que en Asturias ha originado 21 fallecimientos este verano: 3 en junio, 14 en julio y 4 en agosto. Obviamente, en otras comunidades autónomas de España las cifras son muy superiores.

¿Dolencias desatendidas por la pandemia?

Hay que preguntarse cómo valoran los médicos esta situación. "No está nada claro", dice Rubén Villa, presidente de la Sociedad Asturiana de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC). Y añade: "Sigue habiendo una mortalidad elevada por o con covid, aunque no se hable de ello, y persisten niveles elevados de incidencia que determinan que pacientes frágiles puedan descompensarse en cualquiera de sus patologías". El doctor Villa, coordinador del centro de salud de Grado, baraja la posibilidad de que "en nuestro esfuerzo por controlar el covid hayamos desatendido otras patologías crónicas, recogiendo ahora la mortalidad asociada de las mismas". La mayor parte de los muertos son personas mayores, indica el presidente de SAMFYC, quien apostilla: "Se precisa un estudio serio y sosegado de las causas, que se aparte de la propaganda y de los intereses políticos".

Mal control de enfermedades crónicas.

Rodrigo Abad, médico del centro de salud de Pola de Siero, señala que los datos no le han ocasionado una gran sorpresa: "Al trabajar en primera línea de la Atención Primaria, sabía que hubo, y hay, un incremento considerable de la mortalidad". El doctor Abad considera que pueden estar confluyendo varios factores: el covid, como elemento principal; y, después, que "el estado de confinamiento y aislamiento de la población y una falta de recursos de la Atención Primaria han llevado a un pésimo control de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, obesidad, dislipemias, etcétera".

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