Asturias, segunda autonomía que más gastará por habitante en atención primaria

Únicamente Extremadura supera los casi 348 euros per cápita que el presupuesto asturiano asigna al primer nivel asistencial de la sanidad

El centro de salud del barrio de Otero, en Oviedo.

El centro de salud del barrio de Otero, en Oviedo. / Irma Collín

Asturias se ve bien, o al menos mejor que otras, cuando disecciona la porción del presupuesto que dedicará en 2023 a sostener su red sanitaria de atención primaria. Su media de casi 348 euros por habitante consolida al Principado en el vagón cabecero de las autonomías con más fondos destinados a financiar la puerta de entrada a su sistema de salud. Solo los 351 euros de Extremadura rebasan el dato de Asturias, donde la inversión para financiar la primaria arrastra el condicionante encarecedor del elevado grado de dispersión de la población. Los 351,6 millones de euros que, según los datos del Gobierno regional, consumirá en este ejercicio el primer nivel asistencial componen una subida de cuatro décimas respecto a la porción del presupuesto sanitario total de 2022 –del 15,9 por ciento de entonces al 16,3 de ahora– y pese a su apariencia de escasez mejoran el ascenso exiguo de seis centésimas que experimenta el promedio nacional. El progreso de esta partida es inferior al aumento global de las cuentas autonómicas, que suben un 11,47 por ciento respecto a las de 2022, y tampoco alcanza el incremento de la dotación que en ellas se otorga en total a la sanidad, que recibe un 6,7 por ciento más de fondos que en 2022.

Saliendo a comparar Asturias con el resto de España, sin embargo, en porcentaje sobre el total del gasto sanitario, la primaria asturiana solo tendría menos dinero que la de Cantabria y La Rioja; si se analiza el ascenso de 2022 a 2023, el Principado solo crece menos que esas dos mismas regiones, Baleares y Galicia . Son las conclusiones de un estudio elaborado alrededor de los presupuestos regionales por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública del que se sigue la constatación de que la dotación sigue siendo en general "insuficiente". También se concluye que el nivel de incremento "continúa muy lejos del objetivo" del 25 por ciento, pero en el descenso al detalle, Asturias no sale, ni mucho menos, mal parada de la comparación. Hay que tener en cuenta que esta estadística está elaborada con una salvedad relativa a la "falta de transparencia" de algunas autonomías, toda vez que el colectivo ha comprobado que "algunas de ellas ofrecen solo los datos del presupuesto para asistencia sanitaria, englobando los de primaria y especializada, mientras que otras incluyen el gasto farmacéutico por recetas en los presupuestos de atención primaria". Para efectuar los cálculos del estudio se ha excluido el gasto farmacéutico y no han podido completarlos, por falta de información, en cinco casos en 2022 y en cuatro en 2023. En Asturias, los números del estudio no coinciden exactamente con los del Principado: a la primaria asturiana se le asignan 347,8 millones para 2023, casi cuatro menos que los que figuran en los datos oficiales del presupuesto.

Con esas salvedades, se ve que los fondos suben en casi todas las comunidades autónomas y que las variaciones entre regiones son enormes tanto en porcentaje sobre las cuentas como en euros por habitante. La distancia queda clara cuando se comparan el dinero per cápita de Asturias, 347,8 euros, con los apenas 155 euros que la clasificación asigna a la Comunidad de Madrid, que de nuevo presenta "la peor situación" del país, calificada por la asociación de "simplemente dramática". La dotación relativa por asturiano ha crecido, de acuerdo con los datos del estudio, desde los 311,95 euros por barba de 2022 hasta rozar los 348, incrementando la distancia respecto al dato promedio del país, 268,95 euros por habitante este año y 251,53 el pasado, y duplicando la media española de crecimiento relativo. En esta clasificación, queda dicho, solo está por delante Extremadura, Asturias mantiene el segundo puesto del año pasado y mejora el tercero que ocupa tras el País Vasco y Navarra cuando lo que se computa es la inversión per cápita total en sanidad, si bien aquí conviene mencionar la salvedad de que la comunidad vasca es una de las autonomías de las que la Federación de Asociaciones no ha conseguido datos respecto a su inversión en atención primaria.