La sanidad asturiana logra cubrir todas las plazas MIR salvo seis de médico de familia

El Principado sale mejor parado que en 2022 en la elección de puestos para hacer una especialidad, y limita las vacantes a Jarrio y Arriondas

Un centro de atención primaria en Oviedo

Un centro de atención primaria en Oviedo / Miki López

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

La sanidad asturiana ha salvado los muebles en la primera vuelta del proceso de selección de plazas MIR para médicos que se disponen a realizar la especialidad, finalizada ayer. De las 180 plazas ofertadas para este año han sido cubiertas 174. Las seis que, por el momento, han quedado vacantes son –como ya se preveía– de medicina de familia, y corresponden –como también era de esperar– a las alas de la región: tres al área sanitaria I (noroccidente, con cabecera en Jarrio) y otras tres al área VI (oriente, con cabecera en Arriondas). Éstas saldrán a concurso esta misma semana en una segunda vuelta que incluye a los candidatos que no disponen de autorización para residir en España.

Como es bien sabido, la medicina familiar y comunitaria es la que sufre el mayor déficit de profesionales en el conjunto del país. Por eso, en los últimos años, el Gobierno de Asturias ha insistido en la necesidad de aumentar la oferta formativa, que se ha incrementado hasta 62 plazas anuales. Lo difícil es cubrirlas, pues el atractivo de la especialidad ha experimentado un descenso, al menos a los ojos de las nuevas promociones de graduados en medicina.

El resultado de este año es más satisfactorio que el del año pasado. En 2022 se registraron diez vacantes en medicina de familia y dos en medicina preventiva y salud pública. Finalmente, las plazas libres en familia se quedaron en cinco tras la segunda ronda de elección.

Este año, las comunidades autónomas vecinas Galicia y Castilla y León han registrado un volumen de vacantes sensiblemente superior al de Asturias: 39 y 55, respectivamente. Mientras tanto, los puestos sin cubrir en Cantabria son 4.

El dato más positivo de la presente edición es que se han cubierto los cuatro puestos ofertados en el área II, con referencia en Cangas del Narcea. El territorio suroccidental, de complejas comunicaciones y muy castigado en los últimos tiempos, corría el riesgo de verse definitivamente arrumbado en las preferencias de los médicos jóvenes.

Los responsables sanitarios confían en que la segunda vuelta, esta semana, cubra algún puesto más

"El resultado es alentador, en particular el hecho de que se hayan cubierto todas las plazas del suroccidente", explicó ayer Natalia Izquierdo García, jefa de estudios de la Unidad Docente de Atención Familiar y Comunitaria de Asturias. La doctora Izquierdo manifestó su confianza en que "los médicos jóvenes vayan descubriendo la riqueza de una especialidad que es vertebradora del sistema de salud". Los responsables sanitarios de la región confían en que en la segunda vuelta se cubra algún puesto más.

Como se ha indicado con anterioridad, el año pasado habían quedado vacantes, de entrada, una decena de plazas de familia en Asturias. De ellas, cuatro eran de la comarca suroccidental –las cuatro ofertadas–, dos del área de Jarrio, dos de Arriondas y dos de la cuenca del Nalón. Posteriormente, en la segunda vuelta –celebrada en todo el país con el objetivo de proveer un total de 200 plazas libres– resultaron cubiertas las dos plazas del Nalón, las dos de Jarrio y una de Cangas del Narcea.

En el conjunto de España, el proceso pilotado por el Ministerio de Sanidad ponía sobre la mesa este año 8.550 plazas de las que han quedado libres 202, todas ellas –como en Asturias– de medicina de familia. El año pasado, el total de vacantes fue de 218: además de las 200 de familia, 8 de medicina del trabajo, 8 de medicina preventiva y 2 de microbiología y parasitología.

Ante las dificultades para cubrir toda la oferta, el Ministerio de Sanidad decidió rebajar este año la nota de corte del examen. De esta manera, de los 11.577 médicos que se presentaron a la prueba, el 93 por ciento la aprobaron. Esto significa que había 10.793 en disposición de elegir plaza. Si se tiene en cuenta que se han adjudicado 8.348 puestos, se deduce que 2.445 médicos han rehusado escoger plaza pese a tener la posibilidad de hacerlo.