La entrega de la "Carabela" de los Centros Asturianos, una llamada a escuchar "el corazón que late fuera"
El cantante Pipo Prendes, al recoger el galardón en Gijón: "Los nuevos emigrantes son los jóvenes; ojalá vuelvan cuando el temporal amaine"
Desde la izquierda, Carlos Siñeriz, Manuel de Barros, Gimena Llamedo y Pipo Prendes, sujetando la «Carabela», con la Colegiata de San Juan Bautista de Gijón abarrotada. | Marcos León / S. F. Lombardía
Tanta ilusión le hizo al músico Pipo Prendes ser el homenajeado de este año con "La Carabela", el galardón anual de la Federación Internacional de Centros Asturianos (FICA), que no le quedó otro remedio que hacer lo que mejor sabe: una canción. El candasín, que recibió ayer el premio en una concurrida Colegiata de San Juan Bautista, en Gijón, defendió que "Asturias es una marca mundial con altas posibilidades" cuya promoción depende, en gran parte, de sus emigrados que hablan de la región por el resto del mundo. Pidió a las autoridades políticas, además, tener en cuenta al nuevo perfil de asturianos que se marchan, los jóvenes "que tienen que salir de Asturias para desarrollar sus carreras". "Deseo que vuelvan algún día, cuando el temporal amaine", señaló el homenajeado.
Pipo Prendes durante su actuación. | M. León / S. F. Lombardía
Laureano Lourido, presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón y viejo amigo de Prendes, fue el elegido para glosar a un compañero con el que suele quedar los sábados en un chigre de Candás, en la terraza y con el viento "de través", para compartir confesiones. "Pipo es de esas personas que, si les dices que te gustan sus ojos, te los ponen en una bandeja de plata", aseguró el presidente portuario, que señaló que Prendes es "merecedor" de un galardón que, de paso, le animará "a seguir peleando por Asturias". Manuel de Barros, presidente de la FICA, definió al cantante como "un tipo genial" que lleva buena parte de su carrera "vendiendo a Asturias allá por donde pasa". Esos lugares son, muchas veces, centros asturianos. "He actuado en muchos y allí pude constatar que somos un pueblo querido, reconocido y elogiado", aseguró el artista.
Parte del público. | M. León / S. F. Lombardía
A esta esencia de la asturianía, ahora, le falta integrarse en las instituciones. De Barros aprovechó la nutrida presencia institucional de la gala para reivindicar la creación de una circunscripción propia para la emigración asturiana, mejorar la Escuela de Asturianía y ampliarla con nuevas sedes a lo largo del país. "Los emigrados somos un corazón muy grande que late fuera de Asturias", aseguró el presidente, que animó a los grupos políticos a impulsar el potencial turístico de la región como "refugio climático".
De estas peticiones tomó nota Gimena Llamedo, que realizó ayer su primera intervención pública como vicepresidenta del Gobierno. "Es un honor poder hacerlo aquí", aseguró. La socialista asumió el "compromiso" que mantener e impulsar la Escuela a la que hacía referencia De Barros y aseguró que este tipo de complejos "son una herramienta fundamental" en las políticas de emigración del Principado. También manifestó su intención de "impulsar" los centros asturianos, porque "actúan como embajadores" de la región y la promocionan en sus respectivos países, y quiso aprovechar la cita para recordar la figura de Begoña Serrano, exdirectora general de Emigración y Memoria Democrática, fallecida el pasado junio. Solo su mención dio lugar a un sentido aplauso entre el público. Llamedo añadió que la emigración es "un fenómeno intrínseco a la historia de la humanidad" compuesto por personas "que por diferentes motivos dejan su lugar de origen en busca de un futuro mejor", pero que cuando lo hacen "no quieren ni tienen que desprenderse de sus referentes culturales". Hoy, 138.000 asturianos residen fuera de la región.
Prendes, por su parte, aseguró que para él el premio de la FICA lo siente "como si fuese un Nobel" porque, más allá del reconocimiento personal, a su juicio el galardón ayuda a reconocer el papel de la música como nexo de unión de gentes y territorios. "La música y el arte son el oxígeno que comunica el planeta. Desde la discreción, somos seres imprescindibles, porque, para comunicar, no basta estar en posesión de la verdad: también hay que saber cómo trasladarla", recordó el artista, que reivindicó que la riqueza del folclore regional.
La gala, de hecho, la cerró Prendes sobre el altar de la Colegiata, guitarra en mano –y con su amigo José Luis Iglesias al acordeón– para cantar dos de sus temas más conocidos, "Cimadevilla" y "Un paso más", y el nuevo tema "La Carabela". A la cita acudieron representantes políticos como los populares Diego Canga, Pilar Fernández Pardo, Jorge González-Palacios y Guzmán Pendás (estos dos últimos lamentaron el "trato" recibido porque, como representantes del gobierno local, consideran que se les sentó más lejos respecto al resto de autoridades) y los socialistas Antonio Trevín Luis Manuel Flórez "Floro" y Carmen Eva Pérez. También el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, de IU, la exregidora Paz Fernández Felgueroso, el actual responsable de Emigración, Olmo Ron, y Carlos Siñeriz, director de la Fundación Cajastur. La cita terminó con todo el público de pie para entonar el himno de Asturias, con Prendes marcando el tono al micrófono.
This browser does not support the video element.
Marcos León