La FP estrena curso en Asturias con el reto de atraer alumnos a la rama industrial

Sindicatos y empresarios coinciden en la necesidad de informar y orientar a los estudiantes hacia los ciclos con salida laboral

Mariola Riera

Mariola Riera

El nuevo curso de Formación Profesional (FP) en Asturias echa a andar este mismo miércoles con un reto: atraer a los estudiantes a aquellas especialidades con plazas vacantes y que, por contra, son algunas con más demanda del mercado laboral. Éstas son las ramas del sector industrial, con más de 800 vacantes –queda por ver los datos finales de matriculación–, Administración y Gestión, más de 400, y Hostelería y Turismo, cerca de 400.

La Consejería de Educación ha ofertado más de 10.000 plazas para los primeros cursos de grado básico, medio y superior, distribuidas en 105 ciclos presenciales y 11 cursos de especialización. Pasa por ser una de las mayores ofertas de España y quizás eso ha pesado para que la inauguración oficial sea en Asturias. Contará, además, el acto con una asturiana, la Reina Letizia, quien estará en el Centro Integrado de Formación Profesional de Comunicación, Imagen y Sonido de Langreo este mediodía.

El ajuste de oferta educativa y demanda del mercado laboral es una cuenta pendiente de la FP en Asturias, cuya mayor demanda se concentra en ciclos sanitarios o de informática. Sindicatos y empresarios coinciden en la necesidad de publicitar más y mejor las posibilidades entre los alumnos. "La oferta es insuficiente para adaptarse a las necesidades del mercado laboral. Hay que aprovechar todo lo que ofrece la FP Dual y que ésta lleve parejo el contrato de trabajo. Pero si no se implican las empresas, será imposible", reseña Javier Fernández Lanero, secretario general de UGT. "Se requiere una labor de marketing para que se inscriban los alumnos", reseña, al tiempo que pide la constitución de una mesa de trabajo para analizar las necesidades y por qué hay vacantes laborales.

Por su parte, el secretario general de CCOO de Asturias, José Manuel Zapico, va en la misma línea y reclama "una implicación mucho más decidida por parte de las empresas". Lamenta que "una década después de ponerse en marcha, la FP Dual sigue sin responder a las expectativas ni a las necesidades" del tejido productivo asturiano, ya que en la novena convocatoria participan solo 6 centros y se imparten 13 ciclos.

Antonio Fernández-Escandón, presidente de Femetal (Federación de Empresarios del Metal y Afines) tiene claras las dos razones para no conseguir llenar las aulas de FP industrial: "Por un lado, se necesitan políticas de estímulo para atraer a los jóvenes hacia el sector industrial, una actividad que afianza el progreso y crea empleo estable y de calidad. Y por otro, es necesario adaptar la formación profesional industrial a las necesidades actuales de las empresas.

Algo más optimista se muestra el vicepresidente de FADE (Federación Asturiana de Empresarios), Pablo García, quien también preside la Confederación Española de Empresas de Formación (CECAP). Se fija García en el crecimiento en los últimos años de las matriculaciones pese a la caída demográfica. "Creo que la FP se ve poco a poco como una elección no marginal ni secundaria por los jóvenes, sino que es su primera opción al ver que te abre camino al empleo e incluso puede ser base para luego ir a la universidad". Se muestra sorprendido porque los alumnos no elijan el ciclo en base a su empleabilidad: "Así están desiertos muchos de la rama industrial frente a otros más llenos como la rama sanitaria, una opción muy de moda". Por este motivo, coincide con el resto en la necesidad de informar bien a los estudiantes. "Hay que incidir en la necesidad de orientar adecuadamente a los alumnos y señalar la empleabilidad del tejido más cercano en Asturias", señala Pablo García.

José Luis Álvarez, director de una consultora de recursos humanos y exdirector de Empleo del Principado, señala que "siempre" ha existido ese desajuste. "Lo que pasa que en los últimos tiempos se ha acelerado y crece mucho por los avances tecnológicos", dice, al tiempo que llama a administración, empresas y formadores a implicarse. Pone de ejemplo la FP vasca, volcada en relacionar estrechamente a empresas y centros educativos. "No es fácil ajustar oferta y y demanda, pero lo importante es no quedarse quieto y estar pendiente. Por supuesto, las empresas deben estar implicadas, formar a sus profesionales. Aunque es algo muy difícil para las pymes, mayoritarias en Asturias, que bastante tienen con salir adelante".