Aplicar incentivos fiscales a las empresas para impulsar el mecenazgo en la Universidad, propuesta del Rector

"Recibir fondos privados tiene que dejar de ser algo excepcional en nuestra institución", defiende Villaverde en la festividad de Santa Catalina, en la que se premió a los estudiantes más brillantes de grado

Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Dotar de incentivos fiscales a las empresas que aporten dinero a la Universidad de Oviedo. Esa es la fórmula que estudia el Rectorado de Ignacio Villaverde, y que ya aplican otras instituciones académicas del país, para impulsar el mecenazgo en los campus asturianos. "Tenemos que crecer mucho en este ámbito. El mecenazgo tiene que ser algo normal dentro de la Universidad y no excepcional como ahora", afirmó este viernes Villaverde en el marco de la festividad de Santa Catalina, en la que se entregaron los premios fin de grado a los mejores estudiantes.

Para conseguir el objetivo de incrementar las donaciones, el Rector pondrá en marcha en 2024, según anunció, una oficina de captación de fondos privados y mecenazgo. "Tenemos ya algún mecenas, como Francisco Rodríguez –fundador y presidente de Industrias Lácteas Asturianas (Ilas)–, que apoya de forma muy generosa a la Universidad, y también empresas y personas individuales que hacen donaciones para cuestiones concretas", indicó. Pero queda mucho camino por recorrer. Y eso, cree Villaverde, no se hace solo. "Hay que incentivar a las empresas y que con el mecenazgo obtengan algún tipo de retorno", subrayó.

En su discurso, el máximo responsable académico se dirigió precisamente a las empresas –unas 50 compañías, instituciones y asociaciones patrocinan los premios fin de grado– para agradecerles su implicación a través de cátedras, contratos y becas: "Ustedes son colaboradores indispensables en nuestra misión universitaria". El Rector dejó claro que la Universidad "no está de espaldas al tejido económico" y puso como ejemplo que en la actualidad tienen "44 cátedras de empresa, más de 400 contratos de transferencia de la investigación, más de 200 acuerdos de relación estable con empresas para becas...".

Mensaje a las empresas: "Paguen bien"

"El primer informe de inserción laboral, que se presentó hace unos meses, reveló que el 62% de los graduados y el 74% de los titulados de máster están ya trabajando a los seis meses de terminar sus estudios. De este documento se deduce que ni perdemos tanto talento ni hay una brecha tan profunda entre lo que egresa la universidad y lo que demanda el entorno socioeconómico", defendió. Eso sí, el Rector aprovechó la presencia de representantes del sector privado para hacerles una petición: "Paguen bien a nuestro estudiantado; son excelentes profesionales y aún mejores personas".

Los "más sobresalientes entre un alumnado sobresaliente" estuvieron este viernes sentados en la biblioteca del Edificio Histórico, donde se celebró el solemne acto de Santa Catalina. En concreto, fueron galardonados 58 estudiantes. Uno de ellos, Antonio García-Bernardo Tartiere, recibió doble ración de aplausos al obtener el premio fin de grado en Biología y el premio al mejor expediente académico de la Universidad de Oviedo. El ovetense, de 22 años, reía al reconocer que "no, no todo habían sido dieces". Pero casi. ¿La clave para ser el mejor? "Esforzarse", contestó, tras agradecer el "apoyo recibido de mucha gente" en este camino. Desde "la familia, los amigos y mi novia hasta profesores que despertaron en mí la curiosidad de investigar, como el doctor Carlos López Otín y José María Freije". García-Bernardo, que cursa el máster en Biomedicina y Oncología Molecular, quiere seguir los pasos de sus maestros y dedicarse a la investigación "en envejecimiento y cáncer".

Mensaje a los alumnos: las leyes de Newton

A él y al resto de premiados les animó este viernes el Rector a "aplicar las leyes de Newton" en su salto al mundo laboral. La primera, la de la inercia, se traduce, según Villaverde, en que "nada cambia si no hay una fuerza que lo cambie". Es decir, "no esperéis que alguien os descubra, no esperéis que vengan a buscaros". La segunda, la ley fundamental de la dinámica, significa que "los resultados de vuestro esfuerzo siempre serán proporcionales al empeño que pongáis en ello". Por tanto, "hay que poner empeño en todo lo que hacemos". La tercera, la ley de principio de acción y reacción, nos dice que "debemos sostenernos cuando todo parece ir en contra": "No perdamos nunca la fe en nosotros mismos y en nuestras convicciones".

Y queda la cuarta, la ley de gravitación universal, que supone que «cuanto más creamos en nuestro proyecto, cuanto más empeño pongamos, más atracción ejerceremos sobre nuestro entorno». En verdad, estas cuatro leyes, remarcó el máximo responsable de la Universidad de Oviedo, «debemos aplicarlas todos, también universidad y empresa». 

En el acto participaron unos 60 profesores revestidos, que arroparon al Rector en el tradicional paseíllo por el patio del Edificio Histórico hasta la Biblioteca. A la cabeza, junto a Villaverde, fue Domènec Espriu, director de la Agencia Estatal de Investigación, quien pronunció la conferencia «La evaluación de la investigación en la era de la ciencia abierta», en la que alertó sobre las llamadas «revistas depredadoras». Villaverde tuvo palabras también para Espriu: «Esta universidad está muy comprometida con la idea de que el conocimiento es y debe ser un bien accesible a cualquiera, que no puede ser una mera mercancía que se compra y se vende o se produce por su rentabilidad económica». Y apostilló: «La ciencia o es abierta o no es ciencia. El conocimiento es lo que nos hará mejores sociedades. Saber más nos permitirá pensar mejor. Nuestra misión como universidad es agrandar ese conocimiento y que ese conocimiento nos haga mejores». 

Renovación del Consejo Social

Sobre la inminente renovación de los miembros del Consejo Social, el Rector dijo esperar «lo mejor» de esta nueva etapa que se abre, sin el empresario asturmexicano José Antonio Pérez Simón a la cabeza. «Igual que el Consejo saliente prestó unos servicios muy meritorios y se lo agradezco de corazón, no me cabe duda de que el siguiente así lo hará», manifestó. Aunque a los nuevos miembros les tocará enfrentarse a una «época de cambios». «Le he pedido al Consejero, y sé que es sensible y que ya está trabajando en ello, una modificación legislativa del Consejo Social. Eso es ahora mismo inaplazable. La ley actual se redactó al amparo de la LRU del 86 y por el medio hemos pasado por otra ley universitaria y ahora tenemos la LOSU, que además cambia sustancialmente el papel, las competencias e incluso el diseño del Consejo Social. Es urgente», remarcó. 

En la festividad de Santa Catalina también participaron el Consejero de Ciencia, Borja Sánchez, la directora general de Universidad, Cristina González, y los exrectores Vicente Gotor y Santiago García Granda, entre otras autoridades.