Asturias cerró 2023 con la cifra de nacimientos más baja de la historia

La mortalidad cae a niveles de antes del covid, pero la diferencia entre partos y muertes aún resta 8.370 habitantes, 23 al día

Asturias cerró 2023 con la cifra de nacimientos más baja de la historia

Asturias cerró 2023 con la cifra de nacimientos más baja de la historia

El cierre de 2023 confirmó ayer el hallazgo de un nuevo suelo histórico para el número de nacimientos en Asturias. Los 4.587 contabilizados por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) vienen a confirmar una caída constante y sostenida desde 2011, con un levísimo repunte en 2021, y el encadenamiento de cuatro ejercicios consecutivos por debajo y cada vez más lejos de los 5.000 partos anuales. La cifra que certifica la penuria de la demografía asturiana e identifica su principal talón de Aquiles sale a una media escasa de doce alumbramientos al día, uno cada dos horas, y cuenta 157 menos que en 2022, 3.600 por debajo del balance de no hace tanto, en 2008, cuando la serie reciente puso el tope en 8.221.

El efecto demográfico de esta cuesta abajo sólo salva mínimamente los muebles gracias a la contención de los fallecimientos, que bajan de 13.000 por primera vez desde antes de la pandemia (2019) y marcan un registro de 12.957 que reduce en mil los computados al cierre de 2022 y modera significativamente la pérdida de población por motivos vegetativos, o por la mera diferencia entre nacimientos y defunciones y antes de contar el efecto corrector de los intercambios migratorios.

En la región nacían mil niños más en 2015 y la diferencia sube a 3.600 con respecto a 2008

Aunque están cerca, las muertes no llegan del todo a triplicar a los nacimientos –como ocurrió en 2020–, pero de la resta sale una merma de 8.370 habitantes, a razón de un promedio todavía inasumible de 23 al día que gracias a la contención de la mortalidad está muy lejos de ser el más voluminoso de la serie: está por debajo de sus tres precedentes más inmediatos, los del trienio álgido del covid, con sus recuentos de defunciones disparados. La brecha entre las entradas y salidas del censo por motivos naturales eleva, no obstante, todas las de antes de la pandemia y de eso son principales responsables los recuentos menguantes de nacimientos. En Asturias, de hecho, aún nacían mil niños más al año en 2015.