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PSOE y Podemos se resisten a liquidar la oficialidad y presionan a Foro e IU

“Estamos dispuestos a todo si lo aceptan el resto de partidos”, dice Barbón | “No nos levantamos de la mesa”, afirma Sofía Castañón

El PSOE, Podemos y los sectores asturianistas intentan “in extremis” insuflar aire a la negociación por la oficialidad del asturiano pese a que todos los actores reconocen en privado que las opciones para devolverle el pulso son mínimas. Solo hay una vía para hacerlo: la renuncia bien de Foro, bien de Izquierda Unida, de las líneas rojas antagónicas que ambos partidos han marcado. “No hay reuniones pero se sigue hablando”, reconoce uno de los participantes en las negociaciones; y la única salida es separarse de esas diferencias insalvables.

Así, el presidente del Principado, Adrián Barbón, habló por primera vez después de que el pasado lunes los cuatro partidos que discuten las opciones para la reforma estatutaria admitiesen que el paciente entraba en parada cardiaca: “Mientras hay vida, hay esperanza”, dijo el Presidente. Poco después, la líder de Podemos Asturies, Sofía Castañón proclamaba un “de la mesa nun nos vamos llevantar” para explicitar que su partido no daba por cerradas las posibilidades de un acuerdo. Podemos incluso muestra ahora cierta flexibilidad con el estricto calendario que en su día fijó el anterior coordinador, Daniel Ripa, en acuerdo con IU y que marcaba como límite el 31 de enero para garantizar que la reforma estatutaria se aprobase en esta legislatura en el Congreso de los Diputados.

La presión se traslada ahora a los otros dos actores: Foro e Izquierda Unida. Ambos partidos han establecido una posición irreconciliable. El primero exige que se produzca una reforma de la fiscalidad asturiana que pase por la rebaja del impuesto de sucesiones entre otros; el segundo ha sido tajante al afirmar que no aceptará ese debate. Si los dos se avienen a una alternativa será a costa de que alguien renuncie a su bandera.

“Tenemos que rompernos la cabeza y encontrar una solución a esto”, señalan en Podemos Asturies. “Estamos dispuestos a todo”, ha dicho Barbón en referencia a las exigencias de rebajas fiscales de Foro, pero recordó a los foristas que ya ha habido claudicaciones: en concreto, asumir que la futura ley que regule la aplicación de la oficialidad requiera la aprobación de tres quintos del parlamento. El PSOE está dispuesto a abordar un debate de fiscalidad, pero si es con el concurso de todos los actores; pero IU veta esa opción. Con todo, Barbón situó en el debate al Partido Popular, al que responsabilizó de las apreturas que sufre la oficialidad: “Me preocupa, hay muchos votantes del PP moderados que no entienden que Asturias no sea una autonomía de primera, que es lo que reivindica el Gobierno y que la reforma que no se hizo en el 2008 se pueda hacer ahora”, indicó.

En cualquier caso, tanto para Foro como para Izquierda Unida todas las cautelas son pocas. La dirección forista no está dispuesta a apearse de su órdago, pese a que los sectores asturianistas del partido tratan de sacar adelante internamente la tesis de que el debate debe seguir abierto. Pero Foro se arriesga a dos problemas: uno que parte de su base social cuestione que, llegados a este punto, renunciar a una clara victoria fiscal suponga una claudicación intolerable; y segundo que su diputado en el Congreso, Isidro Martínez Oblanca, alce la voz para anunciar que votará en contra de la reforma impulsada por su partido. En Izquierda Unida, el dilema es similar: los órganos de dirección ya dejaron claro que no aceptarán vincular la oficialidad a una rebaja fiscal, y menos en un marco en el que Yolanda Díaz, esperanza de la región a la izquierda del PSOE, ya ha anticipado que su objetivo es regular de algún modo una armonización tributaria que evite que comunidades como Madrid rebajen impuestos en una competencia territorial. ¿Cómo va Asturias a salir, con un respaldo de la izquierda, en sentido contrario?

Certificar la defunción

Precisamente el marco de debate sobre una futura armonización fiscal, que impulsa el Gobierno central y de la que hace bandera Yolanda Díaz es el argumento para que el PSOE y Podemos consideren que las demandas de Foro deberían quedar vinculadas a ese futuro escenario. “Hay otras posibilidades, hay un amplio abanico de medidas relacionadas con la fiscalidad y la progresividad sin que pasen por sucesiones”, sostienen en Podemos.

Todas las miradas se dirigen ahora a la presidenta de Foro, Carmen Moriyón, y al coordinador de IU, Ovidio Zapico, quienes deben tomar el el pulso a la cuestión, con el riesgo que supone llevarse el sambenito de ser quien certifique el fallecimiento de las conversaciones, si bien cabe aplazarlas a un futuro indeterminado. “El problema es qué papel quiere desempeñar cada uno en la foto final de este proceso”, señalan en Podemos. Nadie quiere ponerse el traje de enterrador, máxime cuando los sectores que llevan décadas reclamando la oficialidad del asturiano, sumidos en la frustración, sienten que este es el momento. La cuestión reside ahora en la dificultad clínica que supone distinguir los movimientos que sugieren una resurrección de los estertores.

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