Dos Asturias y un presupuesto ya aprobado: las cuentas subrayan la brecha entre bloques

La derecha ya ve un Gobierno "cuatripartito" y el PSOE identifica al PP con Vox

Adrián Barbón y Guillermo Peláez, durante el Pleno de la Junta.

Adrián Barbón y Guillermo Peláez, durante el Pleno de la Junta. / Paco Paredes / Efe

El desenlace anunciado para el presupuesto del Principado se escenificó este viernes en la Junta en una mañana de fuego cruzado y excavación sin concesiones de las brechas que separan dos Asturias. O dos formas de verla, con sus pequeños matices. De un lado a otro del proyecto del Gobierno, que salió airoso del trámite parlamentario contrarrestando los noes de PP y Vox con los apoyos previstos de Podemos y Foro a los socios del Gobierno, volaron los mensajes apocalípticos del "desastre" y se cruzaron con "les molesta lo que funciona", y la pretensión del PP y Vox de hacer ver que el Gobierno bipartito ha pasado a ser ya "tripartito" o "cuatripartito" con la del PSOE de identificar la práctica política de los populares con la de Vox. Alguien recordó durante la sesión que "polarización" es la palabra del año para la Fundéu. Pues eso. Un homenaje.

Así transcurrió el debate hasta que la votación de las enmiendas parciales envolvió para regalo el presupuesto más alto de la historia de Asturias –6.348 millones de euros– después de que la izquierda y Foro rechazasen en bloque las 168 propuestas registradas por el PP y modificasen el original con las 38 restantes, las que PSOE y Convocatoria por Asturies traían pactadas en combinaciones variables con los dos diputados del Grupo Mixto, Covadonga Tomé (Podemos) y Adrián Pumares (Foro). Estaba obviamente incluida la que decantó el voto del forista a favor del presupuesto a cambio de que el PSOE acepte dar carpetazo al proyecto del Principado para el intercambiador del Humedal.

A falta de incertidumbre respecto al resultado final, tuvo la sesión la virtud de remarcar el perímetro de los bloques, y evidenció el interés de todos en afear a los otros sus malas compañías, aunque también subrayó algunos matices en el interior de ambos. Pumares y Tomé se esforzaron en hacer ver lo que les une y en enfatizar lo que les separa del bipartito mientras Vox, el único grupo que renunció a presentar enmiendas parciales, repartió sus votos y sólo respaldó parte de las del PP. De las 168, nueve recibieron un no y ante 25 se abstuvieron.

Los populares Beatriz Polledo y Luis Venta se repartieron en el turno de defensa de sus enmiendas el desmenuzado de unos presupuestos "irreales, insolidarios, insuficientes e insostenibles" y el retrato del paisaje de un "desastre" y una Asturias "en vía muerta" que año a año viene abonada, al decir de Polledo, por las cuentas "del PSOE de siempre que acabarán dando los malos resultados de siempre". Conscientes desde el primer minuto de que sus enmiendas habían nacido condenadas, dedicaron el tiempo a volver a denostar "el muro" que ven en torno al PSOE y sus socios y a tratar de poner en evidencia la ampliación de facto de la alianza que sostiene al Ejecutivo. "De momento, en el Consejo de Gobierno se sientan dos, pero hay otros tienen por las patas", apostilló Venta en referencia a los dos soportes del Grupo Mixto.

Con unanimidad dentro del bloque opositor, pero también en una parte del flanco favorable, se reprobó con cierta dureza la escasa ejecución presupuestaria que tiene a Asturias a la cola de España en porcentaje de obligaciones de gasto reconocidas este año. Los pellizcos en el sector de la derecha encontraron por ejemplo a Gonzalo Centeno, interviniente en nombre de Vox, señalando contradicciones en el PP, que registró 168 enmiendas parciales contra un presupuesto que hace una semana quisieron tumbar con una de totalidad. "En caso de ser admitidas, ¿aprobarían el presupuesto?", les preguntó. "Si yo fuera el PSOE, se las votaría a favor para ver qué cara se les queda", dijo antes de hacerle una enmienda a lo ajustado de los tiempos del trámite presupuestario, y casi a la totalidad del procedimiento para terminar confesando, en el alargue de una analogía entre sí mismo y Pablo de Tarso, que "si él perdió la fe en Cristo, yo la estoy perdiendo en la democracia". También él sugirió a los dos diputados del Grupo Mixto, su incorporación al Gobierno, enseñando a Tomé el camino de entrada en IU y a Pumares el del PSOE.

Aquello de que a la derecha "le molesta lo que funciona" es frase del diputado socialista Luis Ramón Fernández Huerga para "combatir el discurso apocalíptico" de la derecha. Elogió el parlamentario la capacidad de diálogo de los gobiernos que han sido capaces de aprobar cinco presupuestos consecutivos en minoría y quiso contrarrestar el apocalipsis "con datos". También, "¿por qué no?", con alguno sobre la controvertida ejecución presupuestaria del Principado, tirando de cifras absolutas para destacar que por ejemplo "se ha ejecutado el cien por cien de los fondos Feder" o que en 2023 "se han movilizado más de 180 millones de euros más que en el presupuesto anterior y se han adjudicado 140 más", o viendo a Asturias en la media si se mide el final de 2022. Tampoco se le escapó el valor político de que Venta se dirigiese en un momento dado al Gobierno del Principado como "socialcomunista", haciendo suyo un apelativo que "hasta ahora sólo utilizaban los señores de Vox", y dejó al terminar una sentencia que sitúa al PP "más cerca de Vox y de su interés partidista que de otra cosa". Así llegó hasta Shakespeare, y citó de su "Rey Lear" que "es la plaga de los tiempos cuando los locos guían a los ciegos".

En su turno, Adrián Pumares quiso "no tanto agradecer como felicitar a quienes han hecho posible este acuerdo" y celebró que Asturias vaya a contar con presupuestos aunque a éstos, dijo, "les falta mucho". "Dejan muchas cuestiones pendientes, pero hay pasos en la buena dirección, repitió sacando pecho de sus acuerdos para incorporar "un descuento del cuarenta por ciento en la cuota de los autónomos de cuarenta concejos", el estudio para dar inicio al desdoblamiento del Corredor del Nalón o el sonoro carpetazo al intercambiador del Humedal.

En una línea similar, Covadonga Tomé celebró con reservas estas cuentas que "no son las nuestras, pero que tienen partes nuestras", y volvió para concretarlas al pasado reciente en el que sus antecesores en la bancada de Podemos defendían una red universal y gratuita de escuelas para menores de tres años y el PSOE de Javier Fernández les negó lo que ahora acepta el de Barbón. Destacó la "apuesta por la salud mental", deseó "una mejora significativa en el nivel de ejecución" y levantó cabeceos de aprobación en el presidente del Principado, Adrián Barbón, y su consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, cuando acusó al PP de "no conocer el verdadero valor de las cosas" por pedir más gasto y menos ingresos con rebajas impositivas.

En representación del socio del PSOE en el Gobierno, Delia Campomanes recargó la munición contra la derecha afeándoles un no "que no es a los presupuestos, sino a los resultados de las elecciones. No saben perder", proclamó, y "emplean un lenguaje inflamado para hablar de los presupuestos y sobre todo de la fiscalidad". "Ya nos dirán", proclamó también ella, "cómo se hace para ingresar menos y gastar más".

Al final, el presupuesto sale con un voto más de los necesarios para la mayoría absoluta, los 24 que suman PSOE, Convocatoria por Asturias y el Grupo Mixto, pero los abrazos y la ovación se los dieron los diputados del PSOE y Convocatoria. Ni la de Podemos ni el de Foro, lo que también sirve como imagen ilustrativa de lo que había pasado allí.