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"El miedo es enfermizo y desgasta", sostiene Pablo Fernández, psicoterapeuta

"No nos debemos adaptar a situaciones que no nos hacen felices", defiende

Pablo Fernández y José Ramón Suárez, de la Asociación Astarte de Residuos Solidarios, ayer, en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Avilés.

Pablo Fernández y José Ramón Suárez, de la Asociación Astarte de Residuos Solidarios, ayer, en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Avilés. RICARDO SOLÍS

El miedo desgasta, y enferma. Así lo cree Pablo Fernández, psicoterapeuta del centro de terapia y mediación familiar "Defamilia", de Oviedo, que ayer ofreció una conferencia en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Avilés. "Sentir miedo es humano, pero vivir desde el miedo es enfermizo y el miedo es el gran obstáculo para tener una vida plena o feliz", manifestó el especialista, que subrayó: "Las cosas que son más costosas o que nos hacen sufrir parece que tienen mejor prensa que una mentalidad abierta con el objetivo de ser uno mismo".

Fernández aconsejó "no adaptarse nunca a las situaciones que generan infelicidad". "Es muy frecuente que la gente se adapte a la pareja, la familia o el trabajo porque tiene miedo a los cambios, pero no es feliz. Ese miedo bloquea y es enfermizo. Tanto es así que, a mi juicio, detrás de cada enfermedad hay una emoción y esa emoción está relacionada con el miedo". Así, según el psicoterapeuta Pablo Fernández "si se vive sin miedo hay menos posibilidades de enfermar porque se tiene mayor vigor y energía".

Fernández recomendó que lo primero que se debe hacer para afrontar el miedo es tomar conciencia del problema. Sugirió también actuar en coherencia con los sentimientos e incidió en la importancia de tener en armonía las tres formaciones de las que se compone el cerebro humano (reptiliano, límbico y neocórtex). "En una de estas partes están las emociones, en otra las relaciones y en otra las creencias. Tener en sintonía las tres partes es fundamental para estar bien con uno mismo", explicó el psicoterapeuta, que recomendó asimismo "desahogar los problemas para ver los problemas desde otra perspectiva".

En el centro "Defamilia" de Oviedo han atendido en las últimas dos décadas a más de 2.000 pacientes en unas 20.000 sesiones. "Ayudamos a que las personas y las familias, en su diversidad estructural, resuelvan sus problemas con conocimiento y madurez contando con los medios adecuados. Para ello exploramos los recursos y cualidades personales y familiares que puedan ser de utilidad para afrontar las problemáticas que les afecten y aplicamos las técnicas terapeutas más oportunas en cada caso". Pablo Fernández es mediador familiar, sexólogo, terapeuta individual y de grupo. Tiene además consulta en Avilés.

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