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CARMEN ÁLVAREZ-RÚA | DIRECTORA DE LA ESCUELA SUPERIOR DE ARTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

El rostro de la mudanza del Arte

Licenciada en Química, la docente ha tenido que supervisar el traslado de parte de su centro a las nuevas dependencias

Carmen Álvarez-Rúa, en la nueva sede de la Escuela de Arte.

Carmen Álvarez-Rúa, en la nueva sede de la Escuela de Arte. J. RUS

A través de los amplios ventanales de la nueva sede de los estudios de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de la Escuela Superior de Arte del Principado, Carmen Álvarez-Rúa Álvarez contempla el corazón industrial de Avilés. Ante este paisaje, motor económico de la comarca, la directora del centro que mantiene la especialidad de Diseño en el palacio de Camposagrado, reafirma su deseo de seguir impulsando la institución que dirige desde 2016 y que tiene como reto implantar estudios de máster. "Me siento feliz y satisfecha por ocupar estas dependencias, el traslado desde el edificio en Valliniello es la culminación de un trabajo dilatado en el tiempo pero que ha llegado a buen puerto", sostiene la docente, licenciada en Química por la Universidad de Oviedo en 1992 y especialista en Cristalografía de proteínas, tema de la tesis doctoral que defendió en 2002.

La luminosidad y amplitud caracterizan la edificación ubicada en el Polígono Empresarial Principado de Asturias (PEPA), cuyos espacios han sido diseñados acorde a los existentes en el mundo profesional. De hecho, al poco de llegar a la dirección, y cuando apenas se vislumbraba la estructura del complejo educativo, Carmen Álvarez-Rúa formó parte de una delegación compuesta por personal de la Consejería de Educación y de la empresa constructora para visitar los talleres de restauración en Madrid del Museo del Prado, el Reina Sofía y el Instituto del Patrimonio Cultural de España. También acudieron a los del Arqueológico y Bellas Artes de Asturias.

"De aquellas visitas salieron los espacios que tenemos ahora en Avilés, sus medios no son muy diferentes a los nuestros, no tenemos nada que envidiar a centros punteros nacionales e internacionales", indica la docente, que aún recuerda el impacto que le causó en aquel recorrido por las entrañas del Prado, el cuadro de la duquesa de Alba de Goya sobre el que estaban interviniendo los profesionales de la principal pinacoteca nacional. "Fueron muy generosos con nosotros, accedimos a lugares de otra manera imposible de conocer y nos contaron los problemas que tenían con ciertos aparatos, como los brazos de aspiración o climatización, para que no los reprodujéramos", apunta Álvarez-Rúa, agradecida a la administración educativa regional por permitir a la Escuela Superior de Arte participar en el diseño del edificio en el PEPA. "A raíz de aquel viaje nos dieron un voto de confianza para decidir sobre los espacios, ellos gestionan edificios de Primaria y Secundaria que nada tienen que ver con el nuestro, que requiere un equipamiento específico", dice la profesora, con satisfacción.

Si bien la alegría sobrevuela en los talleres, laboratorios y aulas de la flamante construcción situada a espaldas del Centro Niemeyer y ocupados desde el lunes, día 25, por los 70 alumnos que cursan Restauración y Conservación, el traslado ha dejado alguna sombra en el equipo directivo. "Nos hubiera gustado que la inauguración hubiera coincidido con la implantación de los estudios de máster, para lo que hemos trabajado mucho ya que planteamos una propuesta con tiempo a la Consejería de Educación, pero no hemos recibido la respuesta esperada", subraya la directora. Con las actuales infraestructuras, la docente considera que "tenemos que dar el salto y abordar el campo de la investigación y la creación". Para conseguir este objetivo, "necesitamos voluntad y apoyo, se trata de que estas enseñanzas den un paso más allá y tengan un carácter universitario", añade. Y es que las enseñanzas artísticas (conservatorios, escuelas de arte dramático y escuelas de arte) tienen un nivel superior. "Pero estamos encorsetadas en la organización de Secundaria, nos encontramos dentro de la misma ley de educación que agrupa a los colegios e institutos ", relata Carmen Álvarez-Rúa, vocal de la Asociación Española de Centros de Enseñanzas Artísticas Superiores, entidad que reclama un marco nacional para poder concurrir a la investigación. "Los centros de enseñanzas artísticas nos hemos organizado para posicionarnos, ya hemos llegado a la madurez", comenta quien junto a todo el equipo docente avilesino ha vivido unos meses intensos al compaginar la actividad académica con los preparativos de la mudanza. Ésta se llevó a cabo coincidiendo con la celebración de las Jornadas de Restauración y Conservación en el palacio de Camposagrado y el viaje anual que realizan los alumnos a Madrid para visitar los talleres de restauración de los principales museos.

Talante para el cambio

"La mudanza podría haber sido un infierno, pero gracias al talante de los profesores ha sido muy llevadera; el equipo docente valoró mucho el trabajo de planificación y se implicó hasta el último momento", destaca Álvarez-Rúa, mientras ensalza las nuevas dependencias que, al igual que en las viejas instalaciones de Valliniello, acogerán obra para restaurar, de manera que los alumnos aprenden interviniendo con piezas reales. "Es fácil tener obra, nos la ofrecen particulares e instituciones, sobre todo, iglesias; ellos no pagan la intervención, sólo los materiales. En este sentido, no competimos con restauradores reales, nuestros plazos son largos, no ofrecemos un servicio inmediato", destaca la directora para desvelar un proyecto que tiene en marcha la Escuela Superior de Arte. Va a participar en una campaña de restauración de documentos de la biblioteca del seminario diocesano mediante el cual los alumnos evaluarán en primera instancia el estado de los fondos para, en años sucesivos, intervenir en ellos. Las recién inauguradas instalaciones favorecerán la formación de los jóvenes y contribuirán a conservar los bienes culturales de la región.

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