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Fofito arranca carcajadas en Avilés

La segunda y tercera generación de “Los payasos de la tele” agradece la acogida a su espectáculo itinerante con el que visitan Asturias: “Nos recuerdan con cariño y afecto”

Actuación de ayer en Avilés del Gran Circo Holiday.

Actuación de ayer en Avilés del Gran Circo Holiday.

“Da gusto venir a Asturias. Cuando nos dicen que vamos a pasar dos o tres meses aquí, nos volvemos locos”, aseguran Fofito y su hija Mónica Aragón, que llegaron el viernes a Avilés para ofrecer su espectáculo con el Gran Circo Holiday . “La gastronomía, los lugares que visitamos, el público... son una delicia. En otros sitios no nos sentimos tan a gusto”, confiesa el payaso Fofito.

A pesar de pasar largas temporadas lejos de su casa en Madrid, no consideran que su trabajo en el circo sea duro, aunque echan de menos a sus amigos y familiares, “como todo el mundo”. Además, su labor diaria les apasiona, a juzgar por las palabras de Fofito: “Somos humanos, cuando te duele la tripa, o las muelas, y tienes que salir al escenario y falsear la sonrisa, te entretienes tanto haciendo reír y disfrutar, que se te pasa el dolor”.

Una de las malabaristas, ayer, del Gran Circo Holiday. | Mara Villamuza

Al igual que sus compañeros del sector de la cultura, el circo ha tenido que adaptarse a las normas sanitarias impuestas, con la consecuencia de no poder interactuar tanto como les gustaría con el público. “A todo hay que verle el lado positivo”, afirma Mónica Aragón, puesto que “gracias al covid hemos descubierto que con la mirada se dice mucho, es muy bonito”, mientras que su padre añade que “aunque el público lleve puestas las mascarillas, las carcajadas se oyen igual”.

Y es que las risas que provocan en su público no entienden de covid, pero tampoco de edad, y muestra de ello es la respuesta a coro del buque insignia de esta familia, el famoso ‘¿cómo están ustedes?’. “Cuando cantamos, vemos a tres generaciones seguidas que lo hacen con nosotros. Abuelos, padres y niños que, aunque no les corresponde haber visto a ‘Los payasos de la tele’ por edad, disfrutan por igual de nuestra música”, apunta Mónica.

“La mayor recompensa que nos da este trabajo es que la gente nos recuerda con cariño y afecto. Me paran padres para decirme que soy parte de su infancia”, añade Alfonso Aragón, “Fofito”.

Fofito arranca carcajadas en Avilés

El cariño y la familiaridad son dos elementos fundamentales del mundo circense al que pertenecen padre e hija. “El circo es una familia; un pequeño pueblo. Nuestro alcalde es el jefe y llevamos nuestra ciudad arriba y abajo”, comenta Mónica Aragón, quien confiesa que su padre y ella no ensayan mucho su número.

“Aunque la función es la misma, siempre se hace de manera diferente. Depende de cómo esté el público y de cómo estemos nosotros. Con la mirada nos entendemos, sabemos por dónde va a ir el otro, lo que nos da cierta ventaja”, asegura el veterano payaso Fofito. Una virtud más que se suma a las heredadas por esta familia de artistas, que tantas risas han sacado a decenas de generaciones.

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