Idonial avanza en la tecnología Lifi: adiós al wifi, las bombillas transmitirán los datos

El centro tecnológico de Avilés desarrolla la fotofarmacología para tratar el cáncer, con medicamentos que se activan con la aplicación de la luz

Amador Menéndez, ayer, durante la inauguración del Clinic Joven Emprend@ 2023 en el Espacio Maqua, antes de su conferencia. | Ricardo Solís

Amador Menéndez, ayer, durante la inauguración del Clinic Joven Emprend@ 2023 en el Espacio Maqua, antes de su conferencia. | Ricardo Solís / Marián Martínez

Marián Martínez

Marián Martínez

El Centro Tecnológico de Idonial avanza en su laboratorio dedicado a la investigación con la luz en la tecnología del futuro. Se llama Lifi, y consiste en que una aparentemente simple bombilla no solo iluminará, sino que además transmitirá datos a través de la luz. Adiós al rúter y al wifi. Este desarrollo no es el único. Se suma, entre otros, al desarrollo de la fotofarmacología, que consiste en que determinados medicamentos se activan al aplicar la luz, y que están orientados fundamentalmente al tratamiento del cáncer y a luchar contra la resistencia bacteriana a los antibióticos. El objetivo es que sólo actúe en la zona del cuerpo iluminada, de tal manera que no afecta a las células sanas ni a aquellas partes del cuerpo que no estén dañadas.

Se trata de investigaciones de alcance mundial que se desarrollan en el Parque Científico Tecnológico Isla de la Innovación.

Amador Menéndez Velázquez, investigador del Centro Tecnológico, y en su día, miembro del equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, presentó ayer ambas investigaciones, entre otras, en la conferencia inaugural del Clinic Joven Emprenda 2023, el programa pionero de entrenamiento de alto rendimiento de jóvenes emprendedores, que se celebró en el Espacio Maqua.

"La tecnología ante los grandes desafíos de nuestra era" fue el título de la conferencia, en la que el investigador y divulgador científico se esforzó por trasladar a los jóvenes emprendedores que "los materiales del futuro serán inteligentes", y la importancia de la nanofotónica, que "permite fabricar materiales a la carta con propiedades ópticas específicas. Es decir, diseñar materiales y dispositivos para la captura, guía y manipulación de la luz y su aplicación en diferentes ámbitos.

Y ahí entra algo tan sencillo como una bombilla. En el futuro no habrá wifi, ni bombillas led como las que conocemos ahora. Reinará la tecnología Lifi, en el que en apariencia una simple bombilla además de luz transmitirá datos, de tal manera que cumplirá la misión del actual rúter. "El vecino no te podrá robar la señal de wifi, porque estarás sentado bajo las bombillas y los datos viajarán a través de la luz. Internet tendrá más velocidad y será más seguro", aseveró Amador Menéndez.

La fotofarmacología es el otro gran campo de investigación. Amador Menéndez, explicó que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dos de los grandes problemas sanitarios actuales son la quimioterapia y la resistencia bacteriana a los antibióticos. En el caso del tratamiento del cáncer, con la quimioterapia "se bombardean de forma indiscriminada tanto células sanas como cancerígenas", mientras que en el caso de los antibióticos, "la exposición prolongada de las bacterias a ellos, acaba confiriéndoles resistencia a los mismos". Ambos problemas se pueden afrontar con la fotofarmacología.

"Si ingerimos un fotofármaco, aunque se distribuya por todo el cuerpo, solo será efectivo en la zona del cuerpo iluminada. De esta forma se evita su acción otras zonas sanas del organismo, evitando así efectos secundarios no deseados.

Por otra parte, si los fármacos y antibióticos solo son efectivos durante un período concreto de tiempo, se generará menos resistencia bacteriana o de otros patógenos", explicó. Con una simple linterna como herramienta intentó ejemplificarlo. "Se ingiere el fotofármaco, que se distribuye por todo el cuerpo, pero el mal lo tengo en un brazo. Enciendo la linterna y enfoco la luz al lugar concreto que está dañado. Es entonces cuando se activa y empieza a actuar, pero solo dónde hace falta, porque su configuración molecular se activa con la luz. Y cuando se apaga, se apaga el fármaco".

El dinamismo de su conferencia ya había captado la atención de los asistentes desde el minuto uno. Pero al llegar a este punto, las caras de asombro y aprobación llevó al investigador a afirmar con orgullo: "Y esto se investiga aquí, en Avilés, a solo un kilómetro de donde estamos".

Amador Menéndez expuso durante su intervención la importancia de la luz, y su enorme potencial como fuente energética de futuro. "Una sola hora de sol bastaría para abastecer las demandas energéticas de la humanidad durante todo un año", aseveró. "El reto es ser capaces de captar de manera eficiente toda su irradiación". De ahí que en el laboratorio de Idonial en Avilés "juguemos a atrapar el arco iris". Y esto se hace utilizando la tecnología para jugar con las moléculas y los átomos. Llegó así a otra investigación que está en desarrollo, y es la ventana del futuro, convirtiendo el vidrio en pequeñas centrales fotoeléctricas capaces de atrapar la luz del sol y convertirla en electricidad. "Serán claves para los ansiados edificios inteligentes con un consumo energético prácticamente nulo, y las ciudades sostenibles (smart cities)".

El desafío está en que esas ventanas puedan regular el flujo de luz y calor hacia el interior del edificio, de tal manera que no hará falta ni la calefacción ni aire acondicionado.

El hidrógeno verde también tuvo su lugar, aplicado a los transportes para una movilidad sostenible. Entra aquí en juego la fotosíntesis artificial, "un proceso que consiste en imitar a las plantas para la generación del hidrógeno, con electrolizadores fotosensibles que capturan y aprovechan la radiación solar sin necesidad de celdas fotovoltaicas adicionales".

Para finalizar, el investigador de Idonial en Avilés dio un consejo a los jóvenes emprendedores: "¿Os parece que esto es soñar? Pues no dejéis de soñar y de perseguir vuestro sueño". El mejor ejemplo, Robert Langer, cofundador de la empresa biotecnológica Moderna y cuya contribución a las terapias de ARN mensajero posibilitó el desarrollo rápido y eficaz de las vacunas contra el covid-19. Ambos se conocieron en Estados Unidos, y Langer ya investigaba entonces con el ARN casi a escondidas, sin apoyo ni financiación. "Lo consiguió. Y cuando a mis padres le pusieron esa vacuna en el HUCA, me emocioné y le escribí. Es el mejor ejemplo del potencial de la ciencia y la tecnología unidas para cambiar el mundo y hacerlo mejor".