El comercio languidece en el centro con decenas de locales disponibles

"El precio de los alquileres ha subido mucho y cuesta mantenerse", sostienen en los negocios vecinos a los últimos cierres

Familiares y amigos del personal de la última tienda de Inditex en la ciudad, en la jornada de cierre, el pasado 9 de noviembre. | Miki López

Familiares y amigos del personal de la última tienda de Inditex en la ciudad, en la jornada de cierre, el pasado 9 de noviembre. | Miki López / Lorena Landázuri

Pasear por el centro de Avilés y encontrar bajos comerciales de los que cuelgan carteles de "se alquila" o "local disponible" parece haberse convertido en una estampa habitual en la villa.

Uno de los últimos establecimientos que hacía las maletas y abandonaba Avilés era la tienda de Bershka ubicada en la céntrica calle Doctor Graíño. De esta forma, el pasado 9 de noviembre el gigante textil Inditex cerraba la última de las tiendas del grupo gallego en la zona y se sumaba a sus marcas hermanas como Zara, Massimo Dutti, Stradivarius y Pull & Bear, todas sin presencia ya en Avilés desde hace tiempo.

El descontento entre los vecinos no se hizo esperar y eran muchos los que lamentaban la falta de comercio y ambiente del que se podía disfrutar en Avilés, obligando así a los clientes a poner rumbo a Oviedo o Gijón ante la escasa oferta de moda que parece estar quedando en el centro de la ciudad.

Hasta seis locales se encuentran ahora mismo disponibles para ser alquilados solo en los alrededores del centro comercial El Atrio, en las calles Cuba, José Manuel Pedregal o Doctor Graíño. Un escenario que también lamentan los propietarios de negocios colindantes. "Los precios han subido mucho y los sueldos no, por eso la gente viene menos a comprar. Además, el precio del alquiler de los locales es elevado y cuesta mantenerse", cuenta Rocío Villa, propietaria de una tienda de lencería que no duda en afirmar que, en sus 30 años dentro del sector comercial, "este es de los años más duros que recuerdo".

El local, ya cerrado, de Zara, en una imagen de archivo. |  R. S.

El local, ya cerrado, de Zara, en una imagen de archivo. | R. S. / Lorena Landázuri

Otra de las razones por las que hay locales que bajan la persiana es por jubilación. Es el caso de la perfumería Cala, cuyo local permanece por el momento disponible. "Es una pena verlo todo vacío, más en estas fechas", añade Begoña Fernández, propietaria de una zapatería de la zona.

Sin embargo, desde la Unión de comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc) la percepción del sector comercial es alentadora. "Nos constan nuevas altas que corresponden con nuevas aperturas de actividades vinculadas al comercio y a la hostelería. Además, Avilés no es distinta a otros territorios, no estamos peor ni mejor que otros sitios. El comercio es un sector en permanente evolución al que la globalización ha traído unos cambios en los hábitos de los consumidores lo que está haciendo es adaptarse a ese escenario y a esos nuevos perfiles de los consumidores", recalcan desde la Ucayc.

Insisten en que los bajos que por el momento se encuentran si actividad responde a "precios que no se adecuan a la realidad del momento, al problema de la transmisión familiar, en el comercio los locales antes pasaban de padres a hijos y eso ahora ya no ocurre, también están las jubilaciones fruto del envejecimiento de la población y, además, la incertidumbre coyuntural no ayuda. Levantar una persiana todos los días es de valientes", explican desde la Unión de Comerciantes avilesina.