El último nacimiento Rosa Somoano

La artista luanquina plantea ceder el testigo, tras 16 años en la instalación del belén a tamaño real bajo la torre del reloj

Rosa Somoano, autora del Belén de la torre del Reloj. | Mara Villamuza

Rosa Somoano, autora del Belén de la torre del Reloj. | Mara Villamuza / C. G.

Christian García

Rosa Somoano nació en Ceuta, pero con un mes ya estaba camino de su "queridísima" villa de Luanco. La artista, toda una institución en la localidad, es la responsable desde hace 16 años del Belén a tamaño real que cada Navidad los transeúntes pueden ver bajo la torre del reloj de la capital gozoniega. El de este año es para ella "especial", ya que asegura será el último antes de "ceder el testigo".

Las figuras del Belén a tamaño real en la plaza del Reloj. | Mara Villamuza

Las figuras del Belén a tamaño real en la plaza del Reloj. | Mara Villamuza / C. G.

"Empecé ocupando un pequeño espacio. Con el tiempo fui ampliando y ahora, todos los años, tengo que retocar los elementos que se van rompiendo", comenta Somoano. Este año, las labores de restauración implicaron a tres cabezas, nueve manos y varias narices rotas. En total, 53 figuras a tamaño real a los pies de la torre, de los que la infancia es la protagonista ya que, cuenta, quiso homenajear a las niñas y niños "que toda la vida han jugado en esta plaza".

Detalles de los personajes del Belén de la torre del Reloj. | Mara VIllamuza

Detalles de los personajes del Belén de la torre del Reloj. | Mara VIllamuza / C. G.

Y es que los pequeños son la principal razón por la que Somoano lleva a cabo su enorme trabajo. "Me encanta la Navidad, la noche de Reyes, reunirnos en familia... Y ver que los niños disfrutan viendo el Belén me llena", cuenta.

El último nacimiento Rosa Somoano

El último nacimiento Rosa Somoano / C. G.

Telas compradas expresamente para cada figura, enormes camellos, cestas y botijos adquiridos en mercados y rastrillos... El trabajo de la luanquina va más allá de los sietes días que le requiere el montaje. Y es que desde septiembre ya se encuentra planificando el diseño. "Cuando miro los camellos me pregunto cómo pude hacer esto, subiéndolos a la mesa, bajándolos, arreglándoles la cabeza...", relata Somoano, que destaca su predilección por las telas.

"Me ponía las botas cuando estaban los puestos con telas defectuosas. Disfruto mucho buscando por las tiendas y probando cómo le quedarán a las figuras. Son muy importantes", señala. Pese a su cariño a la Navidad y su pasión por el Belén, Somoano se plantea "ceder el testigo" de cara al próximo año. "Me lo tomo como un último baile con la más guapa". Entre tanto, y con tiempo para pensárselo, la artista será la pregonera de las fiestas del Socorro, para las que comenzará a prepararse una vez desmonte el Belén. "No hay una cosa hasta que se termina lo anterior".

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