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Virgen de El Fresno, un colegio con mucha experiencia

Alumnos del centro moscón desarrollan charlas online con mayores del concejo en las que se interesan por la historia de sus vidas

Una de las aulas de quinto curso del centro en la que se desarrolló la sesión online. | Sara Arias

Una de las aulas de quinto curso del centro en la que se desarrolló la sesión online. | Sara Arias

Me está encantando porque podemos conectarnos con personas mayores después de todo el encierro que llevan y ayudarles a estar felices”, asegura Inés García, tras la celebración de una de las actividades telemáticas que llevan a cabo los escolares del colegio público Virgen del Fresno de Grado, en este caso, para conectarse con ocho mayores del municipio y del vecino Yernes y Tameza. Un encuentro digital para mitigar soledades y también aprender de la experiencia que dan los años, porque los más pequeños preguntaron mucho y de todo a los más veteranos.

Por lo que más se interesaron los escolares fue por saber cómo había sido su infancia hace años, si por entonces hacían deberes, cómo eran los castigos en la escuela o si tenían juguetes comprados o fabricados por ellos mismos.

Una quedada telemática que duró hace unos días más de lo previsto por el interés de los niños en preguntar y de los mayores en contar sus cosas. Más de una hora de prácticamente una entrevista continuada a los veteranos que dejó al alumnado sorprendido con el modo de vida de las décadas de los años treinta, cuarenta y principios de los cincuenta del siglo XX.

“Hasta 1953 ningún país comerciaba con España y había que vivir de lo que daba la tierra, hubo muchos muertos en la Guerra Civil y muchos que se fueron al exilio, había poca gente para trabajar y las mujeres lo hicieron muy duro en el campo”, relató Manuel Pavón, de la asociación de Jubilados de Grado, desde el centro de día.

El profesor Iván Valdés, en un momento de la conversación con uno de los mayores participantes. | Sara Arias

“A mí lo de que con 12 años fue a trabajar al campo me llamó la atención mucho, con las cosas que cuentan de cómo vivían se aprende de la vida”, dijo Mikel Redruello. Los escolares, de cuarto, quinto y sexto curso de Primaria, se quedaron impactados al saber que una familia tenía un cuarto de litro de aceite al mes con la cartilla de racionamiento de determinados momentos de la historia de España. “Lo que más me gustó fue saber de la guerra y la posguerra”, dijo Daniel Berdasco.

En la conexión con el centro educativo participaron Perfecta Rodríguez, Estrella Valles e Isabel García, de la residencia de ancianos de la villa moscona. También Manuel Pavón, de la asociación de Jubilados de Grado, Milagros López y Charo García, desde Villabre (Yernes y Tameza). Hubo además dos puntos en la zona rural de Grado: Conchita Arango, Enrique Incio y Teodoro Llano, desde Berció, y Pilar Tamargo desde Bárzana. Un encuentro que fue organizado en colaboración con el programa “Rompiendo distancias”.

El resumen de la experiencia de hablar y conocer la vida de los mayores la resumió Claudia Fernández: “Mola que te cuenten cosas que pasaron hace muchos años porque aprendes historia”. Algo más no pasó desapercibido para los más jóvenes y fue la longevidad de Isabel García, de la residencia de ancianos de Grado, que cumple cien años el próximo lunes. Los pequeños dijeron que “firmarían” por llegar a un siglo de vida con la misma lucidez y buen humor que esta mujer con la que compartieron un buen rato.

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